El Último Post de Paranoia con Patatas
Hola mangurrianes, habeis leído bien. Todas las cosas tienen un final, y ya era hora de que le tocase el turno a Paranoia con Patatas, o como me gustaba llamarlo, "ese faro que alumbraba vuestras solitarias y oscuras vidas". Un momento, "¿me?", pensará cualquier astuto lector, "¿cómo me?". Pues me, porque aunque desde que PcP nacio siempre ha hablado en primera persona del plural... nunca ha habido más de una persona en el Staff de PcP.
PcP nació a principios de febrero de 2007 coincidiendo con una estresante enfermedad de su creador. La necesidad por mantener la cabeza lo más ocupada posible, y el hecho de que muchos de mis amigos tuviesen blog me llevó a crear uno. En esa búsqueda de ocupación surgió el objetivo de actualizar el blog diariamente, pero también surgieron otras pseudo-normas, como la de evitar hablar de política (salvo si era para pedir el voto para Cthulhu) y no facilitar información sobre mí mismo, redactando el blog en primera persona del plural.
En cuanto al nombre, me gustaría decir que se me ocurrió a mí, sin embargo, en honor a la verdad, debo reconocer que se trata de un nombre parido por la mente de un antiguo amigo, quien bautizó de aquella manera a las tiras cómicas que dibujábamos hace unos cuantos años. La coletilla "Más allá de la barrera del sueño" es uno de los múltiples homenajes a H.P.Lovecraft que podeis encontrar en el blog (junto con Albert, el primigenio y omnipotente calamar gigante que habita en La Redacción), siendo el título de uno de mis relatos preferidos.
Con estas premisas nace PcP. Con el tiempo, y tras superar aquel periodo de enfermedad, el blog fue mejorando (de vídeos, viñetas y articulillos pasaron a posts bastante currados), y en su ritmo de actualización diaria fue ganando seguidores muy poco a poco, al fin y al cabo, no era un blog que aportase nada de aquello que busca la gente en internet, esto es, ni porno, ni soluciones a problemas informáticos, ni descargas gratuitas de nada de nada, ni tests de compatibilidad de pareja... En definitiva, que quien caía aquí por accidente y se quedaba era, simple y llanamente, porque le había gustado algo de lo que había visto y, porque sin duda, tenía mucho tiempo libre.
Obviamente se trataba de un ritmo muy difícil de mantener, máxime cuando, durante el primer año de blog, uno estaba cursando quinto de carrera, para luego matricularse en un curso de especialización que le ocupaba de 9 de la mañana a 10 de la noche... Pero se fue haciendo, y así, pasaron más de dos años y PcP no dejó de actualizarse ningún día. ¿Pero faltan posts, dirá algún lector que mire la barra lateral? Sí. Faltan. No hay uno por día. Pero lo hubo, simplemente fueron borrados a posteriori por transgredir alguna de las ya mencionadas normas de PcP.
Pues eso, que el blog fue ganando velocidad, llegando a funcionar a un ritmo de unas quinientas visitas diarias, que tampoco es mucho, pero que es bastante teniendo en cuenta el hecho de que, como ya he dicho, se trataba de puro entretenimiento. Estas visitas tocaron techo el día 17 de marzo de 2008, el día en que nos menaron. Casi veinte mil visitas en veinticuatro horas me dejaron con el culo torcido.
Otro de los grandes momentos de PcP que sólo conocemos el blog y yo fue cuando tuve que irme de "vacaciones" quince días. Realmente no fueron vacaciones, fue algo así como cuando Uma Thurman recibe la despiadada tutela de Pai Mei, sólo que cambiando el arte marcial, el país, y el tiempo de la estancia. Durante esos quince días, Paranoia con Patatas se actualizó sólo. Post tras post fueron publicados automáticamente tras su redacción, y la norma sobre posts diarios se mantuvo intacta. Obviamente esto se había hecho más veces, pero a lo sumo dos días, hacer quince posts para publicar quince día consecutivos sin vigilancia fue una historia aparte.
El venir y devenir de lectores (nunca supe utilizar esta expresión...) hizo que comenzase a plantearme la interactividad (la última frontera) en forma de concursos, cada cual más vacío de contenido, cuyos ganadores recibirían como premio un cutre gif Cthulhiano con su nombre y una currada camiseta a final de año (NOTA: lo de las camisetas tampoco fue mala idea, si a los de los pasos de ecuador les salía bien ¿por qué no sacarme unas pelillas con el blog?). Además contribuirían a elegir anualmente a Miss Paranoia con Patatas, la musa de todo friki viviente, una de esas iniciativas machistas y emotivas que todo blog debe tener.
Sin embargo, el blog era una amante exigente y llegó un día en que no podía mantener el ritmo de publicación diaria. Me había establecido como trabajador autónomo y mi tiempo de asueto era más limitado que el de John McClane en las navidades de 1988, con lo que PcP abandonó su habitual ritmo y pasó a actualizarse cuando a mí me daba tiempo, hasta el punto de llegar a lo que viene sucediendo los últimos meses. Ahora que ha pasado la tormenta llegó el momento de encender el humo de la victoria. Es el momento de decir adios.
Antes de pulsar el botón de PUBLICAR ENTRADA y cerrar El Último Post de Paranoia con Patatas me gustaría dar las gracias a todos los que me habéis leído estos dos años y medio, incluso aunque pensaseis que "nos" estabais leyendo, seais hombres o mujeres (curiosísima la gran cantidad de público femenino que llegó a reunir un blog que no aportaba nada de lo que ese colectivo tan amplio acostumbra a buscar), conocidos o desconocidos (¿cómo cuentan los que habéis agregado PcP al Facebook, permitiéndome conocer vuestro rostro mientras yo me ocultaba tras el de Bruce Campbell?); gracias a todos los bloggers que me han linkeado altruistamente; gracias a Neodian y Gui-J por haberme animado directa e indirectamente en mi labor y haber solucionado mis dudas en un principio; gracias a Out of Time Man y Steve Zissou, al primero por su habitual brainstorming y al segundo por permitirme descansar durante varios domingos consecutivos con su post semanal; y gracias a mi novia, por impedir la muerte del blog en más de una ocasión a pesar de las jamelgas buenorras.
Y ahora, para cerrar, unos minutos musicales. Hasta otra.
PcP nació a principios de febrero de 2007 coincidiendo con una estresante enfermedad de su creador. La necesidad por mantener la cabeza lo más ocupada posible, y el hecho de que muchos de mis amigos tuviesen blog me llevó a crear uno. En esa búsqueda de ocupación surgió el objetivo de actualizar el blog diariamente, pero también surgieron otras pseudo-normas, como la de evitar hablar de política (salvo si era para pedir el voto para Cthulhu) y no facilitar información sobre mí mismo, redactando el blog en primera persona del plural.
En cuanto al nombre, me gustaría decir que se me ocurrió a mí, sin embargo, en honor a la verdad, debo reconocer que se trata de un nombre parido por la mente de un antiguo amigo, quien bautizó de aquella manera a las tiras cómicas que dibujábamos hace unos cuantos años. La coletilla "Más allá de la barrera del sueño" es uno de los múltiples homenajes a H.P.Lovecraft que podeis encontrar en el blog (junto con Albert, el primigenio y omnipotente calamar gigante que habita en La Redacción), siendo el título de uno de mis relatos preferidos.
Con estas premisas nace PcP. Con el tiempo, y tras superar aquel periodo de enfermedad, el blog fue mejorando (de vídeos, viñetas y articulillos pasaron a posts bastante currados), y en su ritmo de actualización diaria fue ganando seguidores muy poco a poco, al fin y al cabo, no era un blog que aportase nada de aquello que busca la gente en internet, esto es, ni porno, ni soluciones a problemas informáticos, ni descargas gratuitas de nada de nada, ni tests de compatibilidad de pareja... En definitiva, que quien caía aquí por accidente y se quedaba era, simple y llanamente, porque le había gustado algo de lo que había visto y, porque sin duda, tenía mucho tiempo libre.
Obviamente se trataba de un ritmo muy difícil de mantener, máxime cuando, durante el primer año de blog, uno estaba cursando quinto de carrera, para luego matricularse en un curso de especialización que le ocupaba de 9 de la mañana a 10 de la noche... Pero se fue haciendo, y así, pasaron más de dos años y PcP no dejó de actualizarse ningún día. ¿Pero faltan posts, dirá algún lector que mire la barra lateral? Sí. Faltan. No hay uno por día. Pero lo hubo, simplemente fueron borrados a posteriori por transgredir alguna de las ya mencionadas normas de PcP.
Pues eso, que el blog fue ganando velocidad, llegando a funcionar a un ritmo de unas quinientas visitas diarias, que tampoco es mucho, pero que es bastante teniendo en cuenta el hecho de que, como ya he dicho, se trataba de puro entretenimiento. Estas visitas tocaron techo el día 17 de marzo de 2008, el día en que nos menaron. Casi veinte mil visitas en veinticuatro horas me dejaron con el culo torcido.
Otro de los grandes momentos de PcP que sólo conocemos el blog y yo fue cuando tuve que irme de "vacaciones" quince días. Realmente no fueron vacaciones, fue algo así como cuando Uma Thurman recibe la despiadada tutela de Pai Mei, sólo que cambiando el arte marcial, el país, y el tiempo de la estancia. Durante esos quince días, Paranoia con Patatas se actualizó sólo. Post tras post fueron publicados automáticamente tras su redacción, y la norma sobre posts diarios se mantuvo intacta. Obviamente esto se había hecho más veces, pero a lo sumo dos días, hacer quince posts para publicar quince día consecutivos sin vigilancia fue una historia aparte.
El venir y devenir de lectores (nunca supe utilizar esta expresión...) hizo que comenzase a plantearme la interactividad (la última frontera) en forma de concursos, cada cual más vacío de contenido, cuyos ganadores recibirían como premio un cutre gif Cthulhiano con su nombre y una currada camiseta a final de año (NOTA: lo de las camisetas tampoco fue mala idea, si a los de los pasos de ecuador les salía bien ¿por qué no sacarme unas pelillas con el blog?). Además contribuirían a elegir anualmente a Miss Paranoia con Patatas, la musa de todo friki viviente, una de esas iniciativas machistas y emotivas que todo blog debe tener.
Sin embargo, el blog era una amante exigente y llegó un día en que no podía mantener el ritmo de publicación diaria. Me había establecido como trabajador autónomo y mi tiempo de asueto era más limitado que el de John McClane en las navidades de 1988, con lo que PcP abandonó su habitual ritmo y pasó a actualizarse cuando a mí me daba tiempo, hasta el punto de llegar a lo que viene sucediendo los últimos meses. Ahora que ha pasado la tormenta llegó el momento de encender el humo de la victoria. Es el momento de decir adios.
Antes de pulsar el botón de PUBLICAR ENTRADA y cerrar El Último Post de Paranoia con Patatas me gustaría dar las gracias a todos los que me habéis leído estos dos años y medio, incluso aunque pensaseis que "nos" estabais leyendo, seais hombres o mujeres (curiosísima la gran cantidad de público femenino que llegó a reunir un blog que no aportaba nada de lo que ese colectivo tan amplio acostumbra a buscar), conocidos o desconocidos (¿cómo cuentan los que habéis agregado PcP al Facebook, permitiéndome conocer vuestro rostro mientras yo me ocultaba tras el de Bruce Campbell?); gracias a todos los bloggers que me han linkeado altruistamente; gracias a Neodian y Gui-J por haberme animado directa e indirectamente en mi labor y haber solucionado mis dudas en un principio; gracias a Out of Time Man y Steve Zissou, al primero por su habitual brainstorming y al segundo por permitirme descansar durante varios domingos consecutivos con su post semanal; y gracias a mi novia, por impedir la muerte del blog en más de una ocasión a pesar de las jamelgas buenorras.
Y ahora, para cerrar, unos minutos musicales. Hasta otra.














