viernes, 23 de febrero de 2007

Prensa amarilla

El As, ese panfleto que adorna nuestras vidas de memeces hoy ha publicado esta foto. la primera imagen pertenece a noviembre de 2003, la última a esta semana, tras el partido contra el Liverpool.

En su noticia nos deja claro qué es lo que interesa en nuestro país: los famosos a los que todos idolatramos también cambian y no siempre están tan bien, pudiendo todos regodearnos de lo magnífica que resulta nuestra existencia.

Hoy, viendo los deportes en Cuatro, Manu Carreño y Manolo Lama me hicieron sentir vergüenza ajena. En un momento determinado llegarona a subirse las camisas para enseñarnos sus abdominales. Nada, pensé, nada distingue al periodismo deportivo actual de los programas del corazón. Bueno, sí, por lo general el periodismo deportivo está dirigido a un público masculino (como nos recuerda a diario la contraportada del ya citado Diario As) y los programas del corazón a uno principalmente femenino. Comencé a entender entonces por qué en Inglaterra no hay periodismo deportivo y periodismo del corazón, sino simplemente periodismo sensacionalista que se dedica a tratar ambos temas.

Y es que es cierto que en la foto queda muy claro que el bueno de Ronie no está como vino, y eso que a efectos de juego sigue siendo igual de decisivo, y vendan lo que vendan, siempre fue el que más balones perdió porque también fue siempre el que más balones arriesgó. La noticia habla de este tema en los siguientes términos:

¿Cuántos kilos diferencia a uno de otro? En el Barça, unos dicen que tres. Otros que cinco. Siete deslizan los más osados. Pero siempre 'off the record'. Por qué engorda Ronaldinho y cuánto es uno de los secretos mejor guardados en el Camp Nou. El médico (doctor Ricard Pruna) tiene terror a la Prensa, y no habla. Los 'fisios', tampoco. El destape después del partido con los ingleses ha desnudado la realidad: su cintura y piernas han aumentado notabilísimamente. Ronaldinho está en la senda de Ronaldo.

Por supuesto, este artículo lo firma el siempre simpático Tomás Guasch, subdirector del Diario As, presunto periodista, madridista resentido y tan simpático como una endodoncia, quien echa en cara a Ronaldinho el que no entrene dos de cada tres días (algo que, no dejando de ser lamentable, SIEMPRE se les ha concedido a grandes jugadores: Riquelme, Romario, Raúl en su momento, Rivaldo, Ronaldo) cuando su hija entró a trabajar en La Sexta a pie de campo en el partido de los sábados porque él lo puso como condición al firmar su contrato con la cadena de Emilio Aragón (Guasch es uno de los contertulios del programa Multifútbol).

1 comentario:

Polita dijo...

En la foto que llamaré b, por no contener connotaciones despectivas como segunda, está medio agachado, que conste.