viernes, 6 de abril de 2007

Menudos hombros tienes, pirata

Hoy finalmente he ido a ver 300 y he de decir que me ha gustado bastante. Me reafirmo en lo comentado en artículos anteriores sobre posibles críticas a su trama y demás. La cinta está a la altura de todas las pelis épicas, aunque si te has leído el comic... un par de veces... te la sabes enterita. Sólo le han añadido un par de escenas, de tetas y culos, básicamente, y un poco de trama con protagonista femenina, todo ello inevitable.
Los espartanos son tal y como te los esperas: fulanos gigantescos, musculados hasta jartarse, y capaz de, teniendo su muñeca derecha atada a su tobillo izquierdo, hacerse un collar con los dientes de Terminator.
La violencia, también necesaria en una película de este estilo, no llega a ser desagradable y conserva toda la espectacularidad que se espera de ella.
Sin embargo, lo más simpático de la película viene siendo el ya mencionado rey Jerges, que como ya se ha dicho, ha sido tildado de homosexual en infinidad de ocasiones a lo largo de estos días (curiosamente todos esos espartanos hiper musculados y untados en aceite no son nada homosexuales). Este era uno de los caballos de batalla de los iraníes que opinaban que ten genial personaje no podía dar esa imagen. Lo encarna el abogado guaperillas de Love Actually y he de decir que es muuuucho menos andrógino que el del comic, que por tener, tenía hasta bufas.


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