domingo, 26 de agosto de 2007

Planeta de Septembrini

“¡Que alguien me saque la Barbie Rumbera del culoooooooooo!”
Quiosquero sepultado ante la avalancha de fascículos.


Fue Pedro Vera quien hace algunos años publicó una tira en El Jueves (la revista que se secuestra los viernes, aunque por aquél entonces aún era conocida como “la revista que sale los miércoles”) calificando de esta forma a la famosa cutreditorial que se dedica año tras año, cada septiembre, a invadir tu quiosco, papelería amiga, y como no, la televisión de tu hogar, con cientos de colecciones, a cada cual más incoherente.

Condones de mármol, huevos de faberge, originales orinales de peluche, pollas en vinagre, cuentos de Calleja (actualmente en tu televisor), hueveras de diseño… cualquier retrasado mental con una personalidad poco definida y dinero a tomar por culo las coleccionaría todas a un tiempo. Pedro Vera diría que es un puto subnormal… nosotros también, nosotros también…

¿Nunca has deseadp tener una colección de fantáticos dedales?
El truco principal y preferido por estas editoriales visionarias que anhelan consumir los cerebros de las personas sanotas es lo que en marketing llaman… el gancho. ¿En qué consiste? Pues está claro, te venden el primer número a cuatro chavos, y de ahí pa lante, a rascarse el bolsillo. Eso sí, si quieres tener a tu disposición multitud de rarezas que reconviertan a los ojos de los demás en un hombre polifacético (o un trisómico), puedes probar a hacerte con el primer número de cada colección y diseminarlos por el salón de tu casa. Además, nunca sabrás hasta que punto puedes sacarle partido a estos cacharros de mierda… ¿has visto alguna película en la que a partir de montones de cosas diseminadas se erigiese un gigantesco coloso que lidiase con la humanidad? Pues ya sabes, ya tienes regalo para tu sobrinito.



Otro de sus ganchos es la palabra “inédito”. Inédito. A un friki o a un coleccionista se le pondrían los pelos como escarpias de sólo pensar en alguno de sus hobbys elevado al nivel de inédito… y algunos, los más retrasados, caen en este cebo de las editoriales (así a bote pronto se nos ocurre la colección de cochecitos de Fórmula 1 titulada Fórmula Superslot, cochecitos inéditos dice… ,cochecitos de mierda, del palo, del culo decimos nosotros).

El más chabacano de sus señuelos es el envase. Las medidas habituales de estos envases rondan el metro por metro de auténtico cartoncete recubierto de plástico, con una cagarruta enana de sus esquinas inferiores (por lo general la izquierda) y un fascículo que podría haber sido creado por un generador aleatorio de textos, que suele constar de una media de cinco folios, que ocupa una pequeña parte de la mitad derecha de la cartulina. El nombre de la editorial, las letras Nº1 y el precio (que siempre nos hace pensar que el director de la editorial padece un leve retraso mental). La gran cantidad de estas acartonadas aberraciones son las responsables de la desaparición de multitud de libreros, que son encontrados días después en un estado de desnutrición o incluso de parada cardiorrespiratoria.

El payaso de porcelana fría te lo metes por el culo, ¿me oyes? por el culooooo

Por último, queridos lectores, os mandamos una advertencia para que no caigáis en las redes de RBA… estas colecciones nunca se completan. Jamás.

Crítica caústica patrocinada por Planeta DeAgostini, RBA y otras bastardas editoriales que se lucran llenando de mierda los hogares y celebros de la gente.

4 comentarios:

Yoshi dijo...

Todavía me acuerdo de cuando salió hace años una colección de "Aviones de Guerra". Como uno es pequeñajo y se emociona con esas cosas, llegas al kiosko todo feliz y lo ves con los ojos echando chiribitas... te lo compras con la paga semanal que te han dado tus padres... llegas a casa diciéndote "Jajaja!! Ahora tendré un avión de guerra de jueguete, montado por mi! Como mola!" Y cuando abres la caja...

"Y las piezas?"

Felicidades, imbécil! Te has gastado la paga semanal en LA CARCASA de un avión de plástico (que si te atreves a montar hasta el final solo sirve para acumular polvo en un estante, que se caiga y te jodas por tonto).

Lo bueno que tiene el ser niño es que enseguida te olvidas de eso y piensas en otra cosa. Al menos aprendí la lección: nunca comprar colecciones.

Gracias chicos, sois los mejores ;) Os tengo en mis Marcadores de Firefox y os visito todas las noches xD

Seguid así que sois geniales ;)

PD: Para cuando un Fauna Urbana: Los "otakus"? Nunca os han dicho "nandakore?" en vez que "qué dices?" xD

El Staff dijo...

Mmmm, otakus eh, la verdad es que hace tiempo que lo teníamos pensado, próximamente cacabará saliendo en encuesta.
Nos alegramos mucho de que te guste el blog (y de que lo comentes, que siempre viene bien qe alguien lo diga), un saludo.

Gui-J dijo...

Yo tengo la colección completa de Coches Inolvidables de Salvat... Despues de completar los 60 fascículos que prometían que serían, aún me querían enganchar con otros 60 más...
Al ver que entre los nuevos "coches inolvidables" que me mandarían estaba la Renault Kangoo (uy, si, inolvidable...) decidí darme de baja en la colección, y darme de alta en el piscólogo.

Voces dijo...

Gracias a dios soy virgen en eso de las colecciones, pero he de reconocer que dan pie a múltiples comentarios de lo más simpáticos.

Creo que es fácil hacer comentarios sobre los mismos, pero ojo, nadie piensa en los pobres chinitos explotados, mejor dicho sobrexplotados, que tienen que chupar pegamento para soportar las duras sesiones de trabajo, con los dedos cosidos unos a otros y con los ojos encharcados en sangre -pq tiene telita pintar a mano un barrio entero en un dedal, con sus casitas, sus vecinitos, sus vaquitas, etc-, esos si que son artistas.

Así que no os sintais del todo mal, con ello habeis conseguido que un pobre chinito no llegue a alcanzar la madurez sexual por dar de comer a su familia.

Un saludo y no se me enfaden por no ser politicamente correcto, jeje.