domingo, 9 de septiembre de 2007

Fauna urbana: los otakus

Hoy hablaremos de esa variedad de friki que son los otakus. Sí, sabemos que el plazo de la encuesta no había terminado, pero a la vista de los pocos votos publicados, y teniendo en cuenta que, hasta la fecha, los otakus siempre han tenido la mayoría absoluta, hemos decidido ponernos manos a la obra.
El término otaku (en japonés “tu casa”) se utiliza en japón para designar a todo tipo de frikis, aquellos que pasan más tiempo dedicándose a sus aficiones que a socializar, y se utiliza de forma despectiva (sin llegar al extremo del hikikomori).

Así ven a los otakus en Japón.

En nuestro país, sin embargo, otaku es un término que designa casi exclusivamente a los aficionados al manga y al anime, y a cualquier otra forma de expresión gráfica en la que sus protagonistas se gasten todo su dinero del mes en colirios.
Esta “tribu friki” ha experimentado en los últimos años un crecimiento vertiginoso, hasta el punto de que existen muchos otakus ocultos entre la sociedad, que aguardan pacientemente la llegada a su hogar para sentarse ante el televisor (bueno, generalmente ante el ordenador) y ver algún capítulo de su anime favorito. Se dice que el crecimiento de la población otaku acapara más del 70% del crecimiento de la población friki. Escalofriante, ¿verdad?
Esta proliferación se sustancia, principalmente entre jóvenes entre 13 y 18 años, aunque en algunos casos particularmente graves pueden llegar a los 25 o incluso los 40, edad a la que mueren por falta de sexo.

Pasos para ser un buen otaku:
1. Tu peinado. Como todo fan del manga debes intentar que tupeinado se asemeje lo más posible al de tus personajes favoritos. Si eres una chica, esto no es tan complicado, pero es que si eres un chico, ya te veo tirando de gomina, chaval, porque esos flequillos de pinchitos no nacen solos. Puedes probar también a teñírtelo de algún color estrafalario o ponerte a saco de mechas… sobre el papel quedan bastante bien…



2. Tus amistades. Partiendo de que eres un friki tendrás pocas amistades, y casi todas ellas tendrán que ver con tu grupúsculo de contactos frikis, que deberán ser, como tú, otakus de pro, y que puedan mantener discusiones contigo acerca de Las Espada, y la edad en la que el creador de Bleach comenzó con su obra.


3. Tus disfraces. Aunque en tu vida diaria haya gente que te diga que vas disfrazado, tu sabes perfectamente que eso no va así, que no es tan fácil, que no llega con tu camiseta de Kenshin o de Ghost in the Shell, que te falta atrezzo y ropas de colorines. Todo buen otaku guarda en su armario ropajes con las que transformarse en alguno de sus personajes favoritos, bien sea el Goku, el prota del Final Fantasy, o Naruto.



4. Armas orientales. En tu hogar debe haber al menos un arma oriental, siendo la más popular de todas la katana. Además, aunque no tengas ni puta idea de cómo se sostiene entre tus manos debes declarar a todo el mundo que eres “bastante diestro en su manejo”. Otras opciones interesantes son las shurikens (al menos tres), las kamas (que podrás reciclar con hoces de la abuela recicladas) o los nunchakus (siendo esta elección la más lamentable, porque lso otakus acostumbran a entrar en estado de depresión cuando se enteran de que nunca fueron armas, sino palos para darle al trigo y dejarlo bien mazao, vamos, como si coges un rodillo de amasar).



5. Apúntate a algún arte marcial. Casi todos los otakus dicen practicar o haber practicado alguna vez, o ser cinturones negros de algún arte marcial, así que ya sabes. Busca la que más se adapte a tus ideas sobre las tollinas mangakas, y recuerda: si se usan armas, mejor que mejor, así quizá algún día puedas decir seriamente que eres “bastante diestro en su manejo”.

6. Asiste a ConAnimes. Las convenciones de otakus son acontecimientos que tú y tus amigos otakus no os debéis perder, y a los que no debéis acudir si no es disfrazados hasta las tranchas.

Típicas azafatas de Salón del Manga.

7. Hay cuatro tipos básicos de obras creadas por mangakas, de las cuales puedes adorar una, dos o incluso todas, dependiendo de tu nivel de ingresos y de tu estado de enfermedad mental.
En primer lugar podemos ver aquellos mangas en los que un preadolescente, sin ningún tipo de guarda legal, se lanza a viajar por el mundo en pos de algún descarriado sueño, como puede ser convertirse en un gran ninja, en un maestro Pekémon o en un gran maestro de la cocina.


A continuación vemos aquellos mangas en los que su protagonista acostumbra a tener multitud de problemas amorosos con respecto a las jovencitas de su ciudad, y que no dejan de tener un tono pastelosísimo.


Los que más molan, los de tollinas, en los que un superguerrero de la polla con cebolla se dedica a repartir hostias como si fuesen panes contra los enemigos del orden mundial, los guerreros del espacio, los samurais malos, o (otro tema muy socorrido) las fuerzas infernales.


Los mangas guarretes, a los que llaman hentai, que vienen siendo como una peli porno pero con alguna escena violenta o paranormal por el medio, y cuyas protagonistas poseen unas cinturas menos anchas que mi polla.


Esta división en cuatro grupos viene establecida por la el general de la doctrina durante los últimos años, aunque en Paranoia con Patatas opinamos que sólo existen dos tipos de mangas: aquellos en los que jovencitas son violadas por monstruos tentaculosos, y aquéllos otros que no molan tanto.

Nuestro amigo Albert adora estas cosas


8. “Si te metes con el anime te metes conmigo”
Debes estar preparado para esto. Mucha gente (entre otros la redacción de Paranoia con Patatas) no te entenderá del todo, y opinará que tu hobby (y por lo tanto tu vida) es una gilipollez mayúscula, y que todos los dibujitos son iguales. Ahí es cuando tú estallas, alabando tu forma de expresión artística preferida, y, obligando a ese estúpido infiel a reconocer que realmente el manga mola un huevo mientras hinca las rodillas en el suelo y lágrimas de desesperación manan de sus ojos.

9. Aprende japonés.
No es necesario que lo sepas decir todo, pero olvídate del “sí”, di “hai” (no “heil”, mendrugo), aprende a contar en japonés, utiliza expresiones como “arigato”, “gomen nasai”, “konbanwa” o “oya sumi nasai” para comenzar y terminar conversaciones.

10. Colecciona.
Esto no debería tener que decirse, pero un otaku, como todo friki, es un coleccionista. Dvdeses, mangas, figuras, llaveros, cartas estilo digimon, todo vale, peor todo debe estar completo llegado el momento. El completismo es el mejor amigo, y al mismo tiempo el peor enemigo del friki, y también del otaku.




FAQs (Frequently Asked Questions)
¿Cómo puedo reconocer a unos otakus, partiendo de que soy totalemtne neófito en la materia?
Cuando estés en el recreo y veas a lo lejos a un grupo de chavales en una esquina, con las cabezas gachas, y discutiendo sobre algo, tratando de pasar desapercibidos, existen un 80% de posibilidades de que sean otakus; de lo contrario estarán fumando algo.
¿Pueden los otakus tener novia?
En Japón sí, ya hemos hablado de eso, pero en España lo tienen más jodido, siempre que hablemos de novias de carne y hueso, claro, porque ¿qué otaku no tiene una sex symbol en dos dimensiones?


¿Puede hablar un otaku con alguien que no sepa nada de anime?
Por poder puede pero no debe, me oyes, no debe.
Los videos de anime del youtube… ¿los han subido otakus?
No, nunca, un otaku nunca ve el anime en youtube, aunque esté en buena calidad y sea gratis, no podría soportar verlo así.

1 comentario:

Anónimo dijo...

estas totalmente mal tu forma de ver a los frikis es muy despectiva siendo que la mayoria somos gente normal como tu