jueves, 11 de octubre de 2007

Cuando los gafapastas van al cine

Ya hemos hablado lo suficiente de gafapastas en este blog. Todos sabéis quienes son. Son esos tipos que hablan con lentitud, con ese acento plagiado de alguna serie de televisión, y tratan de imponer sus fundamentadísimo criterio en lo que a literatura, música o otros artes se refiere. Esto último es relativamente jodido porque leen mierda en ruso y escuchan más mierda, como los Planetas ("un hito del pop alternativo").
Tras volver de vomitar continúo con el post de hoy, que está destinado a este colectivo de personajes que bien podían no existir y a sus gustos cinéfilos.
Hay que dejar bien claro que los gustos en cuanto al séptimo arte se refiere de este colectivo va mutando conforme va pasando el tiepo. A los gafapastas les atrae la contracultura, pero sólo la más selecta, así, cuando esta pasa a ser de uso general entre el resto de la población se va a la mierda. Hay que cambiar de director, hay que cambiar de grupo de música, y algunas veces, de forma de vestir. Esto es lo que ha hecho que la mayoría de los gafapastas aborrezcan hoy día a Woody Allen.
En cuanto al cine, este artículo pretende recoger a ídolos gafapasta, a aquellos actores, actrices y directores que han marcado a estas aberraciones humanas (sin ofender, pero es que este blog viene patrocinado por la Liga Anti-Gafapasta y nos debemos a nuestros patrocinadores que son los que nos dan de comer, realmente a nosotros los gafapastas ni siquiera nos parecen humanos).

Velma


Daphne me envidia porque soy más lista que ella

Claro que te envidia, gilipollas. Vosotros aún no habíais caído pero Velma es el prototipo de gafapasta standard. Se rumorea que los creadores de Scooby Doo la crearon para alertar alos niños de la amenaza del gafapastismo, pero a veces les salió mal. Lo más curioso es que si ves a la gafapasta prototipo de hoy en día y la comparas con Velma son igualitas: gafas horrendas, corte de pelo lesbombruno y libro gordo de algún autor de nombre impronunciable bajo el brazo.

Lars Von Trier.

Como se te nota que te has dejado en casa las gafas

Lars Von Trier es al cine gafapasta lo que Bruce Lee es al cine de tollinas, o las suecas para Paco Martínez Soria: el no va más, el ídolo, el puto amo, el que ha golpeado duramente (o al menos eso cree él) a la industria del cine y apuesta por el cine independiente con fuerza.
El Lars este es el pesao que sacó hace años la peli Dogma 95, una de estas pelis coñazo que se ve que han sido rodadas cámara en mano, porque vienen siendo eso, vídeos caseros (no porno) con actores y guión pero que llegan más lejos que los concursos de pedos que grabamos en le Redacción por el mero hecho de que tienen legiones de gafapastas ansiosos por desperdiciar un par de horas de su miserable vida viendo como se va moviendo la cámara y suspirando cosas como "es auténtico" o "ah, que maravilloso es ver una película sin travellings".

Sofia Coppola


La selecta banda sonora es su divisa

Cuando Wynona Ryder enfermó y no pudo trabajar en El Padrino III, Sofía Coppola saltó a la fama (cuando salía como bebé en las otras dos no cuenta, ¿quién se iba a fijar en un bebé?), y fue a caer en una montaña de mierda.
Como guionista y directora ha creado auténticos bodrios gafapastas como pueden ser Las Vírgenes Suicidas o Lost In Translation. Películas lentas, pocas palabras, muchas miradas (de estas que los gafapastas dirían que pueden sustituír perfectamente a las palabras) y música selecta.

Quentin Tarantino


Lapidación ya



Tarantino es el más claro ejemplo de lo que veníamos exponiendo antes: un tipo que comenzó siendo genial pero que en cuanto comoenzo a convertirse en fenómeno de masas (justo después de Pulp Fiction), pasó a estar Out y los gafapastas dejaron de adorarlo.
Frases como "es un genio" o "el mejor director de la historia" hacen que al resto de los mortales les sangren los oídos. A ver si queda clarito de una vez: Tarantino era un friki que tenía un videoclub. Se pasaba todo el puto día viendo pelis, como los gordos esos de las series americanas, y se quedó con la ostia de detalles que luego utilizó sin ningún disimulo en sus películas (siendo el caso más cantoso el de Kill Bill).

Los Hermanos Coen


Me río en vuestra puta cara


El Gran Lebowski, Fargo, Barton Fink... el mero hecho de mencionar cualquiera de estos títulos delante de culturetas debería bastar para que eyaculasen y abandonasen la mesa para ir al baño a limpiarse.
En Paranoia con Patatas nunca entendimos este cine. Sólo entendemos a Steve Buscemi (a quien aprovechamos apra mandar un saludo puesto que estamos seguros de que nos estará leyendo ahora mismo), que siempre nos ha caído bien, pese a comenzar su carrera como icono gafapasta, ahora se ha reformado y es un tipo decente.

Wong Kar Wai


Que ganas me entran de ver esta bazofia

Ays... sólo de recordarlo me pongo todo meloso. Que bonito y qué artístico es Wong Kar Wai, con esa musiquita de bolero de fondo, ese ritmo tan lento como desesperante, ese rollito chic que sólo da lo que es tan raro que no podemos entender...
La realidad es que nadie de la Redacción ha visto una mierda de este señor (porque es un señor, ¿no?), pero sabemos que Deseando Amar fue un exitazo en festivales independientes en 2004, y que va sobre u hombre y una mujer con vidas rutinarias que se enamoran y tal. Todo así muy lento.

Cristina Ricci


Aunque no sepan qué hacer con ellas, los gafapastas también tienen erecciones

De Miércoles Adams pasó de cabeza a ser la musa del cine independiente yanki, con papeles protagonistas en Búfalo 66, 200 Cigarrillos y Lo Opuesto al Sexo.
Fue marginada cuando saltó a la palestra Scarlett Johansson, pero en cuanto ésta última se convirtió en fenómoeno de masas y mito sexual, la hija cabezona de Raul Julia ha vuelto a estar del todo in.

Cine iraní


Mi lo mirisco

La verdad, antes de comenzar con este artículo ni siquiera sabíamos que esto se estrenase por aquí, pero pronto nos hemos dado cuenta de que si no existieran los gafapastas jamás cruzaría las fronteras iraníes.
Nunca lo hemos visto, ninguno de nosotros, pero tras hacer un par de llamadas a Nososlomúsica y una lectura apresurada de El país de las tentaciones nos hemos enterado de que viene siendo un género que va de metáforas de denncia social, expresadas con cosas varias, como pañuelos, manzanas o mochilas, en los que el protagonista suele ser un niño (seguramente el hijo del director). A eso le sumamos un par de escenas de mercadillo de estos en los que se vende carne de camello con moscas y algunos paseos por el desierto y ya tenemos exitazo de cine independiente.

En fin, este ha sido nuestro repaso al cine gafapasta. Ahora toca duchita con amoíaco y ya está, nuevos. En definitiva, queridos lectores, que si algún día os parais a hablar por la calle con alguien con gafas de pasta y que lleve a Nabukov o a Tolstoi bajo el brazo huíd todo lo rápido que podáis. No queráis saber más sobre esto.

Fuentes: wikipedia, las horas perdidas

2 comentarios:

Out Of Time Man dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. Lo de los hermanos Coen es un ejemplo clarísimo de "cria fama y échate a dormir". El Gran Lebowski es un puñetero bodrio que lo podría firmar cualquier directorzucho de tres al cuarto.

El Staff dijo...

Desde Paranoia con Patatas queremos dejar claro lo siguiente: el Gran Lebowsky es una película para gordos, que va de como un gordo bebe leche a morro de una botella antes de irse a la bolera a jugar con pedro picapiedra y un Steve Buscemi que sólo dice "y los Beatles", teniendo como archienemigo a un hispano mariposón.