domingo, 7 de octubre de 2007

Fauna urbana: los opusinos

El pueblo ha hablado, y ha decidido que el Fauna Urbana de hoy (Domingo, día del Señor) esté dedicado a un controvertido colectivo social: los opusinos.

Lo primero que debemos aclarar es que nos hemos adentrado en un mundo oscuro y extraño, en el mundo, digan lo que digan, de las sectas, investigando de los miembros de una de las sectas más poderosas del mundo: el Opus Dei. Los miembros de la Redacción hemos reforzado la seguridad del edificio, pues tenemos claro que puede darse que este artículo escandalice a algún incauto lector que se salte nuestro filtro inteligente. Advertimos también de que jamás publicaremos caricaturas de Mahoma ni ningún tipo de artículo sobre los cultistas de Cthulhu, que no son tan jodidos como los del Opus, ni tienen tantas posibilidades económicas, pero nos llega con caricaturizar a un grupo de extremistas.
No penséis que en Paranoia con Patatas somos unas medianenas, pero es que esta mañana, llegamos todos a la redacción pálidos cual muñecos de cera tras haber padecido horribles pesadillas esta noche. Lo más siniestro es que todos habíamos soñado lo mismo. Nos encontrábamos atados a una especie de silla de dentista mientras un tipo gigantesco con polo rojo de Burberrys y alzacuellos nos decía lo siguiente:
“¿Busca acaso pertenecer al Opus Dei? ¿Pretendes alcanzar Su sacerdocio? Ya veo que no es esa tu intención, ¡y sin embargo te entrometes e intentas descubrir Sus secretos! Estás advertido: es un gran pecado despreciar a La Obra, y es un gran pecado ante Sus ojos querer utilizar Sus secretos de otro modo que no sea Su servicio. Date por advertido, no sigas adelante y vive”.
¿Nos entendéis ahora? Como pa mear y no echar gota… lo que pasa es que mientras nos íbamos contando la historia íbamos sirviéndonos pacharán del bueno y al final decidimos que nos la traía al pairo el Opus, el demonio, el escribano ese y toda su corte de pijos marbellíes y patrones de yate. Así que a tomar por el culo, seguimos adelante.

Los opusinos son los miembros del ya mencionado Opus Dei, acrónimo del latín O Pus O De I (o pagas o te largas), que trata de cobrar al afortunado y al no tan afortunado. No se trata de una creencia pagana, sino de una desviación del cristianismo muy pasada mezclada con el quierodinerismo, pero con cilicios.



Su fundador, el ya canonizado José María Escrivá de Balaguer proviene de una larga tradición de artistas, que comenzaron siendo simples buhoneros de mercadillo, pasando por ilusionistas de época, artistas de circo, trileros de la Gran Vía, telepredicadores, vendedores de aspiradoras y actualmente el linaje se dedica a hacer timos por el móvil del estilo de “alguien muy especial quiere conocerte, envía un sms al 4502 a 1’90 euros por mensaje”.
Si algo hemos aprendido viendo El Santo es que para ser canonizado debes conseguir realizar por lo menos tres milagros. Hemos removido Internet al completo hasta darle la vuelta y volver a colocarlo de nuevo más o menos como estaba y hemos conseguido encontrar sus tres milagros, los que le convierten en Santo:
1. Al parecer, Escrivá de Balaguer, al que a partir de ahora llamaremos simplemente “Bala” (que era como fueron llamando a sus familiares a lo largo de los siglos, desde el año 202 a. C. día arriba día abajo), curó a una monja una "lipocalcinogranulomatosis tumoral", que estaba emparentada con el Opus (que por aquél entonces ya se había extendido un huevo y medio gracias a la intervención de todo el linaje de Bala) y de cuya curación dieron fe dos reputados médicos (un internista y un analista) que también pertenecían a la Obra. Véis como sí que hizo milagros… hombres de poca fe. Y decimos hombres porque desde que nos hemos adentrado en este mundillo con el fin de conocerlo hemos descubierto que las mujeres no podrán jamás leer esto. No saben.
2. Se dice también que en una ocasión consiguió que a su paso por Lavapiés le llovieran monedas de veinte duros arrojada por personas que venderían a sus madres por un plato de lentejas, las cuales introdujo rápidamente en una riñonera que siempre llevaba cuando iba a hacer cobros a barrios pobres acompañado de dos gañanes que acojonarían al mismísimo Undertaker. Debemos decir que este milagro ya tenía precedentes dentro de su linaje, puesto que un antepasado suyo nacido en el año 102 d.C. consiguió, oculto tras unas bambalinas y manipulando una caperucita roja y un demonio, que la plaza entera le arrojase sestercios.
3. El tercer y último milagro que se le atribuyó a este personaje fue la capacidad que demostró (que como ya hemos visto viene de familia) para lavarle el cerebro a la gente con su ópera prima, “Camino” (no confundir con la ópera prima "Chumino", que no es precisamente suya), que se sabe que ha cambiado más vidas que el mismísmo “Guardián entre el centeno”.


Era necesario comenzar con esta presentación de Bala, puesto que es realmente inusual que un colectivo social tan definido como los opusimos haya sido concebido por una persona, aunque se trate de alguien genéticamente dotado para la estafa. Ahora ahondaremos en los opusimos.

Requisitos para ser un opusino:

El dinero.
Si hay algo que el linaje de bala olía a leguas era el dinero. Se dice que sus antepasados podían diferenciar el ruido que hacían al caer en el desierto doblones y denarios; y el propio San José María era capaz de, con tan sólo darle al botón de AVANCE saber cuanto dinero contenía la tragaperras de cualquier bar o casino de Navarra.
Para pertenecer al Opus debes pues tener dinero, ser digno de contribuir a la Obra. ¿Qué pensabas? ¿Qué con traer niños para el cielo bastaba para pertenecer al Opus? No amigo lector. Debes tener dinero, bastante dinero y tenerle poco apego, tan poco apego como para domiciliar tu nómina en una cuenta alojada en las Islas Caimán y prepararte para que tu dinero, el que te ganas con el sudor de tu frente, te sea racionado y pase a engrosar las arcas de la secta. Pero claro, esto viene siendo lo mismo que sucede con cualquier otra secta, desde los Raelianos hasta los Mariachis del Séptimo Advenimiento del Último Día.
Se valorará en veranear en zonas de la jet set, poseer un yate y tener un trabajo valorado porlos sectores pudientes de la sociedad.

Deberes.
Las relaciones sexuales debéis mantenerlas siempre con preservativo, aunque tu pareja padezca de sífilis o gonorrea, las maracas, la flauta y los paréntesis son para traer niños para el cielo, y no para pecar como perrazos.
El aborto tampoco está permitido, aunque te violen en un callejón oscuro media docena de babuinos... prepárate para tener un hijo con el culo pelao. Ni pienses en ponerle una gomita al violador de turno, que no se puede, sucia ramera, que los genitales no sirven para darse gusto y como viene defendiendo la Iglesia (apoyada por el sector más conservador de la judicatura) desde el principio de los tiempos, las mujeres son seres inferiores y les gusta que las violen.
En cuanto a la masturbación también debéis tener bien clarita una cosa, amigos lectores, si queréis cruzar la barrera del sectarismo debéis recordar que las monjas y los curas de vuestro colegio ya os habían dicho hace años que es pecado, que os salen granos y que además podéis quedaros ciegos.
Debéis eliminar de vuestro televisor las señales de La Sexta y Cuatro.



Tampoco podréis votar a partidos conservadores de centro derecha, pues el recientemente proclamado usuario del trono de San Pedro, Nazin Razinger ha dicho que no, que eso es una desviación ideológica y que ni de coña. Que si queréis votar (partiendo de que la democracia es pecado, que aquí manda Dios) votéis a la extrema derecha.
Debéis, por último, oír la misa entera. Y hacerlo todos los domingos y fiestas de guardar si no queréis que el padre Aurelio os deje el cuelo calentito con su vara plegable.

Servicio.
Si algo aprovechó Bala de su tío el vendedor de aspiradoras es a fomentar el tema de ir haciendo que sus clientes fuesen captando nuevos clientes. Tras leer todos sus libros sobre saberes ocultos y allanamientos de morada coprendió el secreto: si conseguía que todos los que le doraban la píldora y le regalaban su sueldo por la gaita fuesen atrayendo a la Obra a nuevos incautos forrados de pasta, que arrastrasen apellidos de alcurnia su negocio viviría grandes tiempos. Así fue como se fueron creando jornadas de ejercicios espirituales, convivencias, campings, y los más temidos… los clubs infantiles o juveniles. Estos últimos son los que se encargan de arrasar con los sectores más indefensos de la población mediante promesas de diversión y grandes aventuras, cuando lo único que realmente vivirán será una perforación de ojal y un posterior sableo de dinerillo durante años y años.


La hostia, tú, te convierten el club en un castillo… ¡ya tardas en llegar allí!

Testimonios y FAQs:
Hemos descubierto que, como a los emos, a los opusimos les encanta grabarse en vídeo y hemos recopilado sus testimonios para dar una mayor veracidad al artículo, que no os penséis que no contrastamos nuestras noticias ni verificamos nuestras fuentes.

¿Qué enseñan en el Opus Dei?
Para qué os lo vamos a contar nosotros… mejor, que sos lo cuenten ellos, con ustedes Purificación Pénez:


Pues lo dicho, que fregar los platos es amar.

¿Puede tener novio una chica del Opus Dei?
Pues eso os lo va a contestar el mismísimo Bala, pa que veáis lo majo que era, ese don de gentes, ese carisma genético que le permitía erigirse en honor de multitud.


Pues eso, que si hace alguna barbaridad, debes matarlo a hostias. Lo mejor de todo es que “barbaridad” no deja de ser un concepto indeterminado.

¿Qué razones pueden impulsar a un hombre a unirse al Opus Dei?
Que tus padres te hayan metido hasta el cuello desde niño alejándote del mundo real, introduciéndote en un ambiente opusino hasta la médula y haciendo que carezcas de amigos fuera de ese círculo.
Que seas virgen a los cincuenta y tengas esperanza.
Que un alce te diga que te unas.
Que alguien del Opus te preste dinero.
Que no quieras saber nada del Opus pero que lo que quieras sea ese lingote de 400 kilos de oro que custodian unos enanos vestidos de verde en el centro de la tierra y cuya ruta de acceso se encuentra en las catacumbas de la Universidad de Deusto.

¿Es cierto que si preguntas lo mismo sobre la religión a dos supernumerarios diferentes escucharás dos respuestas sonrientes, balbuceantes, poco convicentes y diferentes entre sí?
Sí, completamente cierto.

¿Cómo puedo diferenciar a los Opusinos?
Pues macho, tienen el mismito aspecto que los pijos, sólo que además suelen llevar un crucifijo al cuello, ser bastante incultos, pecar mucho de pagafantas, ir más salidos que el pico de una plancha (aunque no pueden reconocerlo... cilicio cilicio cilicio) y, como último dato, si tiene que descalzarse para contar el número de hermanos y primos que tiene, y aún así no le llegan los dedos, es un opusino.

Opusinos famosos.

Federico Jiménez Losantos



Madiano Dajoy


¡Viva el vino!

Antonio González, el numerario menosmola
El matado este que viene a hacernos publicidad de su puta mierda de web y a contarnos la maravillosa y normalísima vida que tiene, acompañado siempre de Jesús.

¿Hacking? ¿Pero tú qué puñetas te has fumado? ¿Acercarte a niños? ¿tu tesis doctoral? Vamos a ver, ¿tienes las piernas curzadas porque te molesta el cilicio o por alguna otra razón? Pues eso, adiós.

En fin, queridos lectores, ahora ya sabéis de qué va esto del Opus y cómo identificar a sus acólitos. Y los que on son lectores asiduos confiamos en que no hayan caído en las garras de estos tiparracos, y que de idolatrar a alguien idolatren a este tipo:


Como ya hizo este otro tipo en su momento.

5 comentarios:

Out Of Time Man dijo...

Una vez más te has superado. A ti sí que había que hacerte santo, comerranas, ¡que eres un comerranas!

Mr. Poppler dijo...

DIOOOOOOSSSS... MALNACIDOOOOOSS... HE VISTO Y OIDO TODOS LOS VIDEOS... MIS OJOSSS... MIS OÍDOSSS...

ME DERRIIIITOOOOOOOO...

El Staff dijo...

Ahora conocéis los secretos del Culto a Bala... muahahahahaha... vuestras almas serán suyas.

Natalia Puixkin dijo...

No entiendo por que se les tiene tanto odio y se les calumnia tanto. En el Opus Dei son buenas personas

Natalia Puixkin dijo...

No entiendo por que se les tiene tanto odio y se les calumnia tanto. En el Opus Dei son buenas personas