martes, 13 de noviembre de 2007

Fauna urbana: los Amish

¿Qué son los amish? Eso ya lo sabéis, bastardos, son esa peña tan rara que vive por Ohio y otras zonas de yankilandia, sí, esos de los gorritos que antes confundías con los judíos.


Lo primero, debemos decirte que los judíos son bastante más listos. Por el culo iban a vivir los judíos sin luz, agua corriente ni vehículos diferentes de los carros de caballos.
Los Amish no tienen nada de judíos, de hecho, son una agrupación católica cristiana de doctrina anabaptista, que creen a rajatabla en el Nuevo Testamento y no entienden el tema de la separación entre religión y vida social.
Se dedican a vivir con los mismos lujos y suertes que deparaban los siglos equis uve palito y equis uve palito palito, es decir que nada de cosas normales como jacuzzis, peceras de peces tropicales o woks mágicos con los que hacer geniales arroces fritos.

Haber no es que haya muchos, de hecho se dice que son unos 200.000, que viven en su mayor parte en el estado de Pennsylvania, pero es que viven todos juntos, entonces parecen más de los que son.


Además, a los obvios problemas que tienen al moverse por ciudad, debemos sumarles el del idioma. Y es que la mayoría hablan en alemán o en un derivado del suizo que no entiende ni su putííííísima madre, pero algunos confiesan hablar inglés en la intimidad.

Al final tampoco son tan extremistas los tíos, cada vez son más abiertos. De hecho, los amish no consideran que toda la tecnología sea malvada, así, pueden reclamar la aceptación de ciertas tecnologías dentro del estilo de vida amish. En algunas comunidades, los líderes eclesiásticos se reúnen para analizar la admisión de ciertos elementos, en otras, esto se hace cada vez que es necesario. No, no os creáis que duermen con su ordenador descargando porno (si supiesen que eso se puede hacer serían más permisivos con el tema de la tecnología), nos referimos a la electricidad, que se puede usar… siempre que la produzcan… ellos mismos. Parece más difícil de lo que es, basta con meter a cuatro o cinco en una rueda de hamster gigante y esperar a que le empiecen a dar fuerte.

El tema del atuendo es bastante simpático. El negro es el color más chanante que puede usar un amish… y el único junto con el blanco. Los botones están prohibidos, debiendo usar ojales o ganchos. ¿Que por qué? Pues porque son unos tipos muy majos, muy calmaos y muy pacifistas, y algún anormal les metió en la cabeza que los botones eran cosas del ejército y del armamento nuclear y tal, y así les quedó la cabecita.
Pero los botones no es lo único que asocian a las fuerzas armadas. El bigote es un claro símbolo militarista, y pese a que los amish dejan crecer su barba tras casarse (antes siempre tienen que ir bien afeitados), el bigote no puede crecer, se queda siempre igual.
Además, los tirantes y los gorros, también negros, completan su atuendo. Aunque os parezca una gilipollez (por lo menos a nosotros nos lo parece), muchas discusiones entre amish se basan en el número de pliegues que debe tener un gorro o en el como se ponen los putos tirantes. Es lo que tiene no poder discutir de nada más, porque le futbol como que no lo ven, los hombres del tiempo no les hacen la puñeta, y Salsa Rosa no saben ni que existe, así que las discusiones se van ciñendo a temas más normalitos, como pueden ser la altura del maíz o lo levemente mal apuntalada que pueda estar una determinada estructura.
A menudo las luchas terminaban mal, fue así como nació una tradición ya ascentral, similar a los duelos de iaijutsu de los samurais o los tiroteos del oeste: las luchas de rastrillos al estilo amish.


Al final ganó el de la barba y los pantalones negros.

Otra de las cosas que provoca reyertas son, como en todas partes, los accidentes de tráfico, y es que conducir saca lo peor de cada uno…



Una de las maneras que se les va ocurriendo a los amish para entrar en el mundo habitual, siendo conscientes de que éste les supera y de que no entienden ni papa, se dedican a vender lo único que tienen: su trabajo, a cambio de un puñado de dólares que cambiar por queso o semillas para plantar algo nuevo en sus huertos. Hay incluso webs pensadas para esto (por supuesto el webmaster no es un amish), como puede ser esta: http://www.amish.net/

Lencería amish (ahora viene lo bueno, pensarás):
Y es que si visten así, lencería no llevarán, así que os vamos a obsequiar con un montón de fotos de chicas rurales de vermont, con sus esculturales cuyos cuerpos han bañado el sol durante sus dieciocho primaveras…
Pues no. Sí que tienen lencería. Y bastante.



Amish famosos:

Weird Al Jancovic



Esto… no, este no es un amish famoso, es un famoso ha decidido rendir homenaje a esta simpática panda de tontainas. Es el mismo que ya alegró nuestras vidas hace tiempo con su pedazo de tema White And Nerdy. En este caso nos deja bien claro lo maravilloso que es vivir en su Amish Paradise (Coolio, muérete de envidia).

Floyd Landis

El que fue durante unas horas campeón del Tour de Francia. Según los antropólogos se trata del Amish más inteligente de la historia, el único que supo aprovechar el hecho de vivir toda su vida penosamente haciéndose cientos de kilómetros diarios en bici para cambiar manteca de burra por un puñado de habas.


En la foto posa con su uniforme habitual en Lancaster, Pennsylvania.

El resto de los amish no saben ni que cojones es una cámara, así que como mucho aspiran a ser famosos entre ellos (el hijo de la Pituca que vive con la hermana de la hija de si prima…).

1 comentario:

nagasia dijo...

XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
muy bueno lo de los amish xD realmente son socialmenteinferiores-adorables *_* te compras uno, lo dejas en el rincon y le acaricias el gorro cuando pasas por el lado xD