sábado, 15 de diciembre de 2007

El punto libre

No, os volvéis a equivocar. No vamos a hablar tampoco hoy de sexo ni de nada parecido, sino que continuaremos con nuestro ya de por sí conocido mes zombi para alertaros sobre cómo encontrar un lugar seguro en caso de que, como todos tememos, algún día suceda un Apocalipsis zombi.



El punto libre es, como su propio nombre indica, un lugar libre de zombis. Partimos de la base de que has ido siguiendo las instrucciones que te hemos ido dando en este mes, y que por lo tanto llevas ropa más bien cómoda, una mochila, dos libros, frutos secos, un par de bengalas, leche condensada, chocolate, unos prismáticos, un machete de buenas dimensiones y quizá un arma de fuego... todo esto acompañado de una pequeña lista de personas a las que pretendes salvar en estas fechas tan jodidas. Es ahora, amigo lector, cuando notarás que el poco peso de tu equipaje te permite moverte con relativa velocidad e ignorar a quienes te piden ayuda, pudiendo ir directamente a lo tuyo.

Este punto libre que ahora buscas debe tener la capacidad para albergar a varias personas, difícil acceso, grandes posibilidades de escapatoria, alguna zona de cuarentena, y un encanto un poco especial, como de peli porno francesa. Analicemos posibilidades:

1) El Corte Inglés más cercano.
Pero tío, tu lo que eres es un puto melón. ¿A qué puñetas vas al Corte Inglés? ¿A que te echen colonia encima los ya de siempre zombis de la sección de perfumería? ¿A verte rodeado por saqueadores, zombis y familias de retrasados con sus niños? Nunca, nunca, nunca vayas a un centro comercial en pleno holocausto zombi, joder. ¿Cuántas veces hay que decírtelo?


Si te dijimos que fueses a saquear al utramarinos de la esquna, ¿cómo cojones se te ocurre intentar vivir en el Centro Comercial?



2) Un pabellón polideportivo.
Sí, cojonudo, como en el Katrina. ¡Que sois seis, hostia! ¿Pa qué puñetas queréis un pabellón deportivo, si nisiquiera sois diez para una pachanga? En todo caso lo querrán los zombis que son cientos de miles... anda anda...

3) Tu casa.
Vamos mejorando... no. A ver. Tu casa fijo que está cómoda, tiene habitaciones para los heridos, buena comida, hambiente familiar, trato agradable... pero no te engañes, no tiene una puerta de bunker antiatómico que impida la entrada a cientos de zombis hambrientos.


Tu casa no es nunca la mejor opción



4) El mar.
Hostia, pues sí, el mar. El mar es sin duda el mejor sitio que puedes escoger (si vives en Madrid te vas para zombilandia de cabeza).
Un barco te permitiría salir de tierra cuando gustases, guarecerte en las aguas costeras y reposar calculando tus visitas a tierra con verdadero cuidado.
Los zombis ya difícilmente dan andado, así que de nadar, como que no... ¿que has visto Piratas del Caribe y que sabes que pueden hacer algo por llegar a tí? Pues te jodes. No es más que una película, pero tú no te creerás a salvo ni en el mar, así que estás jodido...
Otra ventaja del líquido elemento es que no te van a dar la lata los ruidos ni aullidos de los zombis, ni los gimoteos de los moribundos. Un descanso reparador siempre hace falta en unos días de lucha urbana.
Podrás almacenar todo lo que quieras, atando TupperWares al barco al más puro estilo portugués, y será el único lugar donde podrás localizar supervivientes con los que hacer trueques en un futuro.


El hecho de que respiren no les convierte en supervivientes.



Eso sí, existen una serie de directrices que deberás seguir para no terminar de cagarla:

1. Hazte con una zodiac o similar para llegar a tierra, nunca arriesgues tu punto libre porque es lo más valioso que tienes.

2. No repitas nunca tu punto de desembarco. Lo más probable es que los zombis tengan mucho tiempo libre y que sigan esperando aún años después de que te hayas ido en la misma zona en la que te vieron.

3. No vayas nunca de noche o con niebla, joder, eso cae de cajón, a ver, ¿a donde puñetas vas a una ciudad a reponer víveres si ni ves laputa costa o por no ver no ves nada? Por si no te has dado cuenta, cuando en un ayuntamiento todos son zombis, y en la compañía de la luz son todos zombis, nadie se encarga de actualizar el sistema y las farolas se apagan... y nadie se queja. Los zombis, como los americanos, son el mejor electorado del mundo.



Los furries zombi pueden detectarte en la más oscura de ls noches y rodeados de la más espesa de as nieblas



4. Blíndate y camúflate. Pantalones cómodos, pasamontañas, guantes, cuanto más negro seas mejor´. La idea es que tu uniforme de saqueo te permita prosperar en cualquier tipo de incursión, dominar el arte del shinobi y esconderte a plena luz.

5. No te hagas el héroe. Martin Riggs, Kasey Ryback y John McClane no son ejemplos a seguir. Olvida todas esaspelis de Steven Seagal en las que los agarra y les pone los dedos mirando para Cuenca, más que nada porque después de arrancárselos a un zombiéste se te comerá. Vete siempre pegado a una pared, o de azotea en azotea, y si estás jodido acuérdate de una única película: Marathon Man, y corre como si no hubiera un mañana.


Este al final las pasa putas, así que déjate de coñas


6. Si tienes tiempo y te ves capaz, oculta, para un caso de emergencia una poca más de cantidad que la que puedes llevarte de una sóla vez en algún punto oculto de la ciudad. hazlo en cómodos paquetes a los que los zombis tengan un alcance complicado, situándolos en azoteas, enterrándolos u ocultándolos en algún piso accesible o buzón de correos. En esos paquetes incluye algo de comida, vendas, vamos, como siempre, y que no falte el veneno para casos de extrema necesidad.

Es el momento de que pienses, ¿y así a dónde puñetas voy?, porque esto es un coñazo. La esperanza de no-vida de un zombi medio ronda los quince o veinte años, más o menos hasta que sus huesos se han pudrido tanto que nopodrán andar. Pasado ese tiempo, tú, los que sobrevivieron contigo, los pocos supervivientes que queden y conozcas, deberíais veros capaces de repoblar la Tierra.

Así, y tras buscar un lugar tranquilo, irás pasando los años de tu miserable existencia contándoles a tus nietos que huo un tiempo en el que el espetec, los Werters Original y las Chips Ahoy existían, y la gente perdía el tiempo con una cosa llamada internet, y en concreto, una web llamada Paranoia con Patatas que además de haceros perder el tiempo, resultó fundamental para vuestra supervivencia.


Por cierto, tras consultar nuestra guía de supervivencia hemos de decir que:


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