martes, 11 de diciembre de 2007

La primera noche

No, panda de hijos tardíos de prostitutas sifilíticas, no vamos a hacer un post sobre confesiones sexuales, por muchos mails que recibamos al respecto... hoy, estamos aquí para volver a hablar de zombis, en concreto, para dejaros claros los pasos a seguir a la hora de afrontar vuestra primera noche en medio de un holocausto zombi.

La primera noche es la prueba decisiva, se puede decir que las posibilidades de que pringues la primera noche son del 80%, pero si sobrevives y llegas a un punto libre, la cosa estará muy avanzada.

Una vez que el primer muerto se levante, ya sea para dar un paseo o para comprar tabaco (joder, realmente no tenemos tan claro que un zombi no haga eso) como para comersete el celebro, desde ese preciso momento, el orden social tal y como tu lo conoces carece de sentido. Es el momento de que analices quienes de cuantos te rodean deben sobrevivir.
Pero para llegar a analizarlo de forma coherente debes empezar ya. Estudia a tus amigos, su comportamiento bajo presión y su escala de prioridades. Te recomendamos que hagas una tabla con pros y contras de cada uno, valorando qué cualidad suya podría salvaros la vida, y qué otra merece un balazo en el entrecejo.
El objetivo es acortar la lista a cinco o seis personas, no más. Mentalízate. Sobreponte a los sentimientos. Selecciona a quienes serán capaces de sobrevivir, el resto... el resto sólo valen el bocata de chorizo qe llevan en la mochila.

Esta primera noche es la que tú y tu cuadrilla debéis invertir en encontrar un punto seguro.
Date cuenta de que la primera noche es difícil de identificar. primero será un hecho aislado. Luego otro. Para cuando os deis cuenta, no será la primera noche en que un zombi se alce, sino la primera noche del apocalipsis zombi.


Apocalipsis zombi en su esplendor



Es por esto por lo que debéis estar mínimamente preparados para afrontarla. No hace falta que almacenéis comida en un subsótano, como los americanos, eso es de retrasados... ¿Para qué quieres cargar con comida si sabes donde encontrarla?



Necesitas que tu mochila cuente con una buena cantidad de productos de alto valor calórico, como la leche condensada, las piruletas y los callos. Una vez hayas matado a tu primer zombi abre tu despensa y carga tu mochila de cosas como estas y después dile adios a tu casa, porque no la volverás a pisar.
Pronto necesitarás más comida, y sabes donde conseguirla: en el supermercado o centro comercial más cercano.
No. Nunca. Ahí hay demasiada gente, el virus zombi ya se debió de extender como un rumor sobre sexo estudiantil en un instituto. Imagínate la escena:
Zombis tambaleándose, civiles aterrados, civiles no tan aterrados y bastante más espabilados que huyencon televisores, la Guardia Civil disparando para disolver el tumulto... no cunde nada.
Debes ir a la típica tienda de ultramarinos de tu calle, la que regenta una viejecita, esa en la que nunca hay nadie, que huele a viejo que te cagas y que tiene latas de sardinas de principios de los ochenta. Como Dios es muy cabrón, y la suerte muy puta, cuando llegues allí te darás cuenta de que la adorable abuelita del mostrador ya habrá sido infectada, asi que, después de matarla (otra vez) deberás coger todo lo que puedas en el menor tiempo posible. En una tienda como esa debería ser fácil.


Pruebame los tomates, hijito...



Pero recuerda, amigo lector, que la avaricia rompe el saco. Cuantas más cosas cojas, más lento correrás, y en una situación como esta eso no es bueno.

El tema de la comida estará más o menos solucionado, pero necesitas más cosas. Si has visto las suficientes películas sabrás que con una escopeta y tu par de pelotas te bastará para hacer frente a lo que sea. Un nuevo problema, amigo, no vives en Yankilandia, y a no ser que vivas en Puerto Hurraco lo vas a tener harto chungo para hacerte con un arma de fuego.


Digan lo que digan, esta es la mejor compañera que puedes tener en un holocausto zombi



Es entonces cuando debes plantearte donde se consiguen ete tipo de cosas.
¿Armerías? Es probable que el dueño de la armería, militar retirado o miembro reservista de la Asociación del Rifle ya se encuentre a esas horas parapetado detrás de su mostrador con la reja echada y empuñando algo que mantenga lejos a los saqueadores.
¿La policía? Sí, la policía es una mejor opción, siempre que sepas como acercarte a una Comandancia sin peligro, pero como en el caso anterior ya no hablamos de los zombis, ni de la posibilidad de policías zombis (que habelos hailos), sino en los propios policías. La policía está entrenada para resolver problemas típicos, no holocaustos sobrenaturales de muertos vivientes que asolan ciudades, luchas contra vampiros ni licántropos. Es por esto que porbablemente estén aún más parapetados que el armero y procedan a fumigar de plomo a todo lo que se acerque, esté o no muerto ya. Aprovechamos desde aquí un instante para advertir a los licántropos de que, si se ven obligados a acrcarse a una comisaría se den cuenta antes de que aunque las únicas balas que los matan son las de plata, las otras también joden, porque joden.
¿La guardia civil? Eeeee... no. La guardia civil te dispararía en cualquier situación más o menos normal, así que en un holocausto zombi estarías constantemente en su punto de mira.


Ahora ya sabe realizar acciones simples, e intenta expresarse con soltura



Pero claro, tú no vas a renunciar a las armas, ¿verdad? Pues hay dos sitios donde puedes buscarlas:
En principio una buena tienda de deportes debería tener artilugios de pesca submarina. Machetes, arpones, pelotas de tenis y ping pong, anzuelos facilitarán siempre tu supervivencia. Además alguna bengala sumergible o alguna boya fluorescente siempre serán de utilidad... como un buen par de prismáticos.
La otra opción es la de fabricarlas tú mismo. Si has aprendido a usar tus recursos: papela albal + aguarrás, camping gas + petardo, bote de nesquuik + algo de pólvora + caca de paloma + mecha.

Tú te quejaste, pero tu madre sabía que el Quminova te salvaría la vida


Sí, sabemos que te encantaría ser como Ash, y tener una motosiera por mano y una recortada en la otra, pero eso no es tan fácil... no es tan fácil...



En cualquier caso, cualquier objeto corto-contundente con el que te hagas te ayudará en tu trayecto.

Hay algo en esta vida que nunca está de sobra, que viene siendo la información. La vida es más fácil con información. Y la que ahora necesitas es la que te permitirá sobrevivir: información para crear algunas defensas y ser autosuficiente. Y te decimos que ola necesitas porque estamos convencidos de que eres un puto haragán que no ha hecho nada en su vida, y que no sabe hacer ni la o con un canuto.

Y lo mejor que puedes hacer para conseguir esa información es en esa misma noche asaltar una librería y apoderarte de algunos libros básicos para la supervivencia (en el caso de que no hayas sido previsor y no hayas comprado por internet estos títulos):

El club de la lucha: manual de terrorismo urbano que te enseñará como hacer bombas con grasa extraída de clínicas de liposucción y napalm a base de nenuco y plástico. Otro indispensable es La vida en el Campo que te explica desde qué semillas elegir y cómo cultivarlas para que dé los mejores productos de una huerta, hasta cómo despellejar animales de granja.


Lo más parecido a la biblia del superviviente


Y aquí acaba nuestra lección de hoy de supervivencia, dentro de un par de días seguiremos con nuestro curso de supervivencia y os orientaremos sobre como elegir y llegar a un adecuado punto libre.

1 comentario:

nagasia dijo...

DIOS ash *_* se me olvido la peli esa xDDDDDDDDDDD

esta bastante bien esta primera parte ^^ espero con ganas la segunda ;)