miércoles, 2 de enero de 2008

Mitos de la farándula: Mick Foley

"Oye abuelo, sé que a ti te gustaba el Pressing Catch, pero ¿no era siempre lo mismo?"
El nieto se acercó un poco más al anciano. No era la primera vez que le preguntaba por el Wrestling, pero sí la primera en que ponía en duda su calidad.
El viejo, alzó la vista en busca de su joven nieto, y al mismo tiempo esbozó una sonrisa.
"¿Que si era siempre lo mismo?", inquirió. "No, pero es lógico que preguntes eso, al fin y al cabo nunca te he hablado de Mick Foley".


Corría el año 1965, Winston Churchill ya había sido introducido en un traje de pino, Yankilandia había decidido que en Vietnam estaban los malos y procedían a bombardearlos, el Klu Klux Klan estaba en su momento más álgido, y el mundo en general se estaba yendo a tomar por el culo... El 7 de junio de ese mismo año, en Bloomington, Indiana, nació Michael Francis Foley para poner un poco de cordura en esta selva de demencia.

"Mick" Foley, como le gusta que le llamen sus amigos, lejos de cambiar el mundo a nivel global, aportando su tremendo ingenio, lo cambió... pero en otras facetas. Estamos hablando del gran Mick Foley, una de las mayores leyendas de la ECW.

La ECW es la Extreme Championship Wrestling, la tercera liga de la WWE junto con Raw y Smackdown, la única que aún no se emite en España... quizá en eso tenga algo que ver el tema de las tradicionales luchas extremas hardcore que se ven en ese programa, donde bates de baseball forrados de alambre de espino y martillos pilones están a la orden del día, y donde los especiales de PPV tienen nombres como December by Dismember, Born to be Wired o Barely Legal. Vamos, lo peor de lo peor.

Mick Foley compitió en esta liga durante años con tres nombres diferentes:
Mankind era un torturado personaje, al estilo subnormal de Bubba Leatherface en La Matanza de Texas, que vivía en un cuarto de calderas y llegaba siempre vestido con camisa blanca, corbata negra y una máscara metálica que dejaba entrever parte de su rostro. Su frase lapidaria era "Have a nice day", y la soltaba de vez en cuando, sobre todo mientras sostenía una silla o la escalera apara subir al cuadrilátero.
Cactus Jack fue el nombre con el que repartió de lo lindo en la ECW, reflejando parte de su estilo de lucha, animando a sus oponentes a tenerlo un poco lejos.
Actualmente interviene con el nombre de Mick Foley, y sólo en momentos estelares.
También se le conoció como Dude Love, por su papel en una serie de televisión de dudosa reputación (vamos, que era una mierda) en la que hacía del típico tipo grande y duro, pero que en el fondo era un pedazo de pan con buen corazón.

"Abuelo, me estás dando la matraca otra vez, este tipo es como los demás, un cachalote, sólo que menos pasado de gimnasio y con pinta de gordo vago al estilo de El Gran Lebowsky..."
El viejo miró fijamente a su nieto. "Nunca, me oyes, nunca compares a nadie con El Gran Lebowsky". Y tras una pausa dramática para beber un trago de su vaso de Jack Danields continuó.


Cuando se habla de Mick Foleyy se dice que introdujo una nueva forma de ver el Wrestling e innovó en la WWE no lo decimos sólo como luchador, sino como ideólogo, y guionista (junto con Terry Funk) de algunas de las peleas más grilladas de todos los tiempos, como su famosa lucha en un Hell in the Cell Match contra The Undertaker.

(Hemos tenido que sustituír el video del combate entero de media hora por esta basurilla de 5 minutos)



"¿Pero abuelo, la sangre es de verdad? Y... y... ¿no se supone que la pelea debía ser dentro de la jaula? ¿Y las chinchetas esas? Abuelo, esto lo que es es una barbaridad..."
"¡Ja!" Rió el anciano, "por supuesto que es una barbaridad, hablamos de Mick Foley".

Mick perdió cuatro piezas dentales, vio como tres de sus costillas se rompían, precisó de varios puntos y padeció una amnesia de la parte final de la lucha. Aunque esa fue una de sus peleas más famosas, hubo otra que merece estar entre las mejores que se recuerdan en la WWE, en la que luchaba contra Edge, en una Hardcore Rules Match en el Wrestlemania 22.





"Hostia ya, abuelo, ese señor es un enfermo... ¿por qué lleva alambre de espino en vez de un cinturón? ¿Otra vez chinchetas? Jodeeeeeer ¿y lo de atravesar una mesa ardiendo? Es todo una locura."
"Calla niño, y déjame seguir con la historia."


Después de atravesar esa mesa en llamas Mick sólo puede declarar que nunca se había atrevido a ver esta pelea, y no porque "mi brazo derecho estaba totalmente chamuscado" sino porque "cuando empecé a verla un día me di cuenta de que se me veían los calzoncillos... por Dios... que vergüenza, si algún día me vuelven a invitar al Wrestlemania prometo contratar antes a un asesor de imagen".

Genio y figura, Mick Foley fue votado en lo que se llama un "bombardeo masivo de llamadas" a la revista Time, quedando primero en la competición por ser el personaje del año. Lamentablemente, la revista Time comunicó al bueno de Mick que "no había hecho nada en absoluto para ser reconocido como personaje del año", y en lugar de él fue Clinton quien apareció en la portada acompañado de un fiscal de no se donde...

"Chaval, hoy has aprendido algo importante: que la vida no es justa."
Y el joven imberbe, cuya mirada se asemejaba al dos de oros cerró la boca y corrió a ver algunos de los viejos vídeos de su abuelo.

1 comentario:

Rare dijo...

BRUTALLLLLLLLLLLLL!!!!

Lo de la revista Time es impresionante e injusto como se comenta en el post.

Los grandes genios nunca fueron comprendidos...