domingo, 9 de marzo de 2008

Capitán Planeta; una verdad incómoda


Damas y caballeros, sean bienvenidos a un nuevo post del miembro reservista de PcP... Steve Zissou. Disfrútenlo.

Hola mis pequeños planetarios. El artículo de hoy va a ir dedicado para, en mi opinión, uno de los peores superhéroes de la historia: el Capitán Planeta.


¿Café o leche?


En 1990 el mundo comenzaba a cagar blando cuando se hablaba de las consecuencias de la contaminación, sobreexplotación, caza indiscriminada... tanto a largo como a corto plazo. Aprovechando el tirón mediático del asunto el señor Ted Turner (fundador de CNN noticias internacional y, por tanto, forrado) decidió crear un superhéroe que luchase contra todos aquellos villanos que intentasen de alguna manera dañar a nuestro amado planeta (“que potito y que herboso”).


¡Sí, es Ted Turner!¡Con nuestro héroe!


La historia era bastante simplona: Un grupillo mixto e interracial (siempre pienso en sexo al oír esta palabra) de adolescentes eran elegidos por Gaia (el espíritu del planeta) para recibir unos anillos cada uno con el poder de un elemento y defender el planeta de los malos que le hacían daño con sus maldades (ejem). Esta chiquipandi la formaban:

-Desde África y con el poder de la tierra: Kwame. Aquí el amigo levantaba muros de tierra como quien se hurga la nariz. Un tío más bien reservado y poco amigo del cachondeo, vamos, el sosainas del grupo.

-Desde Norteamérica y con el poder del fuego: Wheeler. Con este personaje pasaba lo mismo que con Bart Simpson: cuando eres un crío t parece un personaje genial por el efecto especular (te gustaría ser como él). ¿Y por qué? Pues porque era descarado, atrevido, graciosete, o sea, un pesado que no dejaba de tirarle los trastos a...

-Desde la Unión Soviética y con el poder del viento: la “camarrada” Linka. La chica rubia protestona que no deja de darle calabazas a Wheeler y que se escandalizaba con todo. Era el personaje preferido del público pajero.

-Desde Asia y con el poder del agua: Gi. Lo asiático empezaba a molar así que era un personaje que el público exigía. De todos modos, quedaba eclipsada por la buenorra comunista.

-Desde Sudamérica y con el poder del corazón: Ma-Ti. Personaje tan prescindible como Raiden en Metal Gear Solid 2, su poder consistía en poder comunicarse con animales con su amor (menuda chorrada). El tío era un llorica bastante afeminado al que todos odiabamos. Llevaba a un mono como mascota como último intento para hacerlo más dinámico (supongo que serían fans de “De los Apeninos a los Andes”).


¡Por la horda!


Cuando ellos solos no podían con el enemigo combinaban sus poderes para llamar al Capitán Planeta que aparecía volando por el cielo. Con un sanísimo tono de piel azul (Peyo debería denunciar por plagio) y el pelo verde como si fuese el vocalista de algún grupo de “La Movida”, “Capi” era un apuesto joven con un monotema: el medio ambiente. Sus poderes: superfuerza, telequinesis, invulnerabilidad, control sobre los elementos, supervelocidad, etc. Y pensaréis: “pos que bichaco, con tantos poderes seguro que era invencible”. Nada más lejos, amigos, a Capi le tirabas una mierda de perro en la cabeza y se volvía manso como un pato de gomay es que, como bien decía la canción de abertura de la serie, “la contaminación es lo que le duele”.


¡Pitufal, troncos!


Algunos villanos de esta inefable serie eran: Duke Nukem (sí, has leído bien), que era un tío bastante poligonal amigo de la radioactividad y con pies de pollo; Verminous Skumm, que era un hombre-rata criado en las cloacas (¡cowabunga, tíos!); Dr Blight, que era la única fémina en el catálogo de maleantes y que estaba como una puta cabra; Hoggish Greedly, con aspecto y modo porcinos; Looten Plander, un hortera cazador furtivo; Sly Sludge, gordete al que le encanta contaminar (ya ves, otros toman drogas); y Zarm, el opuesto a Gaia y que da un anillo con poderes maléficos a los antes mencionados con los que invocar al Capitán Polución (esto sucede más avanzada la serie).


¿Por qué no te callas?


Al final de cada capítulo siempre aparecían los planetarios con “Capi” para adoctrinarnos en el amor al planeta (la cienciología una mierda al “lao” de estos “brainwashers”) que era como la lección moral de cada episodio de Smallville.

La serie duro 3 añitos escasos a la que tomó el relevo “Las nuevas aventuras del Capitán Planeta” que se diferenciaba únicamente en el nombre de la anterior etapa.

Y por mi parte nada más. Ahora es vuestro turno, así que postead y opinad. Hasta luego “freacs”.

No hay comentarios: