viernes, 28 de marzo de 2008

Mitos de la farándula: Barbie

PcP presenta un nuevo post de nuestro miembro reservista Steve Zissou. Ya sabes steve, pasa sin llamar.

Hola a todos. Otra vez me encuentro ante vosotros para hablaros de “chorrisandeces” de las mías. Hoy es el turno de “La Barbie” (el artículo lo pongo para dar ese toque gitanesco que tanto nos gusta), esa muñeca que ha entretenido a varias generaciones y que todos conocéis.


Barbiahii barbieee barbi ha ha!


Siendo yo un tierno infante disfrutaba jugando a indios y vaqueros con mis clics de famobil (ahora transformados en un símbolo del gafaspastismo), montando portaviones y excavadoras de tente o viendo dar vueltas a mi trenecillo eléctrico; pero lo que realmente me llamaba la atención eran las muñecas de mi hermana: la Nancy, las Barriguitas (las nalguitas, las tetitas...) y, cómo no, la Barbie. Estaréis pensando que soy un poco “trucha”, pero nada más lejos. Mi atracción se centraba en sus cabezas: en ausencia de vigilancia me dedicaba a arrancarlas y luego las exhibía como un jíbaro. La cosa solía desembocar en una bronca de mi señora madre que remataba con una colleja.


Esto lo pones en un museo y cuela.


La muñeca en cuestión era una especie de aspiración para el futuro de miles de crías: una rubia, alta, elegante, con “chorricientos” empleos (hada, sirena, princesa, ¿veterinaria?), un novio guaperas, mansiones, coches deportivos, amigas de diferentes etnias al más puro estilo anuncio de Benetton... Y tú jugando con los Masters del Universo que a lo más que podías aspirar era a vestir un taparrabos y estar cachas...


“¡Me voy echando lechugas!”


Ken era el novio de Barbie. Un chico musculoso, moreno o rubio a elección de la consumidora, con un coche de estos que lo ve un carbonilla y se pega al cristal para ver que hay dentro (“¡buaaaah, chacho! E-to tie que corré la ot-tia”)... le falta vibrar para ser el muñeco perfecto.


Barbie/ken, The Sex tape


Los señores de Mattel, viendo el filón, se dedicaron a sacar “cienes y cienes” de productos utilizando la imagen de su rubia pluriempleada: zapatillas, chalecos salvavidas, navajas suizas, ropa, videojuegos (¡lo más! Hasta la aparición de los “Imagina ser...”), colonias, etc etc.


El cerebro de la bestia


La muñeca siempre ha sido muy criticada por promover un estereotipo machista de la mujer cosa que nunca a impedido a Mattel seguir vendiendo su producto en casi todo el mundo con vistas a una dominación global futura (o algo), aunque en muchas ocasiones se han visto obligados a variar el producto: vender la muñeca con burka, anchear su estrechísima cintura, ponerle ropa interior... para satisfacer al público.

El caso es que, ya sea para hacer voodoo pensando en tus ex o para entretener a millones de crías, la Barbie cumple y siempre estará en nuestros atascados corazones por los siglos de los siglos. Para terminar os dejo con el tema que dedicaron a la muñeca los noruegos Aqua y que los hizo famosos. No dejéis de postear y hasta luego, “freacs”.

4 comentarios:

Aloia dijo...

Si en el fondo todo buen humano lleva un gafapastas dentro...pero lo que sin duda nos distingue es preferir desde laa más tierna infancia a...................................................Nancy!!!
Qué me decís de la Nancy?

Steve Zissou dijo...

la nancy tenia su encanto... asi cabezona, deforme, con esos zapatitos q t los ponias en los dedos y hacias teatrillo con las manos... ay! la nancy!

nagasia dijo...

yo prefiero a barbie, mas que nada porque no esta deformada y eso...

también las decapitaba ^^ pero antes le lavaba el pelo Oo me parecía un crimen que muriesen con el pelo sucio Oo

ken (masters) dijo...

no recuerdo ver a barbie con su empleo de prostituta de lujo con el que pudo comprarse la mansión y el descapotable