miércoles, 16 de abril de 2008

Cuarenta toneladas al servicio del metal

Hoy vamos a hablar de sueños. Todos hemos tenido sueños, y todos, o al menos todos los que hacemos posible esta página hemos tenido dos sueños: en el primero nos acabamos el Max Payne en el modo time attack, en el otro estamos a los mandos de un Mech de acero chapado de potorrochocientos kilos. El segundo mola más.

¿Y quién tiene la culpa de estos delirios onanistas? Pues Go Nagai, amigos, conocidos y coetáneos. Go Nagai, un japonesote hecho y derecho, que fe profeta en su tierra pariendo una serie de animación titulada "La escuela indecente"... como os imagináis, no fue la idea mejor acogida por los siempre mojigatos nipones decidieron que Go Nagai era una suerte de anticristo de ojos rasgados (y desde PcP nos preguntamos... ¿los asiáticos hacen hincapié en los ojos rasgados de sus semejantes?) y que su creación debía ser aniquilada.

Desnudos integrales, sexo exolícito, hostias como panes... ¿estaba Japón preparado para esto?


Y es que los japos no estaban preparados para un aluvión de transgresión, por eso tiraron abajo el chiringo de Go Nagai... quien supo reinventarse a sí mismo y hacer lo que acabó convirtiéndose en un hito en la historia de la animación... ¡Mazinger Z!

Chúpate esa, I+D+I


Visualizadlo. Dos gigantescos mecanoides de un gritón de toneladas que se ahostiaban en días pares e impares, destrozando ciudades a su paso y evitando la conquista de la Tierra por parte del Señor Doctor Infierno (no se pasó seis años en la facultad de Medicina Infernal para que le llamemos Doctor) y al megalómano del Barón Asher... la verdad es que la idea era simple, pero triunfó, ¡vaya que si triunfó!



Todos, y digo todos hemos gritado "puños fuera". Todos hemos saltado al grito de "planeador abajo". Cuando el Pingüino cantaba "Koji Kabuto dirigiendo a Mazinger Z - Kirk y Spock explorando otro planeta" no podíamos reprimir la lagrimilla, y la locura se desató con "Mazinger Metal" de los nunca bien ponderados Gigatrón.



Go Nagai marcó a una generación, inspiró un género, creció, llegó a esa vejez creativa en la que se dedicó a fusilarse a sí mismo creando diferentes versiones del sin par robot de puños rojos. Mazinkaiser, Great mazonger, Getter Robo, UFO Robo Gettinger... mmm, los coleccionaría todos a un tiempo... ¡Genio, que eres un genio!

En el futuro te dejas perilla y te cortas el pelo, ¿verdad?


¿Y qué más hizo este pequeño viajero temporal japo? Abrió la veda, amigos, abrió la veda. Si no tenías un robot gigante molamucho, tu serie era una mieeeeerda, tu trabajo no valía naaaaaaada, y tú no eras "naide". Pero eso ya es otra historia y aquí se cobra por horas, no por palabras.

En fin, pequeños pervertidos infestados de ete-eses, esta ha sido nuestra lección de anime, de nostalgia, de heavy metal, y de robots gigantes pateadores de culos.
No cambieis de canash... mañana... ¡mash!

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