miércoles, 30 de abril de 2008

Fauna urbana: los antediluvianos

Este es un post del miembro reservista de Paranoia con Patatas Mr. Poppler, que nos hablará, como siempre, desde Omicron Persei 8, de cómo se nos ve a los humanos en su pestilente planeta.

Apelativo cariñoso que le otorgamos en OP-8 a nuestros ancestros, aquí creo que se les denomina como “Los viejos de mis viejos” ¿? “Los Yayos” ¿¿?? “Aweletes” y otros apelativos más o menos cariñosos.

Incluso esta comunidad entrañable dispone de diferentes ejemplares cada cual más o menos mola. Aquí hoy desvelaremos a tres.

Sujetaos los machos que despegamos.

El Facha

Desgraciadamente es la casta más abundante, intransigente, intolerante, incontinente, imbécil. Es el que cree… no, corrijo, el que IMPONE que la vida actualmente es como era cuando él lucía orgulloso el yugo y las flechas, las mujeres en casa a las tres efes y el hombre a educarla con mano dura y patada en los cojones.

Cabgones, sos vais caggar, no os libgageis de mi facilmente


Inexplicablemente van todos los domingos a misa con gafas de sol (él para demostrar su poderío y ella para tapar los moraos de los ojos). Sus hijos no quieren saber nada de ellos, sus nietos los odian y en los geriátricos les tienen una sala preparada sólo para ellos donde reúnen a integrantes de distintas divisiones para ver si hay suerte y se matan entre ellos.

Esos fueron el zapatero y los otros rojos esos


Lo malo de estos elementos es que son “los inmortales cabronazos”, los que llegan a los 105 años con salud de treintañero, los que entierran a sus hijos escupiendo en su tumba “Era un rojeras y vivía en pecado” y abofetea a los nietos sistemáticamente.

Afortunadamente para ellos llega un momento en que la mala hierba muere y su fortuna está ahí, al alcance de tu mano, pero no, queridos amigos, todo está cedido a la Iglesia y tú heredas su condena por pedofilia y desfalco.

Antídoto: cámbiate el apellido.


El Planta

Nunca se sabe de qué pie cojean. Lo único que sabes de ellos son los vagos recuerdos que tienen tus padres, para ti es el señor mayor ése que siempre está en el sofá viendo la tele aunque sea la carta de ajuste. A veces te da una colleja y otra veces te revuelve el pelo aunque tengas “taipocos”. OJO, no confundir con el que padece alguna enfermedad degenerativa, sino a aquellos que tienen salud de roble, que pasean silenciosos por el campo, que nunca dicen nada, que lo observan todo…



Antídoto: quédate sentado delante de ellos mirándolos fijamente. O te impregnas de su sabiduría oculta o perderás toda una tarde.

El Yayo

Éste es el puto jefe. Nadie sabe de dónde saca sus energías, nadie sabe qué pactos hizo para mantenerse así, de ellos sólo se ve que tienen 80ymuchos pero parecen de 60ypocos. Suelen desaparecer ante preguntas como: “¿Dónde está el abuelo?” Y aparece por la tarde-noche entre escandalera familiar, sonrientes y diciendo: “Estaba con los amigos” ¿En el bar? “No hija, por dios, nos fuimos al painbol”.



Es el que te da chocolate cuando estás gordo, el que te sujeta la escalera y vigila mientras le robas las peras al vecino, el que se queda cuidándote mientras te lee un cuento y, cuando se va tu madre, cierra el libro y te cuenta de cómo allá por los años 40 metían azúcar de estraperlo por los pirineos, el que te enseña su fusil de maqui y su cartuchera de cuero que huele a tabaco.

Hay suficiente Hugh para todas...


Sí amigos, éste es el puto jefe EL PUTO JEFE ¿vale? Nunca nadie va a saber más que él, nunca nadie va a tener más mala hostia a la hora de la verdad, nunca nadie va a ser capaz de mantenerle la mirada más de 5 segundos, ni Chú Norri ni NADIE. Es aquel que un día aparece en casa con una Nintendo DS y tu madre le dice: “Muy bien papá. Esa tiene un juego que está muy bien para tu edad”. Cuando volvéis a estar solos te dice: “Tu madre es gilipollas. Ella sí necesita en “brain trainin”. A mi dejadme con el Zelda, hostias… Por cierto… ¿Te hablé alguna vez de Asdrúbal?. Joer para el puto vasco, un día lo vi correr delante de los nacionales con los pantalones bajados porque lo había pillado cagando. Entonces pillé un canto rodao…” y entre historias e historias se pasa el puto juego en menos tiempo del que lo harás tú nunca.

Ahora es cuando mis nietos comienzan a temblar


Solución: aprovecha. Por maldición divina estos son los que aparecen muertos con una sonrisa en la cara. Los otros duran la de dioses cristo, pero estos… En fin. Sólo una recomendación: practica practica practica. El día que descubran el Soul Calibur estarás perdido y humillado de por vida.

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