viernes, 13 de junio de 2008

Pelis que molan: El Vengador Tóxico

Eso es algo que los gafapastas nunca entenderán.
Molan.
¿La planta de Isabel Coixet simboliza la vejez y la soledad? Joder, pues la motosierra de Ash no simboliza nada más que una motosierra. Pero mola. Mola mil.
¿El cine coreano es muy bonito y visual? También El quinto elemento, y no montamos tanto jaleo. Y no sólo es bonito y visual, sino que además mola un copón.

La cinta de la que hablaremos hoy y que abrirá esta sección barra ciclo es, como ya sabréis si os habéis leído el título... ¡El Vengador Tóxico!



Pues sí, banda de infraseres, El Vengador Tóxico, clásico del cine friki de finales de los ochenta.

Os presentamos a Melvin:



Sabemos que se trata de vuestro estereotipo de fulano ganador y tronchamozas, vamos a bajaros de la burra. Melvin es un frikazo y un perdedor, que se pasa todo el día en el gimnasio... fregando. Que está más desesperado por mojar que los protas de Supersalidos a los cuarenta años, y que todavía no ha terminado de comprender cual es su lugar en el mundo, al fin y al cabo se trata de un mundo que él mismo no ha creado...

No tiene pasta, no está cachas, las mujeres huyen de él, su mejor amigo es su mano derecha y su peluquero murió cuando cumplió los catorce años y no se peina desde entonces.



Lo que comenzó como una tranquila tarde de esparcimiento ,pudo terminar en tragedia. Melvin, cuando termina su turno de limpiador en un gimnasio de Tromaville, es perseguido por una banda de canis a través de las propias instalaciones. Como no es que sea ni carl lewis ni un trapecista enano chino (--), tropieza con un monopatín que alguien había dejado por allí y sale despedido por un ventanal... para caer dentro de la cuba radiactiva (la de Fidel no, una cuba, un contenedor) que transportaba un camión que pasaba por allí. "Cojonudo" - pensaréis - "el friki con el que me identifico porque yo tampoco he visto nunca a una mujer viva desnuda no se mata contra el asfalto". Y llevais razón, queridos lectores. No murió, sino que sufrió una transformación:



Ahora sí que es cojonudo. El flacucho y enclenque Melvin ve como a medida que la radiación carcome su piel sus músculos crecen y se llenan de energía... hasta que el púber se convierte en el fornido y brutal Vengador Tóxico, el campeón de Tromaville, que saldrá a limpiar las calles de la podredumbre que las invade.



Sí. Nosotros pensamos lo mismo: se hizo de los buenos pese a que las chicas malas la chupan mejor que las chicas buenas, pero qué se le va a hacer, si el bueno de Toxie es un tipo con principios... y su némesis... el alcalde Belgoody, es alguien que no los tiene.
Pero la guerra de Toxie no es sólo contra el corrupto alcalde, porque aunque su cambio físico fue sin duda para mejor le picaba todo horrores. Así, el monstruo anteriormente conocido como Melvin decide vengarse de la panda de gañanes que desencadenaron los acontecimientos.
Bozo y sus colegas dedican su tiempo libre a atropellar gente con el coche, como los tuneros en la Murcia profunda. Es nuestro héroe el que les hace frente, con brutales resultados.

Para que os hagáis una idea, os dejamos la escena más veces reproducida en la historia de la cinta: la pelea en la hamburguesería.



Y es que esta película lo tenía todo: un prota que era la hostia en verso, con unos cojones grandes como los puños del Gran Khali,; un erotismo bizarro y nada usgerente; una banda de canis que las pasan putísimas; residuos tóxicos; sexo; mutaciones; tanques... todo lo que unos tipos sencillos como nosotros le pedimos a un filme.

En definitiva, que es una película recomendabilísima, que hará las delicias de propios y extraños (siempre quise usar esa expresión y nunca puedo hacerlo, a partir de ahora lo haré más a menudo), y que os recomendamos desde la redacción de PcP.

¿Y por qué os la recomendamos? Porque mola.

1 comentario:

TeReSaToR dijo...

Chicos... desde que veo vuestra sección de grandes películas y viejas glorias ya no me siento sola en el mundo.

Solo os dire una cosa:
Los surfistas nazis deben morir... PELICULóN!!