martes, 15 de julio de 2008

Mitos de la farándula: Lars Von Trier

Lars
Von
Trier... ¡Ahora es cuando!

Este director de cine danés es uno de esos seres a los que en PcP nos gustaría de arrojarle piedras en una plaza pública mientras proferimos gritos similares a los de los talibanes que se disponen a despedazar a infieles. Es un coñazo. Un icono gafapasta de los gordos, de los que dan todavía peor fama a un colectivo tan (justamente) maltratado como los resabiados cuatro-ojos.

¡Pero cómo que danéeees, si soy chinoooo!


De padres comunistas y nudistas (si se os ocurre una mezcla más abrasiva no dudeis en comentarlo), a los 11 añso tuvo su primera cámara, uno de esos mitos del gafapastismo que es una Súper 8, y con ella comenzó a ser conocido como "el gordo gilipollas de la cámara" por los demás niños de su barrio de Copenhague.

No fue hasta el 84 cuando lanzó su primera película: the element of crime (algo así como "el elemento del crimen"). Una mieeeeerda digna de llevarse algún premio en Cannes... y lo hizo, se llevó uno de esos premios cuya mención hace que los culturetas se llenen la boca, como si se hubiesen comido dos docenas de polvorones: el del Logro Técnico. "¿Sabes que Lars Von Trier se llevó el premio al Logro Técnico en Cannes?" ¿Y eso a quién cojones le importará? ¿Qué puñetas es un logro técnico? ¿A quién se le ocurrió toda esa mierda de Cannes? Lo dicho, vamos, que una mierda.

No es verdad que lo de Cannes sea una mierda... es que en el cine comercial hay mucho envidioso


Tras varios años de seguir haciendo basura, Von Trier (algo así como "hijo de Trier", aunque no sabemos si su nudista y comunista padre se llamaba o no "Trier") dio el golpe definitivo a la cinefórmula y al sistema, y ese golpe se llamó... DOGMA 95. Eso venía consistiendo en sacar a pasear una cámara y grabar cosas normales. Normales del todo. Sin argumento, vamos, lo que él llamaba "el regreso de las historias más creíbles a la industria fílmica", al tiempo que rehuía hasta de los pobres focos para "apartarse de los efectos especiales y dirigirse hacia un uso técnico mínimo". ¿El resultado? Una sinrazón de planos malísimos, rodados en plan "rápido señores que me estoy cagando" y, por supuesto, hablando de cosas cotidianas... pero no cosas cotidianas como las de Tarantino, que luego pasan cosas menos cotidianas. No no. Si le dejais, Lars Von Trier hará una película de noventa minutos sobre su madre realizando las labores del hogar en una barriada de Copenhague... y los gafapastas se agolparán para verla... de hecho acabamos a mandar a un becario a registrar la idea.

Nos está dando tanta grima este personaje que vamos a dejaros con un vídeo del que hablamos hace ya algún tiempo, pero que no nos cansamos de ver...

Todo todo todo cierto


Y venga, pataliebres, que se ha acabao el post de hoy, hala, a cascarla.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Total, que no has visto una puta pelicula del Von Trier en la vida pero como está de moda decir que es gafapasta pues a meternos con él. Lamentable, y tal.

Anónimo dijo...

Por lo general me rio bastante con tu blog. La verdad es que me parto el culo, para que nos vamos a engañar. Pero claro, no sólo de vino y rosas vive el hombre. Lars Von Trier es un genio, comparable a Picasso en Pintura. No hay ninguna ironía. Me extraña que a alguien que le guste Los Soprano no le gusten las peliculas de este enfermo mental danés. Este hombre es un genio, y tu comentario uno de los mas estupidos que he leido en este blog.