jueves, 21 de agosto de 2008

Fauna urbana: los culturistas

Hoy, en nuestra sección sobre la fauna que puebla nuestras urbes, vamos a hablar de los culturistas, que no de los culturetas (que estamos hartos ya de hablar de los culturetas, oiga).

Los culturistas son esos habitantes de los gimnasios que... ah, claro, esperad. Perdonad, en serio, a veces nos olvidamos de para quién escribimos.

Un gimnasio es un lugar dedicado al deporte, donde las personas ejercitan su cuerpo con diferentes máquinas, ejercicios y actividades... para que lo entendáis, es el sitio al que iba Homer en el capítulo en el que escalaba el Pico Springfield... (ay... que dura es la vida del educador).

Os íbamos a poner una afoto, pero sabemos que un dibujo siempre es más sencillo de entender


Como íbamos diciendo, el culturista es uno de los muchos seres que pueblan los gimnasios de nuestras apacibles ciudades. De hecho, aunque no son demasiados en proporción con el número de usuarios, lo habitual es que sean más fáciles de ver que la media de los clientes.

¿Cómo puedo reconocer a un culturista?

Cuanto trabajo, cuanto esfuerzo y cuanta superación


Por lo general, el aspecto físico del culturista es el de un muñeco de HeMan a tamaño real y que se mueve lentamente. Y decimos por lo general, y no siempre, porque es ahora cuando debemos adentrarnos en el maravilloso mundo de los ciclos.
Los ciclos son una especie de reloj biológico del culturista. Consite en estar comiendo como un ceporro tres meses seguidos hasta ponerse como una bola blandengue, para en los siguientes dos meses pasar a ser una especie de muñeco de plástico al que se le marcan los músculos hasta de los párpados.

Ni ángulo tengo para mear


Cómo ser un culturista en tres pasos acojonantemente fáciles:

1. Lo primero es tener un complejo. Puede que tengas un micropene, puede que seas virgen, puede que seas insultantemente bajito y que estés harto de discutir con personas más altas que tú, o puede que estés gordo como un ceporro y pienses que es más fácil ganar más peso que perderlo.

Fuera gorduras... ¡sacaré el músculo que hay en mí!


2. Lo segundo es marcarte una dieta de esas que acojonan, tronco, acojonan. Desayunar tres huevos, medio kilo de pavo, tres rodajas de piña y un plátano suele estar bastante bien para comenzar. Eso sí, olvídate del sistema inglés: si desayunas eso no puedes comer ni cenar poco.
Ah, y a media mañana y a media tarde debes tomarte una ración de pastillacas, como las que tomaba Hulk Hogan. Con esas pastillacas (o polvitos, dependiendo de lo que paguéis) vais a ir notando dos cosas: que los sabores son de mentira, y que vais a ir engordando... y luego vienen los músculos también. Eso sí, debéis tomarlas siempre bajo la supervisión del encargado de vuestro gimnasio.



3. Por último, pero no por ello menos importante, debes hacer pesas al menos dos horas diarias (al principio tres) y hacer la vida más sedentaria posible, procurando no sudar. Recuerda: cada gota de sudor son unos gramos de músculo.
Despúes de entrenar, ya sabes: o pastillacas o algún remedio casero, como puede ser comerte un paquete entero de Pan Bimbo familiar, para recuperar más que nada.

Vaya, menuda vidorra... pero una pregunta, ¿hay mujeres culturistas?

La respuesta es "sí, pero". Existen "mujeres" culturistas, sin embargo son un diminuto porcentaje de las mujeres que van al gimnasio.
Al gimnasio acostubran a ir mujeres con sobrepeso, y jamelgas buenorrillas, pero de vez en cuando aparece una de estas:



No os lleveis a engaño, esta es una de las gladiadoras del pograma de Jul Jogan, que son armarios pero aún se merecen un empeñón. Las culturistas son realmente asín:

Chacho, que feísima


Culturistas famosos:

David Batista, antes de subirse a los cuadriláteros, era un culturista amateur de estos que se ponían hasta las trancas de barritas energéticas. En una competición conoció a Mr Perfect, que se lo llevó a la WWE. En la actualidad sabe tanto de lucha libre como entonces.



Arnold Swarchenegger, antes de ser actor, y mucho antes de ser senador, fue Mr. Universo, que no es un premio al más guapete ni guapeta del universo, sino al mejor culturista. Observad que tríceps, que deltoides y que manguitos rotadores.



En definitiva, frikis, que ya sabéis: si queréis que la gente os deje de mirar por vuetras bajas, hacer pipich con sangre, estar todo el día tirándoos follacos por el ojete, oler a tiramisú, perder el tiempo en el gimnasio, y superar vuestros problemas de confianza, seguid los pasos descritos anteriormente y ya veréis cómo el esfuerzo se compensa con kilitos, pedetes, y con músculos también...
Pero recordad: por muchas pesas que hagáis, vuestro cipote no va a ganar tamaño, así que, aunque os cueste creerlo, puede llegar a resultar aún más ridículo de lo que resulta en la actualidad.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Precisamente has descrito lo que no es un culturista, pero aún así tiene gracia el artículo.

Anónimo dijo...

lo has descrito tan bien, que no hace falta ser muy listo para darse cuenta de que tú mismo has sido uno de esos freaks acomplejados por el tamaño de su pene.

OSCAR dijo...

SEGURO QUE TU ERES UNA GRAN MIERDA, TANTO DE FISICO COMO DE MENTE, EL CULTURISTA DE COMPETICION ES UN DEPORTISTA COMO CUALQUIER OTRO, TU NO ERES QUIEN PARA MENOSPRECIAR A NADIE PORQUE TU VIDA ES UNA PUTA MIERDA, MARICON

oscarmayer dijo...

Tienes algo contra los gays, Oscar?
porque muchos son culturistas.
ese odio y ese hoyganismo tuyo puede ser un grito de ayuda para salir del armario?
vamos, sácalo fuera, te sentiras mejor.

Out Of Time Man dijo...

jajaajajajajajajajaajajaja

oscarmayer ha dicho una verdad como un puño. De hecho, querido OSCAR, en esta misma página puedes encontrar un artículo sobre vosotros, los HOYGAN. Seguro que te sientes mucho mejor después de leerlo.

Daniel Torres dijo...

Te has inventado un nuevo personaje, los culturistas no es lo que explicas.