sábado, 23 de agosto de 2008

Mitos de la farándula: Tim Burton

Director de cine, productor, escritor, poeta, genio de la animación, visionario, padre de una estética torturada, niño emo grande... Tim Burton se define a sí mismo como un "arquitecto de sueños", y hoy vamos a descubrirle a los lectores de PcP por qué.



SUS PROTAGONISTAS

Los protagonistas de sus películas son tooodos distintos, y a tooodos los quiere por igual, porque todos tienen dentro de su torturado cascarón un poquito de Tim Burton. Beetlejuice, Eduardo Manos-Tijeras, Jack Skellington, Willy Wonka, Vincent, todos son pequeñas desviaciones de TIm Burton, y tooodos molan más que él.



SUS ACTORES FETICHE

Si hay un actor fetiche en la obra de Tim Burton ese es Johnny Deep. Hemos visto a Johnny Deep en innumerables cintas de Burton, y en todas ellas hacía de Johnny Deep interpretando un papel.
Así por ejemplo vimos a Johnny Deep haciendo de Johnny Deep, haciendo de Willy Wonka, de Ed Wood, de Sweeney Todd, de Eduardo Manos-Tijeras, de Victor, y nos callamos porque si no estamos aquí hasta mañana.



Después, como actriz predilecta tenemos a su señora, que no es que sea del todo fea, que lo es, sino que joder, siempre pensamos que está poco explotada. Elena Bonham Carter ha hecho de bruja, de mona, de pastelera, de novia cadáver y otro quintillón de historias más para su señor esposo... sin embargo, nunca hará un papel para Tim como el de Marla Sinclair, a la que dio vida en El Club de la Lucha.



LA ATMÓSFERA

Las pelis de Tim tienen siempre ese toquecillo emo. Por muy lamentable o poco interesante que resulte decirlo, sus cintas siempre tienen ese toque depresivo, gris, lleno de arbolitos muertos, con esos pajaricos hechos mierda, esos perretes delgaduchos, y demás personajes a los que parece que no les han dao bocata.

La primavera según Burton


La musiquita siempre corre a cargo de Danny Elfman. Eso implica siempre el mismo soniquete de fondo y los mismos "pim pim pim", y los mismos rolletes siempre. Que no están mal, pero debemos reconocer que podemos poner la primera media hora de la banda sonora de cualquier película, añadirle la segunda media hora de otra y culminar con los últimos quince minutos de otra (es raro que Burton haga una peli de más de hora y cuarto) y nadie notaría la diferencia. En la redacción de PcP tenemos la teoría de que, el mismo día en que le permitió dar voz a Jack Skellington, Burton ató a Danny Elfman a un organillo y le obligó a componer hasta el fin de sus días.

Burton ganándose la confianza de Danny Elfman


SU OBRA COMO ESCRITOR



"The Melancholy Dead of Oyster Boy and other stories" no sólo es una mierda de libro, plagado de poesías deprimetes, cuyos protagonistas son siempre niños llorosos y desdichados cuyas vidas se van al carajo en un final siempre trágico, sino que resultó ser un negocio, porque antes de que no lo hubiese leído ni el negro al que Tim se lo encargó, ya se había puesto a la venta una gama de muñequetes que hicieron las delicias de emos del mundo, que por un día dejaron de llamar la atención de sus conocidos amenazando con suicidarse con una cucharilla.



PROYECTOS A CORTO PLAZO

Además de una máquina que fabrique productos de baja calidad de Pesadilla Antes de Navidad para que las vendan en los chinos, y de un espejo que hace que cualquiera que se mire en él vea su imagen en su forma burtoniana (es decir, rollo emo, arboletes muertos, telarañas y pintura saltada en las paredes), Burton planea estrenar próximamente su adaptación de Alicia en el País de las Maravillas... que va a ver su puta madre.

Por último os dejamos un testimonio del propio Tim Burton que terminará de ilustrar el post de hoy.



Hasta otra, zagaletes.

No hay comentarios: