domingo, 14 de septiembre de 2008

Pelis que molan: La Roca

Buenos domingos, grupúsculo de holgazanes y amigos del canuto que seguís Paranoia con Patatas. Vamos a hablar en el día de hoy de una de esas pelis que molan, concretamente de La Roca, de Michael Bay.



Francis Hummel era un patriota, de hecho, dentro del concepto yanki de patriota debió de serlo hasta que le cosieron a balazos. Sin embargo, pese a haberlo dado todo en Vietnam, no podía soportar la idea del maltrato que sufrieron los hombres a su mando y sus familias cuando regresaron. Así que el tío, ni corto ni perezoso, se hace con 15 misiles cargados de un gas nervioso llamado VX y encañona a la bahía de San Francisco, asegurando que disparará si no se compensa a las gamilias de los fallecidos en la guerra con la cantidad de cien millonacos de dólares. Ah... claro... la bahía la encañona desde Alcatraz, donde mantiene secuestrados a 81 rehenes que habían visitado la cárcel-museo, y donde cuenta con un batallón de marines a su servicio.



Como darle los dineros habría hecho que la peli hubiese tenido poca chicha, los yankis deciden que la prioridad será liberar a los rehenes. Para ello recurren al único hombre que ha huído alguna vez de Alcatraz, que viene siendo un antiguo agente del servicio secreto británico interpretado por Sean Connery, el hombre que jamás jamás jamás se encasilló en un papel, hay que ver qué cantidad de registros tiene el condenao... La idea es que, si él pudo escapar, podrá meter dentro a todo un comando se SEALS sin ser detectados.




Eso soluciona el problema de la entrada, pero no el del gas. Para lidiar con el VX, el comando SEAL deberá estar acompañado de un funcionario del laboratorio de armas químicas del FBI interpretado por Nicholas Cage (el único del reparto de la cinta que no es actor, junto con un ordenador que sale más o menos dos minutos) que nunca ha perticipado en una misión real.



Sí, muy bien, un comando SEAL contra uno de marines renegados. Joder, no decimos que eso no fuese a molar, pero es que nos perderíamos la mejor escena de la peli, una de esas escenas que hacen que se te abra el ojete y te quedes solidario hasta el día siguiente.



Y a partir de ahí, carrerita para aquí y carrerita para allá, y escapando de los marines, y desactivando el gas, y mola y mola y mola, con esa musiquita de Hans Zimmer, al que mandamos un saludo y recordamos que si no fuese porque tanto él como nosotros somos todos varones heterosexuales, hace tiempo que le habríamos tirado los tejos.

En fin, panda de lamesuelas, que si lo que queréis es veros cualquiera de las mierdas que pongan en Qué grande es el cine o en Cine Club, adelante, olvidad este post, esta página, y olvidaros de mojar en lo que os queda de vida. Sin embargo, si realmente lo que queréis es ver una ensalada de tiros, muertes gloriosas, frases lapidarias, marines más duros que un clavo en un ataúd, y una banda sonora, tan cojonuda, me cago en la puta, que acojona tronco acojona, ya sabéis lo que tenéis que hacer.