domingo, 12 de octubre de 2008

EL videorreportaje; hoy, el niño predicador

Ai ai ai... menudo día, que risera, madre. A ver, hoy vamos a retomar nuestra sección de videorreportajes para hablaros de un nuevo fenómeno en sudamérica. ¿Los hoygan? No. ¿Los Latin Kings? No. ¿Xuxa? Oh no, pero de eso hablaremos otro día.

Hoy vamos a hablar de uno de esos niños que tendrán un sitio reservado en el museo de los niños prodigio, entre Webster, Arnold, McCauly Culkin y Joselito que, como todos sabemos, no iba a hacer nada con toda aquella droga.

Se trata de... Nazareth Castillo, el insignie niño predicador. ¡Viva la madre que lo parió!

En el videorreportaje de hoy podéis verlo en una de esas apariciones públicas que le han situado en lo alto del panorama predicadorístico sudamericano, junto a grandes como Josué Yrion



Triste. Muy triste... pero... ¿acaso es algo nuevo? ¿Acaso hay alguna diferencia entre este niño, que es exhibido para deleite del público, y otros que salen con un acordeón o con un mono con platillos vestido de botones? Es más, ¿qué lo diferencia de los octillizos de Apu? Y aún yendo más allá... ¡si ni siquiera fue el primero!



Marjoe Gortner, cuyo nombre fue mezclado entre los de María y José, y que a los cuatro años ya estaba subido a los púlpitos berreándole a la audiencia. Entrenado por su padre, que ya era predicador, e hijo de predicador, pronto se ganó el lugar que su confesión le tenía preparado: el de regalo divino. Pero claro, como la gente de aquélla no era tan friki, pues tenía que aderezarlo con números musicales y demás mierdas. Hoy en día eso ya no tiene que hacerse, una muestra más de que, cada vez, la gente se contenta con menos.

Otro famoso niño predicador fue al que dio vida Bart Simpson en aquél capítulo en el que curaba a la gente mediante la imposición de manos, con aquella pegadiza canción... de la que los cabrones de Youtube nos privan constantemente con su mierda de copyright. Recordaréis sobre todo el estribillo de Bart con su rollo de "¡Testimonio queréis que dar!".

En fin, que todo esto viene del videorreportaje que os cascamos al principio, sobre la figura del gran Nazareth Castillo... ¿ángel o demonio?

2 comentarios:

Estefa dijo...

Vi el video hace unos meses, y la verdad nunca puedo dejar de sorprenderme (ni de reirme xD)de como puede haber en el siglo XXI gente de esta calaña. No sé si sentir pena por el crío, o simplemente sentir asco. ¡Menudos los padres! Como le comen la cabeza con semejantes pamplinadas.


Demonio sin duda...

PD: Hace tiempo que me paso por tu blog, me parece muy interesante!! Mis felicitaciones

anakyn dijo...

Yo creo que ese vídeo puede servirle a los estudiantes que en época de exámenes se estén planteando la posibilidad de tomar estimulantes, como lección sobre qué ocurre al abusar de las anfetas.