viernes, 7 de noviembre de 2008

T-Rex is the name and crimebusting's our game

Como frikis que somos, nos molan los dinosaurios. Desde siempre. Porque siempre quisimos una mascota como Dino, nos reímos con la serie aquella serie del bebé de la sartén(hoy en día sería considerada una puta mierda), desayunamos Dinosaurus LU (hasta que cambiaron la receta para que fuesen más baratas), alucinamos con Parque Jurásico y el consiguiente menú del McDonalds y aquéllos vasos frandes que regalaban, y con los documentales aquellos que pretendían ser realistas. Sabíamos cual era la diferencia entre un Tricerátops y un Protocerátops, la diferencia entre un Albertosaurio y un Tiranosaurio, y por qué los dinosaurios aprendieron a volar. Fue por eso por lo que gozamos con las aventuras de los T-Rex.



Las aventuras de los T-Rex era una serie cojonuda. La ponían a los medios días en La2, y contaba la historia de una orquesta (porque eso era lo que eran, una puta orquesta) de cinco hermanos dinosaurios que se ganaban la vida y levantaban el país tocando en "La Compáñía Dragón", que era el típico club de vodevil al estilo Chicago de los años 20. Pero aquellos dinosaurios, cuando caía la noche, aparcaban el contrabajo, el piano y los monólogos pseudochistosos, se ponían los trajes de faena y salían a velar por el orden público en Ciudad Reptil.



Y es que además de esas pedazo de armaduras, dignas de los mismísimos Marines Espaciales, los cinco hermanos, además de tener cinco nombres que empezaban por "B" poseían un poder personal e intransferible cada uno de ellos, relacionado con alguna parte de su anatomía. ¿Cómo lo conseguían? Pues se metían en su mansión, en una máquina que tenía cinco asientos y de ahí pasaban a "metamorfosearse" y a convertirse en los intrépidos "T-Rex", cayendo a bordo del Rexmóvil, que era una Renault Dacia Logan tuneada. Vamos a recordar a estos cinco culebrones, y vamos a redescubrirle al mundo por qué molaban más que el arroz con leche.

Bernie: con el uniforme azul estaba este dinosaurio de poderosas piernas, que le convertían en el Roberto Carlos de los lagartos terribles... Ai... esas patorras tenían más poder que las de Julia Roberts.

Bruno: con un nombre nada "dudoso", sin dudas sobre sus sexualidad y con el color rosa por bandera. Sus brazos, fibrados tras innumerables horas de machacarse en el Gym, eran su arma principal a la hora de lidiar con las grandes figuras que se encontraba en los callejones de las frías noches de la ciudad.

Bubba: el T-Rex verde es a los demás dinosaurios lo que los miembros de los miembros del Staff de PcP son a los miembros del resto de los mortales. Con un rabo super-poderoso, Bubba era el auténtico terror de las nenas de Ciudad Reptil.

Buck: quizás el poder preferido por los niños era el del tiranosaurio amarillo. Buck era el más duro de los cinco hermanos, siendo buena prueba de ello su mandíbula, capaz de adestrír cualquier material que se plantase entre sus fauces.

Bugsy: por último, con el violeta de Donatello estaba Bugsy, que era el que tenía el poder chanante por excelencia: sus ojos tenían habilidades telequinéticas. Ay... si los frikis pudieseis tocar a las mujeres con la mirada se acabarían el 1% de vuestros problemas sociales.

¿Y los malos? Porque había malos, ¿verdad?

Pues sí. Los malos vienen siendo el Jefe "Graves" y el "Jefecillo" que son dos dinosaurios con aspecto de gremlins azules, el primero más grande que el segundo, que lideran su propia organización mafiosa: la Corporación. Entre sus secuaces teníana a Hacha, un tipo grande, retrasado y rojo; a otro con pinchos en la cara y muy mal humor; y a dos serpientes gemelas, que eran los malosos más cojonudos de todos. ¡Qué grandes!

En la traducción se perdieron varios detalles: el primero, la genial frase con la que se transformaban en T-Rex, que era "T-Rex is the name and crimebusting's our game"; se perdió también el hecho de que la voz de cada uno de los dinosaurios imitaba la de algún peso pesado del cine negro yanki, entre ellos Humphrey Bogart, para dotar la atmósfera de mucho más alcaponesca, y la canción del principio, que molaba más la yanki, aunque os hemos conseguido la que estaba en castellano en ESTE ENLACE.



Por último, recordad: si queréis una serie que mezcle Las Tortugas Ninja con los Power Rangers, con dinosaurios de todo tipo, un toque del Chicago de Al Capone, y malos que podrían haber salido de una peli de Spielberg, no deberíais permitir que estos recuerdos se perdiesen... como lágrimas en la lluvia.

5 comentarios:

kao dijo...

La virgen! qué recuerdos!

odonj dijo...

Que bueno, yo la veia con mi hermano a medio dia, al volver del colegio, con suerte claro, habia que comer rapido o comer tarde. A mi me encantaba el malo cabezon.

Pika_Dagger dijo...

Rayos congelantes!

Anónimo dijo...

Recuerdo que antes de la 2 los echaron en C+ (las pocas cosas que emitían en abierto).

No sé cual de ellos estaba siempre a punto de indignarse.

Muchas gracias al staff de PCP por las pildoritas diarias con las que nos agasajáis. Mola mazo el blog.

¡¡¡Grandes tíos, sois grandes!!!

Eber dijo...

Es mi serie preferida la amo desde niño, me gustaba más que cualquier otro dibujo que daban en la tele al medio dia antes de irme para clase y Hacha era mi preferido sentia alguna conexión con él mas que con los otros presonajes, todavía sigo esperando a que salga en DVD y Blu-Ray que ya estamos artos de esperar y confieso que algún dia cuando sea cineasta quiero hacer una peli basada en esta serie haciendo de ella una fiel adaptación y una trilogía, nunca la olvidaré me alegró la vida y me hizo muy feliz.