sábado, 1 de noviembre de 2008

Top Ten: Santos Frikis

Hoy, día de todos los santos, es la única fecha del año en la que el Staff de Paranoia con Patatas, compuesto mayoritariamente por pervertidos, judíos, masones, jorobados y presuntos homosexuales, se acuerdan del cielo y de los santos para algo que no sea defecar.

Es tal que así que hoy, 1 de noviembre, vamos a sorprender al mundo con un top ten acorde con la fecha: los diez santos que los frikis más veneran, desde los que fomentan la juerga más barriobajera, hasta los que dispensan la muerte.

10. San Patricio

Imagínate un santo que te diese buena suerte, que te llevase de parranda, que te invitase a Guiness y que en vez de una triste imagen de iglesia fuese un divertido duendecillo irlandés... ¡todo tuyo, nena!

"My name is Finlay, and I love to fight"


Desde Belfast hasta Nueva York, los irlandeses han ido esparciendo celebraciones obscenas, gañanadas aberrantes y estruendosas, y peleas barriobajeras en nombre de San Patricio y del trébol de la suerte.

9. San Andreas

¿Quién habló de personas, gañán?



San Andreas fue la revolución en el mundo del videojuego en cuanto salió. Las aventuras de Tony Vercetti habían dado mucho que hablar en Vice City, pero la odisea de CJ era algo directamente incomparable.

Desde la piel de CJ te enfrentabas a todo tipo de enemigos, desde pandilleros rivales, hasta mexicanos, pasando por yakuzas, agentes del FBI, policías corruptos, y antiguos amigos que sólo buscaban darte por el culo.

Si San Andreas, en vez de una persona, merecería estar en el primer puesto del ránking sólo por la cantidad de horas que nos ha robado.

8. El Santo

Otro Santo. Vamos a hablar del de Val Kilmer (que por cierto, ahora el tío ya no es lo que era, le cambió la voz, echó panza... atrás quedan estos tiempos gloriosos en que las mujeres se lo rifaban).



En 1997 salió la peli de El Santo, en la que Kilmer encarnaba a Simon Templar, quien, con un arsenal de cacharros a su disposición, se ve envuelto en un mundo de espionaje, contraespionaje y recontraespionaje en busca del secreto de la Fusión Fría.

El tío se gasta una cantidad de disfraces absurda, que tampoco es que sean la hostia, pero el toque friki viene del hecho de que siempre se disfraza el muy cabrón de alguien con nombre de santo, y siempre le da tiempo a contarles su historia a las víctimas de su engañifa.

7. San Judas Tadeo

"Aquí voy, aquí estoy, con los huevos colganderos, modelo talibán, no me aprieta el pantalón..."


¿Recuerdas la última vez que le rezaste a San Judas Tadeo? ¿No? Pues deberías saber que no hace tanto tiempo.

¿Recuerdas cuando te vestías para salir el otro día, a ver si pillabas? ¿Recuerdas cuando cerraste los ojos ante aquella carga de Elegidos del Caos? ¿Recuerdas cuando Triple H tenía el tercer combate en la misma noche por el título? ¿Recuerdas cuando los franceses sacaron de la catedral al jorobado y nos echaron del último mundial? ¿Recuerdas cuando miraste hacia arriba y decidiste pensar que era una mujer?

Pues todas esas veces, le rezaste al patrón de los imposibles.

Por lo general, quienes rezais a San Judas, acabáis por cambiaros rápidamente y rezarle a Santo Job.



6. Santa Claus

Santa Claus siempre fue un colega cojonudo para el friki medio. Daros cuenta de que si por algo se puede identificar a un friki es por aquéllo de que no va a currar hasta que lo echen de casa o hasta que tenga superpoderes y sea un agente secreto que se trajine a la Halle Berry, por lo que lo más probable es que no trabaje hasta que se vea obligado a subsistir.

"Dame tu cariño, nena"


Hasta entonces, seguirá recibiendo regalos de sus padres, que aparecerán por arte de magia en el salón de su casa la mañana de navidad, rememorando aquélla vez que Santa Claus asistió al parto de la virgen y ayudó a traer al mundo al niño Jesús. Ahora que lo pienso, últimamente este blog está siendo un poco irreverente con el catolicismo y no me quiero ganar una bronca del resto del Staff si nos excomulgan, con la ilusión que le hace a Proyecto V casarse por la Iglesia... aparcaré el tema...

5. El Santo

Otro, otro diferente. Hablamos, en esta ocasión, del padre Redondo del Spanish Harlem de Nueva York. Uno de los múltiples ciudadanos que vieron en Frank Castle, alias Punisher, una inspiración.

En el caso del padre Redondo, más que una inspiración, era una señal divina de que no se había equivocado...

Este fue el momento en el que el buen padre perdió la paciencia:






4. Silvia Saint

No vamos a comentar por qué la ponemos de cuarta... cuando es de largo de la que más os acordáis.



3. San Nicolás



No, ahora no vamos a hablar de Santa Claus. Vamos a hablar de uno de los personajes fundamentales de la más grande película española que se ha rodado nunca... El Milagro de P. Tinto.

Y es que si Pancho, los gemelos, Usillos, los marcianos y Olivia, son personajes de esta genial fábula sobre la vida, San Nicolás no podía ser menos, no en vano es el que permite que la cinta tenga la palabra "milagro" en el título.

San Nicolás escuchó tres veces a P. Tinto. En la primera ocasión, le concedió su deseo de freir al cura del pueblo, que era un hijo de la grandísima puta que tenía una puntería endiablada con el borrador. Más tarde concedió a P. Tinto y a Olivia el deseo de tener dos pequeñuelos, desviando la trayectoria del Ovni Coupé en que viajaban un par de marcianos. Y por último, y dado que no sentían a esos dos descerebrados como hijos propios, les concedió la posibilidad de tener un tercer hijo, uno negro, Panchito.

Fue él quien permitió al viejo P. Tinto cumplir su sueño de la infancia: el de tener una gran familia.



2. El Santo

Eeeeeeh... otro, otro más. Hay más de un santo, hostias. Y éte... Rodolfo Guzmán Huerta... era... ¡el Enmascarado de Plata! El más famoso de los luchadores de latinoamérica (incluso más que el Rey Mysterio, sí) y una auténtica leyenda en México.



No sólo fue una leyenda por su vida dentro del ring, sino que su fama trascendió las cuerdas y llegó a protagonizar sus propias historietas y películas.



A lo largo de sus aventuras en el celuloide, el Santo se enfrentó, por orden cronológico, al Cerebro del Mal, a los hombres infernales, a los zombies, al Rey del Crimen (una versión descafeinada de Al Capone), a las mujeres vampiro, al estrangulador, al espectro del estrangulador (os acabamos de destripar el final de la anterior), a las brujas, a los profanadores de tumbas, al Barón Brákola (no os podéis imaginar ni por donde van los tiros en esta), a los marcianos, a los villanos del ring, a Capulina, al Demonio Azul, a los cazadores de cabezas, a los jinetes del terror, a la mafia del vicio, a la momia, al asesino de la televisión, a los vampiros asesinos, a los temibles karatecas, a los asesinos de otros mundos, a la hija de Frankenstein, a un tandem formado por Drácula y el Hombre Lobo, al Doctor Muerte, incluso a las mujeres vampiro de nuevo (pa unas cachondas que venían a zurrarle, que viniesen dos veces). Todos estos enfrentamientos tuvieron su película, por supuesto, salvo el del Barón Brákola, que tuvo tres seguidas. Todas fueron una puta mierda.



A lo largo de sus múltiples aventuras, formó tandems de lo más intrigantes, como aquél que compartió con el Capitán América en su lucha contra el despiadado Spiderman...

"Será cabrón, el Spiderman ese..."


El Santo murió en el 84, pero todavía hoy es una leyenda en México. Aún se hacen películas de homenaje a la figura de Rodolfo Guzmán Huerta, al que da vida su hijo. Aquí os dejamos el trailer de una de 1993...



1. El Santo de los Asesinos

El Santo de los Asesinos, llegado desde las páginas de Predicador, fue definido por Starr como "un holocausto vestido con guardapolvos". Eso es lo que es el Santo.



Hubo un tiempo en que este pistolero del oeste, este salvaje, encontró la paz. Pero esta paz le fue birlada cuando unos foragidos le impidieron llegar a tiempo a su hogar para darles las medicinas a su familia. Y cuando murió no lo hizo en paz.

Ya en el Infierno su odio era tan grande que se congeló, y el Diablo y el Ángel de la Muerte se vieron obligados a hacer un trato: le dejarían irse de allí, le permitirían vengarse, pero él sustituiría al Ángel de la Muerte en la Tierra, y aguardaría la llamada de Dios para llevarse las almas de los pecadores en su nombre.

En vez de la espada le dieron dos revólveres Colt, que nunca fallarían, nunca se encasquillarían, y nunca producirían una herida que no fuese letal... sin importar la víctima.



Actualmente existen rumores en intenné que sitúan a Danny Trejo encarnando al Santo de los Asesinos en una posible película... pero un hombre puede soñar... un hombre puede soñar...

Y estos no son los únicos santos que los frikis adoran. El Santo Grial ha sido objeto de más novelas que el propio Anillo Único; Saint Seiya siempre tendrá un lugar en vuestros corazones; Robin nunca paraba de encomendarse a algún santo, aunque fuese un "plátano-bolígrafo"; Santa Esmeralda compuso esa canción que no has dejado de tararear desde que viste Kill Bill; y también tienes "El Santo Maldito" entre tu colección de Hellblazer.

En definitiva, que aunque no creáis en ellos, ellos creen en vosotros, y a la vista de cuántos recuerdas, no les va demasiado mal.

4 comentarios:

Out of Time Man dijo...

Está clarísimo cual es mi preferido: San Nicolás. Ya sabes: tralarí, tralarí...

Por cierto, tú que eres, como yo, un fan de esa película, tienes que ver "Amanece que no es poco".

amukeke dijo...

Pues qué quiere que le diga, pero esa lista de santos está incompleta.

Me refiero a que no aparece por ningún lado San Jacobo, ése santo al que solemos recurrir frecuentemente los estudiantes en momentos de hambre (o anvre, según el día).

Además, se conoce que el sobrepeso de un devoto de San Jacobo es directamente proporcional a su devoción a dicho santo.

El Staff dijo...

Cierto, nos hemos olvidado a San Jacobo, uno de los más solicitados por el estudiante medio. Y es que no sólo de Pandilla Drakis y porros vive el lector de PcP...

Oj0 Poderoso dijo...

Creo que la veneración a San Canuto es importante.