viernes, 19 de diciembre de 2008

El friki se va de fiesta

Hoy es viernes, y si no estás de resaca lo estarás mañana. Esta noche el país entero sale a la calle por separado. Sean cenas de clase, de empresa, o del equipo, son muchos de nuestros lectores quienes se van de borrachera. Pero claro, el hecho de que el 90% de quienes nos leen sean auténticos frikazos e inadaptados sociales, de esos que hicieron la selectividad para poder entrar algún día en una Escuela de Jóvenes Talentos, y que se pusieron a jugar al fútbol para ver si les salía la Catapulta Infernal, es complicado que no destaquen entre individuos normales durante cuatro horas de convivencia, que es lo que durará la cena, la sobremesa, y los chistes.

Es por esto por lo que Paranoia con Patatas te ofrece hoy, el día del año que más lo vas a necesitar, una serie de consejos gratuítos para que el lunes, o en enero, o sea cuando sea que vuelvas a ver a la gente con la que te vas de cena hoy, sigas siendo un tipo aparentemente normal, o en el peor de los casos, no hayas dejado de ser "ese tipo de ahí" para ser "ese pedazo de gilipollas de ahí, me cago en la madre que lo parió".

"Son ustedes mi última esperanza, oh maeses"


Premisa:

Partimos de la base de que en tu trabajo eres una persona normal, es decir, que nunca te ha dado por mezclar tus genes con los de un lagarto en el laboratorio para que te creciese más la pinga, y que no te dedicas a planificar tu entrevista en La Bóveda con Magneto.

Una vez aquí, podemos empezar.

Uno

Vístete. ¿Recuerdas aquél sueño en que estabas en la universidad en calzoncillos? Pues que no suceda. Es importante también que se pas que no es una fiesta de disfraces, sino una cena de empresa.

"Y tú que cojones miras, gilipollas"


Necesitarás información. La pregunta "¿es una cena de etiqueta?" o, en todo caso, la de "¿a la cena cómo hay que ir vestidos?" suele ser suficiente para sobrellevar este trámite. Por lo general no habrá que ir de corbata, así que no sudes. Las cenas navideñas acostumbran a ser informales, no un prólogo de fin de año. Aún así, tú no tienes ropa decente, y ahora a golpe de viernes por la mañana no la vas a comprar, así que acabarás rateándosela a tu padre, que come menos hamburguesas que tú.

Dos

Existe una cosa que los subseres como vosotros podéis aprender de los gatos. ¿Que los ratones son comestibles? No. Que lavarse es bueno.

Te sorprenderás lo que puede llegar a mejorar la imagen de una persona tras una un par de duchas. Antes de acudir a la cena, preocúpate por tu aseo personal: métete en la ducha y deja que caiga el agüica, lávate detrás de las orejas y en los alerones, además, para sobrellevar tu obesidad te recomendamos que ates a un palo una toalla y te friegues la espalda. Es importante que te laves los dientes. Es más, te recomendamos encarecidamente que te peses después de hacerlo, porbablemente te lleves una grata sorpresa.

Tres

Si es que al final, lo que vais a hacer en una cena es comer. Sabemos cual es tu problema: lo más verde que comes tú son las gominolas, y el pescado no lo pruebas salvo si es en barrita... Por no mencionar que en cuanto a la carne tu pregunta más habitual cuando vas a comer es "la milanesa es rebozada, ¿no?. Pues chaval, aquí la has cagado, porque nada de eso va a suceder: prepárate para un primer plato de ensalada con queso de cabrales, un segundo de algo que ni siquiera sabías que se comía y para un tercero, el importante, que probablemente no te de ni para empezar (ni esté rebozado). El postre suele cundir, sobre todo en estas fechas, cuando te ponen turron del Lidel a punta pala.

La vasta experiencia de los chicos de PcP sólo vale para darte un consejo: cuantas más mujeres haya en tu mesa mejor. Resérvate hasta que llegue el tercer plato (acuérdate de Entrevista con el Vampiro), porque para entonces ellas ya no comerán, y el postre será tuyo en exclusiva.

Otro sector de la doctrina es partidario de lo que hacía Mr.Bean en aquél video que vimos hace algunos añetes:



La bebida es algo que siempre hay en una cena de navidad. Lo sabemos, no bebes. La última vez que probaste una caña dijiste que sabía fatal y además te despertaste tirado en una cama rodeado de tus propios vómitos. Pues bien, hoy lo que no puedes hacer es quedar como un victimilla y no probar una copa, pero ve con cuidado, estar borracho no es siempre tan divertido como cuando lo está Homer.

Ahorradle a vuestros compañeros escenas como esta


Cuatro

Tanto si nos haces caso y te sientas con las señoritas, como si pasas y decides que disfrutarás más en compañía de hombres (como todos, oigan), tendrás que hablar de algo mientras finges comer.

Evita los siguientes temas: la política (no tienes ni puta idea), la religión (nadie va a entender lo de que Génesis es mitad angel y mitad demonio, ni toda ese rollo de que Zeus traicionó a Kratos), las enfermedades (virus devoradores de carne incluídos), lo escatológico (esto último es como una censura total para ti), el fútbol (la última vez que viste algo parecido a una pelota fue una tableta de chocolate), y sobre todo, el sexo con animales (ya sabes, nada de antiguas novias ni nada de eso).

Quinto

Si después de todo el cenorrio y tal tiráis para una discoteca, ten presente estos consejos con copyright de PcP:
1. Las gafas, unidas a la oscuridad, son tus aliados, nadie tendrá muy claro quién es ese que tiene cerca. Esto te ayudará a pasar desapercibido, que es algo que le fuciona a un psicópata como Dexter... a tí, por muy raro que seas también debería hacerte bien no ser el centro de atención.
2. Huye de los focos: el acné y la caspa brillan salvajemente ante su luz.
3. No hagas locuras. Mientras que en las novelas que lees y en las partidas de rol de L5R la excusa "el alcohol hablaba por mí, señor", suele colar, en la vida real, en una discoteca, y delante de mujeres con novios grandecitos no suele ser algo que te abra demasiadas puertas.
4. No discutas los precios, no son negociables, si un cubata son 6 euros, no te pongas tonto, porque no te lo van a bajar. Además, una vez que te lo sirven no puedes renunciar a él, así que no te vayas de listillo.

Sexto

Lo fundamental en estas cenas, al fin y al cabo, es reforzar tus relaciones sociales con tus compañeros, para que si algún día faltas, no te den mucho por el culete.

Además, al ser una de esas noches masificadas, puede ser que consigas conocer a bastante gente nueva, es por eso que siempre debes llevar encima tarjetas de visita.



Con estos consejos debería bastar para que no fueses una auténtica víctima en esas ajetreadas reuniones de empresa, en cualquier caso, basten o no, te jodes porque no te vamos a dar más. Pues eso, que suerte esta noche, y si tú o nosotros sobrevivimos, mañana más.

5 comentarios:

Kao dijo...

Pues yo aconsejo a todos los frikis del mundo que se olviden de esas falsas relaciones con la capullos del curro, y que se vaya al bar con los colegas, que os hagais 4 porracos de yerba fina fina, os bebais 8 litros de cerveza y os vayais de juerga hasta que amanezca y acabes en algún parque jugando al counter con pistolas de agua.

Anónimo dijo...

me parece una verguenza. habeis encabezado como quinto el apartado sexto. habeis perdido un lector...
a quien quiero enganyar sin vosotros no soy nadie.

Kal Zakath dijo...

Voy a ver qué encuentro en el fondo del armario tras las camisetas de Berserk... Joer, también podíais haber puesto un chistecito que se pueda contar entre gente normal, para amenizar la cena de empresa.

En fin, me resignaré a comerme la ensalada con queso en silencio ominoso.

Denis dijo...

...yo...tras...resaca de fiesta...decir quiero. Nunca increpar a porteros rusos de discoteca, y decirle luego, "Cuidado nene, soy el mejor en lo que hago" mientras le enseñas un puño con el que sujetas 3 pajitas a modo de garras.

Tampoco ser buena idea, ir a donde una turbo pepi de la empresa y decirle, "muñeca deja al de las gafas de rubi y vente conmigo"

a.-no lo entienden
b.-no las hace gracia
c.-aunque sean pelirrojas no tiene poderes
d.- aunque su novio tenga gafas, sea delgado, y tenga un palo metido por el culo, no le puedes clavar las pajitas.

amukeke dijo...

Vaya, ese post parece una crónica de la juerga universitaria de anoche/esta mañana.

Sólo me queda decir que ¡Esh una fieshhhhta!