jueves, 8 de enero de 2009

Terror en Alaska

Hola, pandilla de pataliebres que nos leeis. Se ha acabado la Navidad, pero el invierno no ha hecho más que comenzar. Y con el invierno, ha llegado la única época del año en la que el Yeti es feliz, el resto del año está con lo de la muda y tal y no hay dios que lo aguante. En invierno se despierta cada día con una sonrisa en la cara y una canción en el alma. ¿Por qué? Eso tratamos de averiguar.

"Ay... el invierno, es bueno ser el yeti"


¿Por qué tanta felicidad? Si habéis leído el título del post quizás empezásteis a leer pensando que vamos a dedicarle el post a la pelirroja preferida de los poppys, o que nos pararemos a analizar la vida de aquél simpático médico judío, neoyorkino y neurótico que debía terminar su periodo de prácticas en Alaska. Pero no, os habéis encontrado con la felicidad del yeti... vamos a descubrir por qué está tan contento ese tipo. Familia no tiene, hace tiempo que su perro le ha abandonado, vive apartado de hombres y osos, sin que ninguno de los dos colectivos le aprecie. ¿Por qué es feliz?

Pues porque en el hielo, entre los fríos campos nevados, el yeti no está sólo, sino que cuenta con una serie de amigos tan marginados del mundo como él. Hoy vamos a rememorar a esos personajes terroríficos que cohabiatan las heladas estepas del mundo.

¿Será la Cosa la causante de su felicidad?



Allá por 1982, una criatura extraterrestre capaz de imitar el aspecto de cualquier animal o humano hizo su aparición en una instalación científica americana de la Antártida (antes de que nuestro adorado comando gafapasta entre en acción queremos dejar claro que ya sabemos que Alaska no es la Antártida).



Allí entró en contacto con un grupo de frikis, que tenían montadas sus sesiones de vídeos, sus cursillos de pintado de miniaturas y sus torneos de Pro evolution. ¿Qué de donde sacamos eso, si en la peli no se ve? Joder, está claro, esa intalación es un nido de freaks. Tenemos por un lado un pequeño hábitat lleno de antiguos empollones, de estos que se reían moviendo los hombros y acostumbraban a ajustarse las gafas. Por otro lado, tenemos que todos ellos son hombres, lo cual nos termina por presentar un pequeño universo friki, tan extraño para quienes nunca han entrado en una de esas librerías como familiar para quienes habitais en una de ellas. Por último, y para rematar la faena, tenemos que la única voz femenina es la que brota de un ordenador...

"Hoy toca Airsoft"


Y luego estaba "eso". La Cosa. El ser que debía acabar con sus vidas para, a continuación, destruír el mundo. Como cuando entre un grupo de personas desaparece una carta de Magic, los científicos comienzan a desconfiar los unos de los otros, y al final, cuando la tienda cierra, no se llega a saber si esa carta se había perdido, o simplemente estaba en el bolsillo de alguno de ellos...

Sin embargo, es harto improbable que el nuevo compañero de juegos de el Yeti fuese la Cosa, siempre hemos querido pensar que murió, ya que de lo contrario, el mundo ya sería suyo.

¿Serán pues los vampiros?

"Yo soy el vampiro más maloso y más temido de todos los que han venido de Ultramar"


Es por todos sabido (Sam Raimi ha producido una peli al respecto) que, recientemente, un grupo de vampiretes han decidido acampar para comerse a todas las personas que puedan aprovechando que el sol se ha puesto y que no saldrá hasta pasados treinta días.

"¡Corre Josh, corre como si te persiguiese Bruce Willis!"


Tampoco nos convence, porque es por todos sabido que Josh Harnett, ese pedazo de héroe que hace temblar a tipos como Chuarchi, JCVD o Mohammed Cojones Cuadrados Bruce Lee estaba allí para impedir que sobreviviesen. No, no es por esto. Esa cara de felicidad que os mostramos antes la presentaba el yeti de día, y todos sabemos lo mimosos que son esos bichos... no estaría así si sus amigos estuviesen lejos.

¿Serán entonces los Aliens o los depredadores?

Un inciso.

¡Cuantas tardes invertidas (los frikis nunca perdemos las tardes) jugando al AvP! ¡Aquéllas cacerías, en las que uno era el Alien o el Depredador y el resto eran simples marines armados con Smartguns! Ay... si el juego era bueno y la peli no era de Uwe Boll todavía existía una oportunidad... ¿o no?

La cosa es que un equipo de científicos (moraleja, si eres científico, aléjate de la Antártida), jamelga incluída, viajaron allá por 2004 al hielo con el fin de desentrañar el secreto de una antigua pirámide maya. La pirámide resultó no ser un templo, sino un intrincado laberinto confeccionado para que los depredadores, hartos de pasearse por galaxias cazando venados, aprovechasen sus paseos por nuestro planeta para practicar la caza. Manteniendo una reina alien (hay que decir que la que luchó contra Ripley era más dura que ésta eh) congelada poniendo huevos, sólo faltaba que algunos tristes humanos se pasasen por allí para tener presas frescas.

"Pero mira que eres feo"


Sin embargo está claro que si todos acabaron muertos, el yeti no puede estar contento por la presencia de ninguno de ellos allí...

Resulta haro improbable también que Bart, el oso grizzlie de El Desafío, ese que casi termina con la carrera del doctor Lecter y que nunca permitió que la de Alec Baldwin comenzase, se hubiese hecho colega del abominable hombre de las nieves.

"Ay el perrete que rico el perrete"


Es por todos sabido que Steven Seagal no cae bien por lo general, y aunque haya protagonizado un par de cintas en tierras tan peligrosas como Alaska eso no es suficiente para que un monstruo como él se haga colega de parranda del mismísimo yeti.

"Si es tan abominable como dicen, me mearé en su tumba"


¿Y entonces?

Pues aunque parezca mentira, hemos terminado por descubrirlo.

"... es bueno ser el yeti"


Ni los animales, ni los extraterrestres, ni los vampiros, ni siquiera la de la derecha ni la de la izuquierda son el motivo. La que hace feliz al yeti es la del medio. Hasta mañana, freaks.

1 comentario:

novAmaz dijo...

JAJAJAJAJAJA

Ya estaba preparando el cubo de los vómitos, porque el post daba bastante pena, pero ha merecido la pena soportar unos párrafos de broza para llegar a la última línea.

LA DEL MEDIO! JAJAJAJAJAJA