jueves, 5 de febrero de 2009

Mitos de la farándula: Victor Wong

La vida de los frikis es tan predecible como carente de sexo (sexo en pareja, pareja humana, queremos decir). Siempre hay personajes que parecen desaparecer y luego vuelven a la carga. A ellos acostumbramos a dedicarles nuestros posts sobre mítos de la farándula. Sin embargo, ¿qué viene antes? ¿El friki ve al famoso en todas partes y luego le adora? ¿O por el contrario el friki persigue al famoso a todas partes, rebuscamos en su basura, y le esperamos a la puerta de su casa, hasta que un juez dicta una orden de alejamiento y no tiene más remedio que adorarle en el recuerdo?

Hoy vamos a recordar a uno de esos actores míticos que, al igual que el insignie Al Leong, pueden aparecer en cualquier película cuando menos te lo esperas (bueno, en cualquiera menos en las que tienes ahora mismo a descargar, majo, tienes que hacerte mirar eso). Hoy es el turno de Victor Wong.



Victor Wong, el simpático chino que iluminó nuestros corazones con ese guiño constante de su ojo derecho, nació en California en 1927. Es verdad que la California de los años veinte no era como la de la actualidad, que es el disparate de los melones. Eso, unido al hecho de que sus papases eran chinos emigrados hizo que la juventud de Victor Wong tampoco fuese para echar cohetes. Sin embargo, gracias a su fuerza de voluntad logró estudiar en la Universidad y trabajar para la televisión pública de San Francisco.

Fue en 1985 cuando debutó en el mundo del cine con Manhattan Sur, película de la que simplemente hay que decir que en inglés el título de Year of the Dragon molaba mucho más, y que salía Mickey Rourke antes de convertir su vida en un infierno (aunque bueno, ahora con la de The Wrestler va renaciendo el tío, algún día hablaremos de él).

Fue en 1986, así, de un tirón, cuando consiguió el papel más molón de su carrera, uno de esos papeles que hacen que adores el cine y tires por la borda cualquier intento de llegar a ser alguien en el mundo de los estudios. En Golpe en la Pequeña China, John Carpenter le dio la oportunidad de entollinar vivos a rayo limpio a mogollón de actores chinos afincados en América y, además, a darle la réplica a otro de los actores fetiches de PcP: Kurt Russell.



También en 1986, y mientras Big Trouble in Little Chine se comía un hostión en taquilla, Victor Wong se meaba de risa: El Chico de Oro, la cinta en la que encarnaba a un monje, un monje cabrón, que no paraba de poner palos en las ruedas del carro de Eddie Murphy (es una forma de hablar, una expresión, Eddie no tenía ningún carro en esa película, queremos decir que le hacía la vida imposible con pruebas que, al final, no servían para nada).

El mismo año rodó también Shanghai Kid que... bueno, la rodó, y punto. "Mi padre decía que debía aprovechar el momento, o hago pasta ahora o estoy jodido", dijo Wong.

Pero si en 1986 se sacó tres nóminas de la manga, en el 87 besó el santo con otros dos títulos. El primero, de nuevo de la mano de John Carpenter, El Príncipe de las Tinieblas, una peli de zombies en la que el mismísimo demonio va poseyendo a un grupo de científicos liderados por Wong, que era el más listo de todos. Después sería El Último Emperador, de un tal Bernardo Bertolucci, la de la portada con el niño cabezón. ¡Esa!

"Profesor, ¡hay que huir!"
"Yo no me voy a ningún lao, que este es mi año"


En el 88 lo vimos en Contacto Sangriento, con JCVD y otro de nuestros ídolos, Bolo Yeung. En el 90 se internó en las pelis de mucho miedito, con Temblores, que pese a lo que digan algunos imbéciles, no se parecen a los gusanos de Dune. Kevin Bacon, te envidiamos el nombre...



Pero como siempre se ha dicho, las estrellas que más brillan son las que antes se apagan. Victor Wong fue una estrella a su manera entre el 86 y el 90. A partir de ahí comenzó a dejarse ver en películas tan cutres como aquella de los Tres Pequeños Ninjas (seguro que ya hemos hablado de ella, la de los tres niños que se pegaban con adultos y que en la actualidad no los conoce ni su putisísima madre).

"Adelante, mis pequeños ninjas, matadlos a todos"


Victor nos dejó en 2001, pero seguro que quiere que le recordemos con ese guiño de ojo que tanta confianza inspiraba, el condenao.

1 comentario:

nagasia dijo...

DIOS este actor *_* como podriamos haber crecido sin el?