domingo, 1 de febrero de 2009

Pelis que molan: 12 monos

Buenas, panda de holgazanes, estamos a domingo, uno de vuestros días preferidos, por aquello de que podéis atrincheraros tranquilamente en vuestras madrigueras rodeados de vuestra subcultura, ajenos a la sociedad que os rodea y repudia.

Hoy vamos a retomar nuestra sección de pelis que molan para hablar de Doce Monos. No nos referimos a los cuatro gatos que nos leen (obviamente, si no hablaríamos de Cuatro Gatos), sino de la que es una de las mejores películas de ciencia ficción que se han rodado en la década de los noventa, protagonizada por ese chicuelo que os trae locas a todas... Bruce (le envidiamos el nombre) Willis.



Doce Monos nos lleva al año 2035, en un futuro postapocalíptico, donde la población humana se ha visto obligada a retirarse al subsuelo, debido a la propagación de un virus asesino que fue liberado en 1996 y que afectó sólo a los hombres, permitiendo que los animales recuperasen la tierra. En este fregao se encuentra el recluso James Cole, que cumple condena en una colonia penitenciaria. James es seleccionado por un grupo de científicos para ser enviado a 1996 y así poder desfacer el entuerto. Para ello debía encontrar al grupo terrorista que liberó el virus, el llamado "Ejército de los Doce Monos".



A cambio de prestarse "voluntario" para experimentar con la tecnología que permitía el viaje espacio temporal se ofrece a Brius el indulto. Su misión sólo comprendía el recopilar información, sin en ningún momento poder interactuar con el pasado, con el único fin de obtener alguna cepa pura del virus, que permitiese a los científicos de 2035 luchar contra la enfermedad y devolver la habitabilidad al planeta... Disculpad el tono solemne, pero la peli acojona, tronco, acojona.



James Cole no es ni Marty McFly, ni Hiro Nakamura, ni ninguno de esos héroes cojonudos con los que os la peláis, y que se dedican a viajar en el tiempo desfaciendo entuertos (obviamente, tampoco es Ash cuando viaja a la Edad Media, pero es que la peli para tanto ya no daba). James Cole es un tipo que se pasa toda la película convenciéndose de que no está como unas maracas para terminar por hacerse la picha un lío sobre la realidad o no de sus viajes en el tiempo.

Si no la has visto, míratela (si para ello no tienes más remedio que poner en la lista de espera la de "Mutant Chronicles" o "Dragones y Mazmorras" hazolo), pero no sigas ese viejo consejo de PcP que te dimos cuando te comentamos que había pelis que era mejor ver con un truski en la mano. Intenta poner los sentidos que te queden en la pantalla... y no tocarte lo del pis, que siempre te acaba distrayendo. En cualquier caso, siempre podrás verla una segunda vez... no conocemos a nadie que la haya visto sólo una.

Por lo demás, aquí acaba nuestro post sobre crononautas y películos de ciencia ficción. Como último consejo os recordaremos que esta es la noche en la que se dan las horas más infames de la radio española, porque como cada año, los tiparracos de Carrusel Deportivo, optan, a partir de la una de la madrugada, por emborracharse delante de sus micrófonos mientras sus enviados especiales al Hard Rock Café importuan a jóvenes veinteañeras americanas con preguntas sexualmente trascendentes... y es que hoy es... ¡la Superbolwl!

Una vez más, PcP educa, PcP entretiene... ¡y hasta la semana que viene!

1 comentario:

Rare dijo...

Esta peli mola MIL!! Una pena que Tideland, que tambien es de Terry Gillian, sea una fumada insufrible...