jueves, 19 de febrero de 2009

Videojuegos chanantes: GTA IV

Como va, socios, aquí estamos hoy, en Paranoia con Patatas, para hacer alarde de nuestra capacidad de aprovechar nuestro tiempo libre con estilo. En este caso, vamos a daros la chapa con un nuevo post de nuestra sección de Videojuegos Chanantes. En este caso, el juego a tratar será la cuarta entrega del videojuego estrella de Rockstar, estamos hablando del Grand Theft Auto IV.



El protagonista es Niko Bellic, un veterano de la guerra de los Balcanes que llega a Liberty City (la versión de Rockstar de Nueva York) para vivir, junto con su primo Roman, el sueño americano. Sin embargo, no tarda en verse sumergido en el submundo criminal de la ciudad que nunca duerme, involucrándose en turbios asuntos con la mafia rusa y la italiana, colaborando con rastas, policías, irlandeses, judíos, la CIA, raperos, señores de la droga sudamericanos y un yonki de los esteroides.



Cuando el juego salió al mercado, los responsables de los estudios prometieron una evolución en el juego similar a la que vivió cuando el GTA2 pasó a ser el GTA3. Vamos, imposible, a menos que hiciesen una oferta similar a la de las peluquerías esas de Madrid (NOTA: si has ido a una de estas peluquerías y deseas contar tu experiencia, no dudes en mandarnos un mail).

Por lo demás es muy similar: misiones de diferentes personajes que van desbloqueando nuevas misiones, tiroteos, traiciones, jamelgas ligeras de cascos, carreras de coches, emisoras de radio (incluyendo una de pop Ruso y otra de Reguetón) y tiendas de armamento y munición.

Por otra parte, los seres socialmente inestables como vosotros podeis experimentar lo más parecido que viviréis a las relaciones sociales: llamar por teléfono a personajes para quedar con ellos y hacer alguna idiotez, como emborracharos o jugar al billar o a los bolos (dentro curiosos minijuegos); quedar con gañanes o pelandruscas del Badoo desde tu cibercafé amigo; o limpiar la ciudad de esas asquerosas "ratas voladoras", con el consiguiente reconocmimiento social.

En comparación con el San Andreas debéis tener en cuenta su duración: mientras que la odisea de CJ os permitía olvidaros de la masturbación y de la sodomía creativa durante alrededor de 60 horas y era absolutamente imposible de terminar hasta el cien por cien, las aventuras de Niko Bellic te apartarán de la ceguera durante tan sólo 30 horas. ¿Significa esto que hay muchas menos misiones? No realmente. Lo que sucede es que se utiliza algo que siempre echamos de menos en otros GTAs: el taxi.

En fin, que esto es el GTA IV, un juego con el que podréis manteneros entretenidos durante un tiempo considerable, antes de volver a salir a la calle a consumir otra clase de subcultura o de relacionaros con ese mundo que os rodea, os teme y os odia.

3 comentarios:

Zomkon dijo...

Buff la calidad esta bajando tios... :/

Josep dijo...

Pues yo creo que han mejorado mucho, tiene buenos gráficos.

A ver si me lo pillo pronto!

Zomkon dijo...

me refiero a los post josep...