martes, 7 de abril de 2009

Humoristas sin gracia

Tras varios meses de ausencia padeciendo disfrutando del paquete de viaje y reeducación de PcP que te envía a los lugares más interesantes y motivadores del mundo, ha vuelto Steve Zissou, y lo ha hecho en forma de post.

Bienvenidos, una vez más, amigos de la paranoia y la patata. Tras un largo período de tiempo encerrado en los sótanos de la redacción, han decidido darme una segunda oportunidad. He decidido aprovecharla comenzando por hablaros de humoristas insoportables. Todos aquellos personajes que, con la excusa de hacernos reír, se dedicaba a hacer el canelo ante miles de personas.

“¡Qué me meo toaaaa!”


Marianico, “El Corto”

Haciendo honor a su apellido, este señor era más bien canijo e iba disfrazado de pueblerino típico y tópico con boina calada, fajín, garrote y “toa” la pesca.

“¡En su gasolinera amiga!”


Utilizando una mezcolanza de acentos, Mariano, se dedicaba a contar chistes sobre aldeanos y el público (aldeanos en su mayoría), en lugar de perseguirlo con horcas, palos y piedras, se partía el ojete. El humor regional nunca fue de mi agrado así que jamás pude soportar verlo más de dos segundos. Aparecía con bastante asiduidad en “No te rías que es peor” foco de humoristas odiables (exceptuando al humorista y filósofo Pedro Reyes).

Félix, “El Gato”

Alto, con cara de limón y vestido de traje, el bueno de Félix se dedicaba a contar chistes y pequeñas historias “de risa” para que el público del programa de fiesta fin de año echase el Codorniu por la nariz.

Puto Google…


Su repertorio solía limitarse a chistes verdes y pequeños monólogos con historias estúpidas aderezadas con la clave cómica de este señor: reírse el mismo de sus chistes. Sin ningún pudor, mientras contaba sus chascarrillos, soltaba un “prjjjrffr” cuando decía palabras como: pito, culo, caca… Actualmente no se le ve el pelo por televisión.

Las Virtudes

Las “gemelas” más divertidas de la tele con permiso de las de Sweet Valley. Dos señoras con pelucas identicas y hasta ahí llegaba el parecido entre ellas pues una estaba bastante más entradilla en carnes y la otra tenia más cara de buena.

“Si estas son las virtudes, ¿cómo serán los defectos?”


Solían contar historias entre las dos sobre maridos, disfunción eréctil, compras… con un acento de chulapo madrileño bastante asqueroso. Era como que un par de amigas de Móstoles te contase “Escenas de matrimonio”. Actualmente, una sobrevive como “actriz” de la serie anteriormente mencionada y me imagino que la otra habrá acabado como la yonqui de Las Grecas.

Como la lista de gente graciosa sin gracia es bastante larga, ya retomaremos la cuestión en siguientes artículos. Hasta la vista, cowboys del espacio.

3 comentarios:

Pyros dijo...

Jum, buena despedida, un friki de Cowboy Bebop... :D

Y desde luego la lista es interminable, No te rias que es peor o Genio y Figura dieron algunos humoristas buenos y muchisimos malos!

Anónimo dijo...

aquí falta el de muchachada nui

Adrián dijo...

hostia, vaya descubrimiento me habeis hecho con lo de las virtudes, no sabía que la tía esa de escenas de matrimonio era una de ellas xD