martes, 12 de mayo de 2009

Mundo bizarro: Titanes en el Ring

En Paranoia con Patatas sólo odiamos a dos tipos de personas: aquellas que ridiculizan otras culturas simplemente por ser diferentes, y a los franceses. Es por esto por lo que hoy, al hablar de Titanes en el Ring, no lo haremos como una crítica hacia ese pueblo tan agradable y sencillo que es el argentino, sino que lo hacemos dentro de nuestra nueva sección "Mundo bizarro" en la que os traeremos diferentes programas de televisión que han causado furor en otros lugares del globo (no sólo en Japón, que ya conocemos sobradamente la creatividad de los nipones) y que resulten más bizarros que un redactor de PcP subiendo a la primera planta de un puti.

Para inaugurar esta sección hablaremos de un programa que causaba furor en Argentina mucho antes de que los McMahon la liasen parda con la WWE: Titanes en el Ring.

"Ahora, con más olor a sobaco"


El programa nació a principios de los sesenta en una televisión de Buenos Aires de la mano de Martín Karadagián, que sería, además de su creador, el protagonista y el héroe del programa.



Hijo de inmigrantes, Martín Karadagián (que no "Karajadián") dedicó su juventud a aprender lucha grecorromana, llegando a proclamarse capeón del mundo en su categoría a los 16 años de edad, algo similar a lo que hiciera Kurt Angle décadas después en las olimpiadas, y claro, a lo de Kurt se le dio mucho más bombo. Más adelante surgió su oportunidad de sacarse unas perrillas como actor, y tras aprender las bases del oficio decidió emprender un sueño: crear un programa de televisión sobre lucha libre."Martín es el titán de Titanes en el Ring" era la música que le acompañaba cuando se dirigía a partirse la cara con alguno de los otros grandes profesionales que configuraban la troupe de Titanes, que tantos grandes éxitos obtuvo en Argentina.

La momia blanca



La momia blanca era uno de los personajes más carismáticos del programa. La momia era un tipo envuelto en papel higiénico de los pies a la coronilla, con un pequeño hueco para los ojos y uno aún más pequeño a la altura de la boca para poder respirar (esto último le dotaba de un aspecto similar al de la más cutre de las muñecas hinchables). Curiosamente, pese a compartir estilista con Boris Karloff, la momia blanca era descrita como un paladín de la justicia situado por encima del bien y del mal, algo así como el Undertaker, pero con problemas de vestuario.

Ulises "El Griego"

"Ulises el griego, atleta genial, campeón verdadero de Grecia inmortal... Corona su frente glorioso laurel, ¡Ulises el Griego! ¡No hay otro como él!"

Ulises era presentado como un portento físico en una época en la que en Argentina escaseaban tipos con la enfermedad del gigantismo, y en la que André o Big Show aún no podían acomplejar al todopoderoso Ulises.

El Caballero Rojo



El Caballero Rojo, campeón moral de los Titanes, murió en junio de 2007 en el anonimato. Nunca se quitó la máscara, como los grandes luchadores mexicanos. Era un portento físico que siempre respetaba a sus rivales, así como las reglas de la lucha libre. ¡Un tipo grande!

Mercenario Joe



Está claro que el programa era argentino. Si hubiese sido americano, "Joe" no habría sido mercenario, sino Soldado de Fortuna. En cualquier caso, no era difícil entender qué simbolizaba el tiparraco este.

El Diábolo



Con esa cara de especulador inmobiliario, El Diábolo era uno de los personajes antagonstas más claros de cuantos recibían manitas de hostias por parte de Martín Karadagián.

Estos eran los más habituales, pero el vestuario de Titanes no sólo se parecía al camarote de los hermanos Marx en el olor a pedo y a sobaco, sino que coincidían también en el aforo. Los personajes secundarios se contaban por decenas. Algunos de los más carismáticos eran estos:

La momia negra

Obviamente, si la momia blanca era la buena, la negra era mala como pocas. Esta muestra de racismo disfrazada de espectáculo mamporrístico crecía a medida que uno se daba cuenta de que la momia negra no era negra, si no de un color amarronado que podríamos llamar "marrón caca". Se comenta que bajo esos kilos de vendas se ocultaba un tipo con el pelo a lo afro y un hueso en la nariz, sin embargo, eso nunca ha podido probarse.

El hombre vegetal



El hombre vegetal era una mezcla extremadamente bizarra entre un repollo y un lector de PcP enganchado al sadomasoquismo. Compartía puesta en escena con las otras dos momias, siendo tratado como un sucio paria entre los demás luchadores, y como una criatura de ciencia ficción entre el público.

Don Quijote y Sancho Panza



La aportación patria no podía faltar: Don Quijote y su fiel escudero también se dejaron caer por Titanes en el Ring.

El Cavernario Galindo

"El cavernario pensando en los problemas de la vida cotidiana"


Galindo era presentado como una abominación surgida de las cavernas, un ser apartado de la civilización que luchaba contra la opresión de lo actual. La realidad es que Galindo, de donde venía era de las tabernas.

También es importante destacar al árbitro, William Boo, un auténtico hijo de perra traicionero y corrupto, pero que siempre se las arreglaba para arbitrar las peleas más importantes... algo que, sin duda, dice bastante de la ideosincrasia argentina de la época.



Sin embargo, esto era simplemente un papel más en el show... algo que no siempre se entendía... "En Titanes era un show, algo armado, que se sabía lo que iba a pasar. Pero en el deporte en serio, a mí me da mucha bronca la injusticia, que los árbitros cobren a favor de uno. Eso es lo menos deportivo que hay. Encima, a ellos no les pasa nada. Yo, en cambio, en su momento no podía salir a la calle porque todos los pibes me querían matar. Un día, después de una función en el Luna Park, una vieja casi me mata a paraguazos contra un Fiat 600 celeste. Y todo porque hice ganar a la Momia Negra...", comentó Boo durante una entrevista.

Y aquí termina nuestro repaso de hoy a uno de esos programas de televisión que hicieron historia allende los mares. Eso sí, no nos iremos sin antes dejaros, como muestra, un combate entre los dos personajes más carismáticos del programa: ¡La momia blanca contra el sin par Martín Karadagián!



Y ahora, a tomar por culo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Matálo Martín, matálo!!!!!!
Que grande el cortito de karadagiáin !

John Mclaine dijo...

al igual que el pressing patetico.. o para niños no mayores de 11 años. el video lo deja claro. Quien coño paga por ver esto...

juan dijo...

¡Hay empate! ¡Bieeeeeen!

Hueso dijo...

Otra ves la estupides del tema del racismo entre las momias! como se nota que son unos pendejos que ni siquiera vivieron esa epoca!

javier dijo...

por cierto Martin Karadagian nunca perdio una pelea en titanes el ring EXCEPTO contra otro gran personaje (de otro programa) del mundo infantil: El capitan Piluso (olmedo)

Despues de la pelea salieron con un camion a regalar juguetes por la ciudad!

Eleanor Rigby dijo...

"pendejos que ni siquiera vivieron esa época", no son pendejos, Hueso, son gashegos... no entienden (: :P