viernes, 28 de agosto de 2009

Dead Set; acojona tronco acojona

Hola, mamones. Lo lógico sería que para introducir el post de hoy nos cagásemos un rato en vuestras madres y os pusiésemos a la altura del betún, pero es que, aunque no os lo creais, no todos los días nos apetecer recordarnos lo bajo de vuestras exsistencias. No desespereis, ni lo tomeis como el fin de las hostilidades. Otro día os caerán dos tazas.

Hoy, como ya viene siendo habitual, volvemos a ofreceros un faro en la niebla, un nuevo divertimento con el que pasar un buen rato. Nos referimos a Dead Set, traducida al castellano como "Muerte en directo".



Resulta que durante meses y meses fuimos la segundo búsqueda en Google (vamos, que cuando metías "Dead Set" en google salíamos nosotros de segundos, ríete tu del posicionamiento SEO) lo que nos reportó enormes beneficios económicos, así como la posibilidad de alternar con actrices porno americanas.

Hoy les devolvemos el favor a los productores de la serie haciendo un poco de publicidad gratuita. Sabreis os imaginaréis que el sexo ocasional con actrices de talla mundial no compensa la pedazo publicidad que os hacemos, pero que cojones, a veces a nostoros también nos sale a pasear la vena filántropa.

Dead Set es, en primer lugar, una serie que tiene algo que el resto de series no tienen. ¿Una rubia con ropa apretada y senos generosos? No, eso lo tienen todas. ¿Un personaje llorica y sin gracia? No, también es un denominador común. Lo que tiene son zombis. Pero zombis de verdad, no esos rollos del vudú de Expediente X, no. Zombis. Muertos vivientes, como los de las pelis de Romero. Unos tipos encantadores, hambrientos y antropófagos a cuyas historias rendimos culto en PcP.

Pues sí, se trata de una serie de cinco (por el culo te la hinco... jejejejeje... ai... que me entra la risa tonta... ladrón) episodios que narra una pandemia zombie que asola Inglaterra. Sí, como tantas que han asolado el mundo (y curiosamente sobre todo Inglaterra...) desde que Romero decidió hacer que los muertos se levantasen y acabasen con los vivos. La particularidad es que, en esta ocasión, la epidemia es narrada desde un punto de vista diferente: el de los trabajadores del estudio de grabación y los habitantes de la casa de Gran Hermano.



La epidemia llega al estudio durante una noche de expulsión, con miles de gañanes enfervorecidos berreando como gatos en celo a las puertas de la casa. Todos, y decimos todos los que hacemos posible PcP y también la mayoría de quienes lo leen saben de lo que hablamos, y también saben que quizás esa plaga debería ser erradicada mucho antes que la de los propios no muertos. Pues bien. Con una marea humana rodeando el estudio, cualquiera que haya visto cualquier peli del género sabe que la marimorena está garantizada.

Pronto sólo quedan en la zona algunos de los miembros del equipo de grabación y los encefalogramas planos que habitan la casa, mientras que en el exterior, los zombies asedian el recinto haciendo imposible cualquier entrada o salida. Como en todos estos programas tenemos todos los estereotipos allí dentro. Antropología pura, oigan. Un cani, una jessi, un viejuno cultureta (de estos que nunca tienen curro porque siempre les dicen que "están demasiado preparados, buscábamos otra cosa"), un travesti, una gorda, un llorica (lo dicho, no hay serie sin uno), una subnormal (eso siempre hace gracia) y mogollón de cámaras que les graban durante las veinticuatro horas.

Es obvio que meter a esta pandilla de premios nóbeles en medio de un apocalipsis zombie da lugar a las típicas situaciones que vemos en los infraseres que participan en este tipo de experimentos sociológicos (¡já!), como lo de "aiiii... ahora no salimos en la tele", o "¿y qué opina la audiencia de mí?", o lo de "lo que dice esta revista es mentira, soy la hostia en la cama", o aquello de "es todo mentira, es para ponernos a prueba".

Completan el reparto la menos cualificada de los técnicos del programa, el hijo de puta del productor, que despierta en el espectador un odio sólo comparable al del decano de Desmadre a la Americana, y el novio de la primera que no está en el estudio, sino a unos kilómetros más perdido que Kyle en el día de la madre.

El planteamiento queda mejor en la pantalla que sobre el papel, que parece una ida de olla, pero recordad que lo de que Rose McGowan tuviese una ametralladora en el muñón también parecía lamentable y en cambio... ¡quedaba perfectamente creíble en la peli! Para los que no gusteis de contemplar demasiadas tripitas ni demasiada sangre, pues qué quereis que os digamos, escenas marranas hay, pero creemos que en ningún momento llegan a confundir el horror con el asco (Lucio Fulci, nos tienes hasta los huevos).

Obviamente, como el Staff de PcP está compuesto, además de por genios de las ciencias, reconocidos juristas y competentes doctores en medicina nuclear, al ver esta serie nuestras inquietudes no acabaron con la última secuencia. No. Ondeváparar. No. Nos plantemos el hecho de que muchos de los personajes de Gran Hermano que hemos ido conociendo en nuestro país habrían tenido más gracia en esta situación que los propios protagonistas de la serie. ¿No habría mejorado si hubiesen metido algunos de nuestros concursantes patrios?

"Pues yo no sé de qué teneis miedo... si parece que quieren abrazarnos..."

"Jodeeerr, vamos a morir todos, ¿de quién es esta pierna tengo encima?"

"Claro que mi mochila de emergencia está vacía... ¡es para que me llevéis dentro!"

"Que entre uno de esos sombis aquí, que le voy a meter dos yoyas que le voy a torcer la cabeza."

"¡Es el fin del mundo! Quizás deban saberlo..."

"¡Dejadles entrar! ¡Dejadles que se pierdan en las profundidades estigias de mis orificios!"


Desde luego, los zombies iban a replantearse lo de querer entrar en la casita esa de los huevos.

En definitiva, que la serie mola, que la veais, que no perdais el tiempo sacándoos pelusas del ombligo y ordeñando pus de vuestras frentes y corrais hacia vuestra mula más cercana (o en su defecto, vuestro dios de la guerra amigo) para introducir aqullello de "Dead Set" en el cuadradito de la parte superior izquierda. Cinco episodios para el recuerdo, chavales, cinco episodios tan buenos que acojonan, tronco, acojonan.

5 comentarios:

Holden dijo...

Y la que hace de presentadora es la presentadora (y ex-cocainómana) real del GH UK!!

Dende luego tendrían que hacer una versión patria emulando ello, no habría ni que caracterizar a Mercedes Milá para que pareciera zombie...

Leon XIII dijo...

¡Genial Serie! Esta semana lo estáis petando, putos.

Anónimo dijo...

medicina nucelar amigo..nu-ce-lar

Wizzard dijo...

Grandiosa serie. Que gran escena, la del extintor.
Ya son ganas de joder el post de hoy con los seres de abajo.

Y como dice anónimo: NUUUCELAR, es NUUUCELAR.

Anónimo dijo...

Tambien hacen un pequeño cameo concursantes verdaderos del GH UK. Como Ziggy un rubito que da mucho asco y que merece la muerte por esa mierda de nombre, amen