jueves, 27 de agosto de 2009

El Punisher de Garth Ennis

Hola. Como puedes ver, aquí estamos otra vez al pie del cañón vuestros dioses hechos carne, los chicos de PcP, para iluminarnos con nuestra sabiduría y hacer que vuestras vidas dejen de ser, por un breve periodo de tiempo, un puñetero infierno.

Pero no empecemos a chuparnos las pollas todavía, pandilla de lamecandados. Hoy os traemos una nueva recomendación ultra chanante que hará que todos los engendros que habitan vuestra librería especializada amiga caigan rendidos a vuestros pies de tales verdades que os vamos a soltar durante los próximos minutos.

Hoy estamos aquí para hablar de tebeos. Una aclaración para cualquier cani que haya caido aquí por casualidad: comics... como la tele pero con páginas y sin sonido. Sí joder, dondevaaparar, mucho mejores que los libros, que son para los pobres.

Y no sólo eso, sino que concretamente estamos aquí para hablar de la labor que ha desarrollado durante los últimos años ese auténtico sonaja que es Garth Ennis.



Lo primero que debemos decir es que Garth Ennis mola. Y mola un cojón, pero un cojón de diplodocus. La lista de títulos con las que nos ha colapsado las arterias es interminable. Predicador, Las Aventuras de la Brigada de Fusileros, Hellblazer, The Darkness y The Boys son algunos ejemplos que deberían hacer que manchaseis los pantalones cual si os sobreviniese la más líquida de las diarreas.

Su entrada a matar en el universo Marvel tuvo lugar de la mano de Punisher, un personaje que parecía haber sido creado para él, como si llevase más de veinte años esperando para que las ideas de este irlandés adicto a las pastillas de colores le metiese mano. Y vaya que si le metió mano. Ennis nos trajo al Punisher más fascista, trasnochado y genial que podía hacerse. De hecho, nos trajo al primer Punisher que molaba, a uno que no se andaba con gilipolleces de tecnologías, ni Micro, ni hostias. Sólo él contra los malos en todos los escenarios posibles, y siempre con la eficiencia y la originalidad como aval.

La primera incursión en el personaje la realizó de la mano de Steve Dillon, el dibujante que mejores resultados le ha dado a Ennis. En esta primera etapa se nos presentaba a un Frank Castle cincuentón que volvía a Nueva York, una ciudad que lo habría esperado todo el tiempo que hiciese falta.



Durante esta etapa lucharía contra la familia Gnucci, mafiosos italianos liderados por Ma, un auténtico monstruo... sobre todo desde el día en que se la dio de comer a una familia de osos polares.



El músculo lo ponía en esta ocasión El Ruso, una auténtica masacre ambulante famoso por haber parasado las vacaciones en Afganistan durante la década de los ochenta. Se dedica a viajar allá donde haya guerras. Líbanmo, Irak, Ruanda, Timpor Oriental... un mes o dos en Chechenia. Mucho tiempo en los Balcanes. Visitas periódicas a Belfast, donde se rumorea que se comió a un hombre por una apuesta. Seguidor de Thor y fundador del club de fans de Daredevil, el hombre sin miedo, de Slovosk. Un tipo que fue contratado con el único propósito de matar a Frank Castle.

Podría comer melones por los sobacos...


En su segunda etapa, Frank perseguía hasta una isla remota al general Kreigkopf, un megalómano que se había poderado de una bomba nuclear... y de un viejo y remendado conocido de Castle.



La segunda serie tocó otras historias cortas. Mafiosos, policías, terroristas, enanos y subseres que habitaban en el metro pasaron por el punto de mira de Frank. Además, Ennis nos regaló un nuevo origen para Punisher, desde el corazón de Vietnam, mucho antes de que su familia muriese en ese tiroteo cruzado; y un nuevo final, tras una guerra nuclear en un futuro postapocalíptico. También se pasearon por sus páginas otros personajes del universo Marvel, como Daredevil, Lobezno, Spiderman y Hulk, con sorpresivas consecuencias para todos ellos.



La línea Max Comics de Panini sacó diez tomos más, hasta que hace unos meses, Ennis plantó la colección. Otrora había dicho que tendrían que arrancársela de sus manos moribundas y que se pasaba el Comics Code por el horto entero. Ahora se ha terminado.

Esos diez tomos introducen nuevos enemigos en el camino del Castigador, todos paridos por la retorcida mente de Garth Ennis, y todos hechos a la medida de las circunstancias.

Nick Cavella, el mafioso más despiadado de todos los que quedan en los alrededores de Jersey, un tipo famoso por haberle dado de comer a un rival a sus propios hijos. Provoca la ira de Punisher cuando profana la tumba de su familia y se mea en sus cuerpos.



Barracuda, un mastodonte gigantesco con conexiones con peces gordos... básicamente obtuvo esos contactos protegiendo en la carcel a uno de ellos... haciéndose cargo de dos tipos que estaban amenazando al caciquillo de turno... Encontraron a esos dos hombres con los párpados cosidos. Las cuencas de los ojos de cada uno contenían los testículos del otro. Nunca encontraron los ojos. Y vivieron. Como os imaginais, un tipo sudicientemente asqueroso como para merecer la llave del baño de caballeros de PcP.



Rawlins, un agente de la Cía cuya misión era reclutar y engañar a un grupo de fanáticos islamistas con el fin de disponer de un arma con la que atentar contra los enemigos de América: un grupo de terroristas suicidas capaces de hacer estrellar un avión contra cualquier objetivo que fuese intocable para el ejército americano. Frank también tendrá sus más y sus menos con los artífices de tan cojonuda idea...

El general Nikolai Alexandrovich Zakharov, también llamado El Hombre de Piedra. Con una legión de marines del Mar Negro a sus órdenes y la lealtad incondicional del ejército ruso al completo pretende dar caza a Castle con el fin de devolver a Rusia a la Guerra Fría con la que tanto disfrutó. Al fin y al cabo es un puto gordo gigante, como el Gran Padre D'Aronique.



Como ya hemos dicho, Ennis ha cerrado el chiringuito. Ahora sólo se dedicará a continuar con The Boys y a hacerse pajas mentales con personajes cagados en las más intensas noches de borrachera que pueda vivir un irlandés demente.

Esperamos esos personajes, Garth. Y vosotros frikis, ya sabeis qué serie poner a la cabeza de vuestra lista mensual de gastos, muy por encima de la Cuore y la Bravo que tan en profundidad os gusta analizar. Hala, es todo por hoy. Agradecédnoslo.

2 comentarios:

Leon XIII dijo...

Gran gran artículo, muchachos. Empecé a seguir a Ennis a partir del vol. 2 de Marvel Knights, y desde entonces todo lo que he leído suyo me ha sorprendido aún más que lo anterior... por cierto, se os ha olvidado mencionar la grandiosa serie de War Stories, que aunque es complicada de encontrar hoy día, merece mucho la pena leerla.

Wizzard dijo...

Por muy bueno que pueda ser Ennis en algunas cosas, Punisher no es para él, la idea empezó bien, pero se le fue de las manos en el momento en el que metió a Ma mutilada y al ruso (sin contar al ruso resucitado y transexual, al calamar gigante con los fantasmas y alguna otra mierda del estilo)
Castle, es un loco que mata criminales porque cree que es lo correcto, cualquier otra cosa, sobra.