Perdidos; de la A a la Z
Hoy volvemos a la carga con uno de esos posts kilométricos en los que pasamos a analizar algo que mola de la A a la Z, y hoy es el turno de la serie de televisión más tramposa y liosa de la historia (después de Barrio Sésamo). Hablamos de Perdidos, pero claro, eso ya lo sabíais porque habéis leído el título del post, y los que no sabéis leer habréis entrevisto la afoto que ponemos debajo de estas líneas.

Accidente: si os comentamos que la cosa empieza con un accidente de avión no os destripamos demasiado, verdad, pues eso, que un avión se parte por la mitad en pleno vuelo y los supervivientes terminan por comerse un islote en medio de la nada.
Barbas y bigotes: ... ni las barbas, ni los bigotes, ni los cañotos en las piernas. Las mujeres nunca necesitan depilarse ni los hombres afeitarse... ¿o lo harán a escondidas? ¿Se ha convertido el depilarse en algo tabú, como el cagar, algo que se sabe que pasa pero no se filma? ¿Está la sociedad preparada para esto?
Comics: hay un cómic en la isla, y es de DC, un Linterna Verde y Flash.

Destino: a los que, como nosotros, sólo les preocupe qué se van a meter entre pecho y espalda en la siguiente comida, les va a resultar harto difícil lidiar con gran parte de la parafernalia mística de la serie.
Embarcación: al principio hasta parecía una buena idea lo de escaparse en una barcaza improvisada...
Friki: porque aunque os parezca raro, ser friki está de moda, por lo que toda serie que pretenda tener un mínimo de éxito que se precie debe tener un personaje que sea un frikazo de la virgen. En Heroes es Hiro Nakamura, en Dexter tenemos a Vincent Masuka... el friki de Perdidos es Hurley, la prueba viviente de que en una isla desierta no se puede comer tan mal.

Guarreridas: si estábais esperando que fuese una de esas series donde las marranadas eróticofestivas estuviesen a la orden del día, deberíais haberos quedao sentados y comenzar a descargar Nikita, Dark Angel, Alias, o las últimas temporadas de Xena, que son todas una mierda, pero se intuyen bastantes teturcias.
Hormonas: de esto hay mogollón, principalmente testosterona, todos los tíos rebosan de esto, no paran de ofrecerse unas hostias entre ellos, y si luego se las dan ¡no pasa nada! Para vosotros, panda de tarados sin habilidades físicas sería un horror.
Imposibles giros argumentales: si por algo se caracteriza Perdidos es por la inverosimilitud de sus giros argumentales. Vamos, que llega un punto en que hacer apuestas sobre lo que va a suceder durante los dos siguientes minutos es perder seguro. De aquí la expresión: "estás más perdido que los guionistas de Perdidos".
Para ilustrároslo, el operador de campo avanzado de PcP ha colado una serie de cámaras en su centro creativo:
Jamelgas: la verdad es que la serie está un poco huérfana de tías buenas, pero tal y como va siendo el guión, no nos sorprendería en demasía que se topasen con Hugh Heffner y la mansión playboy a todo meter en el puto medio y medio de la isla... ¡sería lo más!
Karma: no, esto es del Fallout, pero vamos, que podrías calcular el de los diferentes personajes de cualquier obra que leas si has llegado al nivel de enganche al puto juego al que hemos llegado nosotros. Una vez hecho esto, podrás separar a los buenos de los malos, sumar dos y dos, y descubrir alguna cosilla sobre lo que está pasando. Tiruriruriruriru...
Lotería: lo hemos hecho, tenemos pruebas, listillos.

Monstruo: Joder, pues eso, que en la Isla hay un monstruo (no sabemos si es un monstruo de humo o que cojones es), el que se come a Parkman cuando llegan a la isla. Según los capítulos se van sucediendo, el espectador medio va asimilando que, quizás, no se trate de un pedazo de tiranosaurio con más dientes que una sierra eléctrica... nosotros aún no hemos perdido la esperanza de ver algo así...
¡Nada tiene sentido!: Si nos dieran veinte duros por cada vez que hemos dicho esto viéndola...
Otros: si hay una palabra que signifique miedo en esta serie, es "otros". "Otros". No te jode, partiendo de que sois más de cuarenta gañanes, de los cuales la mitad son extras sin frase que sólo hacen bulto y a quienes se ve venir que son puñetera carne de cañón (si en algún momento un extra parece cobrar algo de protagonismo, preparaos, porque la va a diñar en breve), ¿son ellos los otros? Y si hubiese más supervivientes... ¿serían ellos los otros? Y si en la isla hubiese otros habitantes ¿serían los otros? Y si al final resulta que todo transcurre en una isla tropical y realmente están todos muertos y la gente sigue su vida entre daikiris y teturcias... ¿serían ellos mismos los otros?
Perdidos: ¿cómo? ¿que esto es trampa? ¿pero os esperábais un post sobre Perdidos sin trampa?
Quimera: No os preocupéis, eso no va a pasar, ya sería demasiado. La única quimera que hay en esta serie es que pueda tener un final mínimamente decente.
Retrospectivas: lo que los frikis como vosotros llamáis flashbacks, digamos que en la serie abusan de ellos. ¿Se debe a que la Isla no da para todo? Hombre, la isla mutante esa en la que pasan mil cosas y no te enteras de la misa la mitad da para mucho, no os vamos a engañar, pero el tema de los flashbacks contribuye a que no odies a todos los personajes, sólo al plasta de Charlie.
Sangre: es particularmente curioso que, en una serie en la que todos los personajes se llevan unas hostias como ruedas de molino, todas directas en la jeta, se en la tocha o en los dientes, nadie se produzca ninguna lesión considerable. Ni un morao, ni una nariz rota, ni nada de nada.
Timados: así nos sentimos a menudo quienes seguimos la serie.
Ultramar: se ha intentado, pero se sigue sin saber a qué distancia hay algo más allá de la costa. Con la cantidad de cosas que pasan en la puta isla no sabemos para qué carajo quieren saber lo que hay más allá.
Visiones: un argumento recurrente que tienen en la serie para colarte detalles desconcertantes que no vienen al caso es que los personajes pueden estar teniendo visiones, al fin y al cabo, ni comen, ni duermen y están en una isla en el medio de la nada. Las visiones hacen llorar al niño Jesús.
Xeno Tactic: ahora que habéis terminado los exámenes no tenéis excusa... ¡ya, no viene a nada, pero lo que vicia el juego este eh, lo que vicia!
¿Y a mí que me importa?: otra frase que se sitúa en la cabeza de los espectadores cuando el flashback nos cuenta una historia sobre alguno de los personajes que no molan, como la plasta de Kate, o Charlie...
Zoológico: un monstruo más que curioso, jabalíes, osos polares y caballos amenizan los días de supervivencia de los chicos de la isla.
Hala, pues nada, ahora que ya os han dao bocata nos podemos ir a hacer lo que hacemos los frikis los fines de semana: encerrarnos en nuestro cuarto y fantasear con lo cojonda que sería la vida si no fuésemos unos subseres incapaces de hilar dos palabras seguidas sin tartamudear.


















































