domingo, 25 de octubre de 2009

El Último Post de Paranoia con Patatas

Hola mangurrianes, habeis leído bien. Todas las cosas tienen un final, y ya era hora de que le tocase el turno a Paranoia con Patatas, o como me gustaba llamarlo, "ese faro que alumbraba vuestras solitarias y oscuras vidas". Un momento, "¿me?", pensará cualquier astuto lector, "¿cómo me?". Pues me, porque aunque desde que PcP nacio siempre ha hablado en primera persona del plural... nunca ha habido más de una persona en el Staff de PcP.

PcP nació a principios de febrero de 2007 coincidiendo con una estresante enfermedad de su creador. La necesidad por mantener la cabeza lo más ocupada posible, y el hecho de que muchos de mis amigos tuviesen blog me llevó a crear uno. En esa búsqueda de ocupación surgió el objetivo de actualizar el blog diariamente, pero también surgieron otras pseudo-normas, como la de evitar hablar de política (salvo si era para pedir el voto para Cthulhu) y no facilitar información sobre mí mismo, redactando el blog en primera persona del plural.

En cuanto al nombre, me gustaría decir que se me ocurrió a mí, sin embargo, en honor a la verdad, debo reconocer que se trata de un nombre parido por la mente de un antiguo amigo, quien bautizó de aquella manera a las tiras cómicas que dibujábamos hace unos cuantos años. La coletilla "Más allá de la barrera del sueño" es uno de los múltiples homenajes a H.P.Lovecraft que podeis encontrar en el blog (junto con Albert, el primigenio y omnipotente calamar gigante que habita en La Redacción), siendo el título de uno de mis relatos preferidos.

Con estas premisas nace PcP. Con el tiempo, y tras superar aquel periodo de enfermedad, el blog fue mejorando (de vídeos, viñetas y articulillos pasaron a posts bastante currados), y en su ritmo de actualización diaria fue ganando seguidores muy poco a poco, al fin y al cabo, no era un blog que aportase nada de aquello que busca la gente en internet, esto es, ni porno, ni soluciones a problemas informáticos, ni descargas gratuitas de nada de nada, ni tests de compatibilidad de pareja... En definitiva, que quien caía aquí por accidente y se quedaba era, simple y llanamente, porque le había gustado algo de lo que había visto y, porque sin duda, tenía mucho tiempo libre.

Obviamente se trataba de un ritmo muy difícil de mantener, máxime cuando, durante el primer año de blog, uno estaba cursando quinto de carrera, para luego matricularse en un curso de especialización que le ocupaba de 9 de la mañana a 10 de la noche... Pero se fue haciendo, y así, pasaron más de dos años y PcP no dejó de actualizarse ningún día. ¿Pero faltan posts, dirá algún lector que mire la barra lateral? Sí. Faltan. No hay uno por día. Pero lo hubo, simplemente fueron borrados a posteriori por transgredir alguna de las ya mencionadas normas de PcP.

Pues eso, que el blog fue ganando velocidad, llegando a funcionar a un ritmo de unas quinientas visitas diarias, que tampoco es mucho, pero que es bastante teniendo en cuenta el hecho de que, como ya he dicho, se trataba de puro entretenimiento. Estas visitas tocaron techo el día 17 de marzo de 2008, el día en que nos menaron. Casi veinte mil visitas en veinticuatro horas me dejaron con el culo torcido.

Otro de los grandes momentos de PcP que sólo conocemos el blog y yo fue cuando tuve que irme de "vacaciones" quince días. Realmente no fueron vacaciones, fue algo así como cuando Uma Thurman recibe la despiadada tutela de Pai Mei, sólo que cambiando el arte marcial, el país, y el tiempo de la estancia. Durante esos quince días, Paranoia con Patatas se actualizó sólo. Post tras post fueron publicados automáticamente tras su redacción, y la norma sobre posts diarios se mantuvo intacta. Obviamente esto se había hecho más veces, pero a lo sumo dos días, hacer quince posts para publicar quince día consecutivos sin vigilancia fue una historia aparte.

El venir y devenir de lectores (nunca supe utilizar esta expresión...) hizo que comenzase a plantearme la interactividad (la última frontera) en forma de concursos, cada cual más vacío de contenido, cuyos ganadores recibirían como premio un cutre gif Cthulhiano con su nombre y una currada camiseta a final de año (NOTA: lo de las camisetas tampoco fue mala idea, si a los de los pasos de ecuador les salía bien ¿por qué no sacarme unas pelillas con el blog?). Además contribuirían a elegir anualmente a Miss Paranoia con Patatas, la musa de todo friki viviente, una de esas iniciativas machistas y emotivas que todo blog debe tener.

Sin embargo, el blog era una amante exigente y llegó un día en que no podía mantener el ritmo de publicación diaria. Me había establecido como trabajador autónomo y mi tiempo de asueto era más limitado que el de John McClane en las navidades de 1988, con lo que PcP abandonó su habitual ritmo y pasó a actualizarse cuando a mí me daba tiempo, hasta el punto de llegar a lo que viene sucediendo los últimos meses. Ahora que ha pasado la tormenta llegó el momento de encender el humo de la victoria. Es el momento de decir adios.

Antes de pulsar el botón de PUBLICAR ENTRADA y cerrar El Último Post de Paranoia con Patatas me gustaría dar las gracias a todos los que me habéis leído estos dos años y medio, incluso aunque pensaseis que "nos" estabais leyendo, seais hombres o mujeres (curiosísima la gran cantidad de público femenino que llegó a reunir un blog que no aportaba nada de lo que ese colectivo tan amplio acostumbra a buscar), conocidos o desconocidos (¿cómo cuentan los que habéis agregado PcP al Facebook, permitiéndome conocer vuestro rostro mientras yo me ocultaba tras el de Bruce Campbell?); gracias a todos los bloggers que me han linkeado altruistamente; gracias a Neodian y Gui-J por haberme animado directa e indirectamente en mi labor y haber solucionado mis dudas en un principio; gracias a Out of Time Man y Steve Zissou, al primero por su habitual brainstorming y al segundo por permitirme descansar durante varios domingos consecutivos con su post semanal; y gracias a mi novia, por impedir la muerte del blog en más de una ocasión a pesar de las jamelgas buenorras.

Y ahora, para cerrar, unos minutos musicales. Hasta otra.


sábado, 17 de octubre de 2009

Siempre se van los mejores: Andrés Montes

"La vida puede ser maravillosa"


Es probable que expresiones como "Esto parece el club de las sandías" o "El que no mete perdona" no vuelvan a escucharse en televisión en horario infantil.

Es probable que Julio Salinas no vuelva a verse reducido a "mercenario", ni tenga que imaginarse nunca más lo que pasaría si su hija "llegase a casa con un tío que se llama Mettersaker".

Nadie volverá a establecer paralelismos entre Gattusso y una conocida marca de pegamento, ni a situar a Raúl González gritando "show me the money", ni a Pujol con una bombona de gas butano en la boca.

A última hora de la tarde de ayer fue hallado muerto Andrés Montes.

Parece que PcP se está convirtiendo en la sección de necrológicas (atención góticos: esto es mentira, alejaos de aquí), pero cuando el tiempo escasea para los miembros de esta redacción, debemos sacar tiempo por lo menos para recordar a esos ídolos que desaparecen. Siempre se van los mejores.

Adiós jugón.


1956-2009

domingo, 11 de octubre de 2009

Fauna urbana: Las fans

Hola, ridículos desperdicios de oxígeno. Hace dos semanas que no nos dirigimos a vosotros y la verdad es que nuestro organismo lo ha notado. Siguiendo los consejos de nuestro psicoterapeuta decidimos renegar de nuestra labor social y nuestros fornidos cuerpos han notado una cierta mejoría. Nuestra esperanza de vida a vuelto a la normalidad tras disminuir varios años al mezclarnos con subseres como vosotros. Nuestra capacidad pulmonar vuelve a ser la misma que la que teníamos antes de vernos obligados a fumar tinta y otras prácticas nocivas que permitían que nuestro cerebro fucnionase más o menos al mismo nivel que el de nuestra nunca bien ponderada audiencia.

Sin embargo, había algo que nos faltaba. Ese poder. Ese rollo que mola. La Fuerza. El Mojo. El Resplandor. Era como si hubiésemos perdido el Anillo Único, o el Guantalete del Infinito, o un Cubo Cósmico... No os equivoqueis, seguíamos sintiéndonos como colosos caminando entre insectos, pero joder, no podíamos demostrarlo con habitualidad.

En fin. Hoy los chicos de PcP dejamos de lado nuestra terapia de desintoxicación para dirigirnos a vosotros y ser los perros lazarillos que os guíen a través de esa larga y fría oscuridad en que se ha convertido vuestra vida.

Hoy estamos aquí para hablar de mujeres. ¿Mujeres? En PcP sólo se habla de dos tipos de señoritas, aquellas de turgentes senos y espectaculares curvas que pueblan los sueños de nuestros desesperados lectores, y aquellas otras que, entre su bigote y su falta de saber estar hacen que Leslie Winkle parezca una persona cabal y razonable.

Hoy vamos a hablar de las segundas. Jodeos. Y es que hoy vamos a hablaros de las fans, esa subtribu urbana compuesta de seres huidizos y taciturnos cual zarigüeyas australianas.

Además, y pensando en vuestras necesidades, os vamos a regalar una breve guía de acercamiento a cada subtipo de fan, para que en caso de que os cruceis con una podais engañaros a vosotros mismos con aquello de que "no está tan mal" y podais intentar meterla en adobo con ciertas garantías.

La eternamente emocionada.

Son esas becerras que pueden pasarse gritando horas en el concierto / firma de discos /llegada de autobuses con futbolistas. Suelen ser las más molestas de todas.



¿Cómo conquistarlas? La cantidad de tensión y adrenalina que liberan estas taradas las debilitan físicamente (guiño guiño), con lo que darte más consejos nos llevaría al pantanoso terreno de la apología delictiva en el cual no vamos a entrar hoy.

La enferma mental. En mayor o menor medida, las fans son casi todas unas enfermas mentales. El problema es que en el caso de este subtipo, la enfermedad mental es un hecho declarado médicamente.

En el siguiente reportaje videográfico podeis ver varios especímenes encuadrables en esta categoría consternadas por la separación de los chicos pop gayers de Take That.



¿Cómo conquistarla? Lo primero, plantéate si realmente te interesa. Una tía que se graba el símbolo de Take That con un cutter no tiene por qué ser la compañía perfecta para una calurosa noche de verano. En caso de que las enfermedades mentales no te molesten, o de que

La grupie

La gran ventaja de que seamos unos cuasi treintaañeros acabados y en paro es que nuestras madres son unas sesentañeras, con lo cual podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que cuando tenían 16 años no se tiraron a ningún cantautor de pueblo en la parte de atrás de una furgoneta Wolkswagen, algo que muchos de nuestros más jóvenes lectores no pueden aseverar sin miedo a que Dios les castigue en forma de revelación a la hora de la cena.

El fenómeno grupie es tan antiguo como el fenómeno fan, o incluso más. No queremos entrar en orígenes ni en María Magdalena, pero vamos, que donde hay locas dispuestas a llorar por sus ídolos hay locas dispuestas a que les den con todo lo gordo sólo por vivir una experiencia única...

Probablemente las reconocerás porque las chicas incómodas de mirar no son grupies (sus carreras como groupies suelen verse frustradas a los cinco minutos de comenzar), sino que las groupies suelen tener la misma pinta que las que salen en los videoclips de Daddy Yankee y similares. No os ponemos ni videos ni fotos porque luego nos haceis una marrandad con el teclado.

¿Cómo conquistarlas? Probablemente si has heredado una fortuna y no te la has gastado en tebeos lo tengas fácil. De lo contrario olvídate. Monstruo.

El rarito

Siempre hay algún fan. Y ese fan suele ser un poco rarito. No queremos decir nada discriminatorio cuando hacemos uso de esta expresión. Está claro que el ejemplo más claro es ese que tomó nuestros pcs hace meses, cuando nadie parecía dejar en paz a Britney Spears.



¿Cómo conquistarla? Nos dais un asco que os cagais, pero tampoco os merecéis algo así.

La fan fea. Esa que cuando el famosete ve piensa "espero que esté aquí por otra razón".

"Deja de chillar, gorda"


¿Cómo conquistarla? Por fin una con la que tienes un mínimo de posibilidades de triunfo. ¿Qué? No pongas esa cara, hombre, que en el fondo son también las más agradecidas.

Bueno, aquí se termina nuestro post de hoy, el cual publicamos sin que sirva de precedentes, pa que no penseis que esto va a volver a ser jauja y que os vamos a iluminar diariamente, malditos bastardos. Eso, que nos vemos por aquí... o no...