martes, 26 de enero de 2010

Negro sobre blanco: El Juego de Ender

Infumables protoseres, sabemos lo que pensáis: "los libros son para los pobres", "yo tengo Blu Ray", "ni siquiera tienen dibujos", "me duele la cabeza de tanto estudiar". Excusas como esas os han servido hasta ahora para manteneros alejados de las novelas. Hoy vamos a hablar de una de esas obras que deberían hacer que os replanteaseis estos temas y aprendieseis de una vez para qué sirve un libro además de para nivelar la mesa del salón.

Nos referimos al archiconocido "El Juego de Ender", uno de esos libros que una vez leéis no podéis dejar de pensar cómo pudisteis vivir tanto tiempo sin haberlo leído.



El libro nos sitúa en el año 2070, con la humanidad en guerra contra una raza extraterrestre asquerosísima llamada comunmente "los insectores" (algo así como polillas gigantes y con muy mala leche).

Tras dos guerras, la humanidad consiguió sobrevivir gracias al inigualable talento del estratega Mazer Rackham. Sin embargo, desde la muerte de este último ha transcurrido bastante tiempo sin que la humanidad pudiese encontrar a alguien capaz de hacer frente a los aliens el día que decidiesen volver.

Ahí es donde entra Andrew "Ender" Wiggin, un niño prodigio reclutado por la Flota Internacional para su adiestramiento, con el fin de que algún día llegue a ser un brillante general que dirija a la raza humana en su guerra contra los insectores.

Contaros cualquier cosa más sería marcarnos un spoiler, y odiamos los spoilers. Además si queréis saber algo siempre podeis acudir a la wikipedia e informaros de verdad. Vamos, que lo que queremos decir es que el libro mola, y que si no lo leísteis sois unos loosers y que en vez de jugar tanto con las maquinitas y de darle tanto movimiento al muñeco de carne deberíais sentaros a leer de vez en cuando.

Su autor, Orson Scott Card, podría ser definido por cualquier persona con un mínimo de criterio como un friki de tres pares de cojones.

"Mírate en el rostro del miedo"


Nacido en 1951, y tras tener cinco hijos ("aún no he adelgazado lo que engordé con el primero", comentó una vez), es considerado como uno de los más grandes escritores de ciencia ficción. Además de toda la saga de Ender (que el crío da para mucho), de otras sagas paralelas a la de Ender, y de novelas de todo tipo, el tío se curró los guiones del Ultmate Iron Man, y fue el que dotó al clásico Monkey Islad de sus geniales insultos, tales como "Peleas como una vaca".



Sus negocios de vil mercachifle con la Marvel han llevado a ésta a adquirir los derechos sobre el libro del que habíamos venido a hablar hoy (igualito que Paco Umbral) para montar su propio cómic.

La escena con la que comienza el libro


Pues eso, que al turrón, que ya no recomendaremos más lecturas hasta dentro de unos días, cuando Petrovski se haya terminado la zombificación de la novela "El lazarillo de Tormes". Sí, la idea es mala, pero por lo que hemos oído la ejecución es aún peor.

7 comentarios:

Cronista dijo...

Genial libro, estremecen las spoiler que le hacen durante el spoiler en la brutalisimo spoiler .
XD

Los otros que lo siguen... A mi personalmente me parecieron una horrible basura infecta con ciertos toques de gafapastismo...

Diógenes dijo...

Todo un clásico dentro de la literatura de CF. Yo también odio los spoilers.

Flashez dijo...

Y si tenemos en cuenta que el buen hombre es mormón tenemos un 'ultimate freak'.

Y es verdad que las secuelas son un poco truñeras. Para compensar permítamese recomendar 'Esperanza del venado' o el inicio de la saga de Alvin Maker, que también mooolan casi tanto.

monares@terra.es dijo...

Uno de mis libros favoritos...

Maeglin dijo...

Un libro genial!!!
De las secuelas posteriores solo he leído "Ender, el xenocida"...y no está a la altura...

Anónimo dijo...

Con "loosers" quiso decir "losers" ?

BTW, excelente.

Anónimo dijo...

Los libros que lo siguen fueron un orgasmo página a página, y a quien no le gustaran por su carácter más "filosófico", debería ceñirse a los cómics de Marvel