sábado, 16 de enero de 2010

Las War Stories de Garth Ennis

Y ya hemos llegado al fin de semana, copón, que es ese par de días que las personas normales utilizan para descansar de su trabajo cotidiano. Para vosotros, son sólo dos días más, con la salvedad de que durante los fines de semana vuestra madre ni siquiera se atreve a entrar en vuestros cubiles para abriros las persianas y despegar con una rasqueta vuestros desechos orgánicos.

Pues eso, que es sábado, y vamos a ponernos serios porque estamos aquí hoy para hablar de un tebeyo que recopila los volúmenes descatalogados del gran Garth Ennis titulados War Stories, basado teóricamente en hechos reales, aunque vete tú a saber, nosotros allí no estábamos.



Lo hizo en "Predicador", contando las aventuras del padre de Jesse Custer en Vietnam; tuvo su gamberrada particular con "Las Aventuras de la Brigada de Fusilersos" (y su secuela, la "Operación Cojón"); y lo gozó particularmente reescribiendo el origen de Punisher en las selvas de Vietnam.

"Frank necesitaba castigarlo"


Durante los últimos años ha escrito una serie de relatos publicados por Norma bajo el nombre de "War Stories". Hace un par de meses Vertigo y Planeta las han recopilado todas y las han metido en un tomaco la hostia de caro (35 eurazos, un exceso de la hostia, por cierto). Hoy, en PcP, reseñamos el dichoso libro y asumimos que no volveremos a comer haste dentro de unos días, cuando la madre del becario vuelva a darle la paga.

El Tiger de Johann

Nos cuenta la historia de Johann Kleist, soldado del ejército de Adolf Hitler. Aislado con su calamidad de patruya y ante una derrota inminente de las fuerzas del Reich, asume la responsabilidad de salvar la vida de sus hombres de la única forma que parece posible: desertando. Para ello debe llegar hasta las tropas americanas, de las que se dice le pondrán a buen recaudo. Su vía de escape: un viejo Tiger, "el gran Max", que les protege, les resguarda de la lluvia, del viento y del fuego enemigo.

"El gran Max"


Ya ya, ¿pero mola o no mola? Sí, de largo, mola mil. La cuadrilla de Johann está compuesta por los más lamentables de los soldados, son, por así decirlo, una mierda, pero son SU mierda y no va a permitir que

Los tramposos del Día-D

Volvemos a la segunda guerra mundial, en este caso al frente italiano, donde una división de soldados irlandeses comandados por un oficial desencantado del mundo, deben arriesgar sus vidas por una cuestión política. Al parecer, a alguna jerifante se le ha ocurrido decir quee se están pegando la gran vida en Italia mientras la verdadera batalla se lleva a cabo en Francia. La parlamentaria Nancy Astor les llaman "Los tramposos del Día D".

Es un abuena historia, aunque quizás algo lenta, no es de las mejores del tomo.

Águilas Gritonas

La historia que más recuerda al Garth Ennis que en PcP adoramos es la tercera, en la que los últimos cuatro supervivientes de los primeros saltos del Día D son enviados, casi desarmados, a una misión de reconocimiento a territorio enemigo. De camino allí se topan con un regalo llovido del cielo: una mansión que rivalizaría con la de Hugh Heffner (pero sin jamelgas) en plena frontera con Austria. Vino, coches de lujo, obras de arte, dinero en cantidades estúpidas. Así, deciden abandonar su misión, instalarse en el caserío y hacer el cafre durante cuarenta y ocho horas, como haría cualquiera de vosotros, para vivir la vida y poder decir a su vuelta alguna excusa estúpida como que tuvieron que permanecer ocultos en las montañas.

Destragar vinos que serían exquisitos pasados años, estrellar Bentleys, hacer volar por los aires al ganado, montarse orgías con campesinas austríacas, hacer apuestas estúpidas, e incluso casarse, son algunas de las estupideces que se desarrollan en la mansión.



Ya ya, ¿pero mola o no mola? Mira que sois cansinos... pero os contestaremos: claro que mola. Además, la historia va alternándose con imágenes de cómo el líder de la Easy Eagle va sobreviviendo desde el Día D hasta la fecha, viendo como mueren sus compañeros, salvándose por pura suerte, para al final poder tomarse unas merecidas vacaciones.

Nightingale

La más floja de todas, pero como siempre, no es que sea culpa de Ennis, que es el puto amo, sino que joder, contar con un dibujante como este, la madre que lo parió. Cuenta cómo los barcos de suministros aliados fueron obligados a dispersarse por el océnamo ante la amenaza de que el temible acorazado Tirpitz había salido de puerto para atacar el convoy.

Floja floja, casi ilegible por culpa de David Lloyd... A los gafapastas les encantará este tío, pero desde PcP lo ponemos en nuestra lista negra de dibujantes, entre Liefeld y Sienkiewikz.

J de Jenny

El J de Jenny es un bombardero, uno de esos monstruos metalicos que se dedicaban a sobrevolar ciudades alemanas y a inflarlas de bombas.

Una vez más, el dibujo de David Lloyd hace llorar al niño Jesús.

Los Incursores

Nos sitúa en la campaña de África (ya sabemos que no tenías ni puta idea de a qué nos referimos, simplemente recuerda las fases 8 a 13 del Commandos y ya está), donde un grupo de las S.A.S. se dedicaban a hacer incursiones en busca de las Afrika Corps a bordo de Jeeps motorizados y artillados con los que hacían el máximo daño a sus enemigos.

Tampoco es de las mejores historias.

Cóndores

Cóndores quizás sea la historia que más gracia os pueda hacer por el tema de que se desarrolla en 1937, en plena guerra civil española. En ella se nos presenta a un francés, un alemán, un irlandés y un español quienes, pese a luchar en bandos diferentes (dos y dos), deciden aplazar sus rencillas dada la situación: se encuentran en medio de un fuego cruzado y parecen poder permanecer a salvo los cuatro dentro del cráter nacido de la explosión de un mortero.

Sucesivamente, cada uno va contando la historia de qué cojones pinta en España, sin tener ninguno de ellos puta idea. Hasta que habla el español, quien resulta ser uno de los pocos supervivientes de Gernika.

El dibujo corrió a cargo de Carlos Ezquerra, quien a pesar de llevar treinta años en el mundo del cómic, y de haber colaborado con Ennis en Predicador (esa experiencia que todo friki debe vivir al menos una vez al año), nunca había dibujado una historia transcurrida en España.



Arcángel

La última War Story del tomo nos cuenta como Jamie McKenzie, un piloto de cazas sin demasiada buena suerte debe proteger, una vez más, un convoy de suministros del ataque de la aviación alemana, y conseguir finalmente aterrizar en Arcángel, en Rusia.



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Cuatro de las ocho historias son geniales, dos pasables, y dos insufribles. Esto último es algo que no solemos decir a la ligera cuando hablamos de monstruos como Garth Ennis.

Os dejamos con esta viñeta de la historia de Condors, en la que el vasco hace una de esas reflexiones que, llevadas al cine, sería aclamada, pero que en un comic de Ennis no deja de ser subcultura friki.



Hasta mañana, pandafrikis.

11 comentarios:

Denis dijo...

Apuntado queda.

Lo habia visto en la estanteria, pero joderse, los 35 leuros tiran para atrás a cualquiera.

En fin, podremos pasar una semana sin alimentos ¿no? :P

JR Machuca dijo...

Yo compré números sueltos y tengo 6 de los ocho. Mi favorita es la de las "Gallinas del Día D" como se llama en mi tomo viejuno. Condors, el Tiger de Johan y las Águilas Gritonas son realmente geniales también. La del Nithingale... insufrible. Mucho. El dibujo de Davyd Lloyd no pinta ni con cola y la historia tampoco es que sea una maravilla.

Anónimo dijo...

Si conoceis a alguien que se haya comprado las historias sueltas hasta ahora, os animo a que le recomendeis este libro. Asi las he conseguido yo de gratis.

Paso uno: dejar de decir que es caro.

Fargold dijo...

Lo que puedes hacer denis es descargartelo mediante megaupload. Aunque sea garth ennis, aunque sea un crimen

JR Machuca dijo...

Leer cómics en el ordenador? Dios mío, eso no lo perdona ningún dios humano o primigenio... aunque para salir del paso supongo que vale.

Denis dijo...

Leer comics en el ordenador...ummmm.

Llámame viejo, llámame retrogrado, llámame poco evolucionado. Pero no.

Recuerdo haberme leido Civil-War y 52 en el ordenador, y la verdad es que no me ha molado nada. Un puto infierno.
Yo quiero pillar mis comics con las manos, sentarme en mi sillón favorito, con las piernas estiradas, con la musica puesta, desconectar el movil, y disfrutar de una buena lectura.

El ordenador no me aporta nada de eso. Me parece frio, distante, no se expresarlo con palabras. Pero el resultado final NO es el mismo.

Puedo descargarlo para mirarlo por encima y ver si merece la pena comprarlo (que luego te llevas sorpresas desagradables) pero no. Si me mola, lo tengo que poseer

;)

JR Machuca dijo...

Eso mismico quería decir yo. ¡Un cómic no es como un disco o una película, si no que es mucho más! El formato es esencial. Gracias a Los Bruce que pude conseguir toda la serie de Civil War y Old Man Logan sin perder un solo número.

Fati dijo...

Los cómics como los libros, tienen que oler, y no me refiero a que huelan a chorizaco pq no os habeis lavado las manos antes de leerlo (guarrindongo el que lo haya pensado) sino a que tu vuelves de tu tienda amiga con el "Marvel Zombies vs. Army of Darkness" y al abrirlo sale ese olorcico tan rico a papelillo entintado hasta los topes y piensas "Seee, cómic..."

Fargold dijo...

Ya, a mi caundo empece a leerlos en el ordena tambien me sentaba fatal pero aun asi no me quedaba otra opcion ya que andaba mal de pelas. Eso no quiere decr que watchmen, v, la liga de los hombres extraordinarios, punhiser, authority, transmetropolitan (te lo recomiendo), hell blazer ... te los leas en el ordena pero cosas como los ultimatemeaburrencomounaovillodelanaenunfrigorifico X men se pueden y casi deben leer en el ordena.

Denis dijo...

...hoooombre, es que leerse ultimates x men voluntariamente, pues chico. A mi, si no es con una orden judicial de por medio y la amenaza de pasar 3 meses en una carcel turca limpiando letrinas, pues ni de coña me los leo :P

Fargold dijo...

Yo los comence a leer creo que a los 14 cuando creia que los comics no eran mas que un engañatontos sobre gente que se creia guay (ahora me disfrazo con traje, sombrero y mascara de gas en halloween mientras miro lo negligentes que son los mortales por no ir preparados). La cosa es que era joven y no tenia criterio.