domingo, 7 de marzo de 2010

Guía definitiva para sobrevivir a tu primera partida de rol

"Aquel en que los participantes actúan como personajes de una aventura de carácter misterioso o fantástico.
- Diccionario de la RAE


Bunos días, pandafrikis. ¿Qué tal? ¿Comiéndoos los mocos que encontrais pegados a la base de vuestros teclados otra vez? No os preocupéis, si no os dijimos nada de lo de tiraros pedos y meteros debajo de la sábana par olerlos tampoco diremos nada de esto.

De los creadores de la célebre guía para ligar para frikis, y de la no menos útil guía para no frikis para regalar a frikis, nace la guía definitiva para sobrevivir a tu primera partida de rol, orientada hacia familiares, coetáneos, y hembras que no dispongan de una orden de alejamiento respecto de cualquiera de nuestros lectores.

Allá vamos, allá vamos, allá vamos, dentro guía:

1. Abandona tus ideas preconcebidas.

- No todos los psicópatas jugaron al rol antes de cometer sus crímenes. Aunque algunos sí juegan una vez los han cometido.

- Jugar al rol no implica necesariamente que alguien vaya a morir.

- Jugar al rol tampoco significa realizar rituales impíos y blasfemos en la buhardilla de tu casa, aunque podría llegar a parecerlo.

- Los skinheads no salen por la noche a jugar al rol.



- Marilyn Manson no era este chiquillo antes de engancharse a Vampiro.



- Jugar al rol no es disfrazarse de orco y salir al parque a pegarles patadas a las palomas.

Jugar al rol es, simplemente, jugar a ser otra persona... como si padecieses alguna clase de esquizofrenia con personalidad múltiple, pero sin pastillas de por medio.

2. Haz un ejercicio de mimetización.

Tras llegar a la tienda, cafetería o cocina, o lo que es lo mismo, tras llegar a ese lugar asqueroso en el que te ha metido el friki ese al que le has tenido que seguir el rollo, conocerás al resto de los jugadores. Huelga decir que el jugador de rol medio es, físicamente, muy parecido al lector medio de PcP: sobrepeso mal distribuído, risa floja y sudores. Probablemente si extrajeses todo el acné que puede llegar a reunirse en torno a esa mesa te llegaría para ganarte la vida honradamente durante un par de meses en el oscuro mundo de la venta de grasa.

Vivirás dos posibles situaciones, en función, básicamente de tu aspecto:

- Hombre o mujer físicamente despreciable. No te preocupes, un par de frases y serás aceptado como uno más, al fin y al cabo, todos los que están allí pasaron por lo mismo que tu.

- Hombre o mujer físicamente atractivo/a. Tampoco tienes por qué preocuparte, te costará mas encajar, pero eso es porque ellos están tan asustados como tú en esa situación.

En ambos casos debes reirle las gracias al que parezca que lleva la voz cantante. Si no lo distingues por lo que dice, síguele la corriente al que tenga el aspecto más estrafalario, por lo general eso tiene algo que ver con la oposición que ocupa dentro grupo.

3. Crea tu personaje.

Como a estas alturas ya sabes que has metido la pata y que te espera una mala tarde, no te costará demasiado cumplir con este trámite.

En un juego de rol, tu personaje viene determinado por unos numeritos y unas palabrejas sin sentidos que aparecen escrito en una hoja de papel que se parece bastante a un modelo de los que se presentan en Hacienda.

"Parecidos razonables, vol. 37"


Te van a hacer preguntas sobre razas, clanes, profesiones, y mierdas similares. Te recomendamos que digas a todo que sí, que la primera, y que rápido, que tienes ganas de empezar. Así no sólo te ahorrarás un rato horrible ante la atenta mirada de los demás jugadores (algo que se torna insoportable en caso de que seas una mujer o un adolescente afeminado) sino que todos pensarán que ardes en deseos de empezar a investigar el culto del puturru ese o de matar trasgos en unas minas abandonadas.

4. Identifica al Master y entiende a los demás jugadores.

El Master es, algo así, como el friki supremo de la mesa. Como Dios, pero con aspecto desastrado y sin haber echado un polvo en su vida. Ese caballero va a pasarse un buen rato hablando, luego otro buen rato hablando de una forma más nerviosa, y finalmente va a acabar recogiendo la mesa y yéndose a casa con su madre.

Ha pasado y volverá a pasar. Es cuestión de tiempo. Hasta que lo haga, procura no ser tú el blanco de su ira. Los frikis como estos son especialmente rencorosos y disponen de demasiado tiempo libre (como no tardarás en descubrir).

Para entender a los demás jugadores te recomendamos que visites un antiguo post vomitado por uno de los miembros de este Staff hace algún tiempo ya.

5. Una vez que la partida ha comenzado evita cagarte de la risa.

Ni cuando les oigas hablar, ni mucho menos cuando interpreten a sus personajes. Cuando un tiparraco de doscientos kilos, cuyos senos se encuentren apoyados sobre la mesa, se te presente como "Lindamir, elfo al servicio del rey de Trenblai", haz lo que quieras menos reirte de él. Y lo mismo en el caso opuesto, el del tirillas de treinta y cinco kilos que dice ser "Ulos, el poderoso Norse que vino del frío".

Pues eso, que no te rías, pero no porque vayas a herir sus sentimientos (sus dos sentimientos), ni porque vayas a tirar por tierra esa etapa de mimetización que tanto te habías currado. No.

Los frikis en general y los roleros en particular son personas sin aptitudes sociales (independientemente de lo que ponga en sus hojas de personaje), que se refugian en guetos donde ellos mismos administran sus experiencias personales. Si te ríes de sus alter egos y de la poca coherencia que guarden con su aspecto físico no lo entenderán. Ni siquiera creerán que te ríes de ellos, aunque les señales con el dedo mientras te rebozas por el suelo. Llevan haciendo eso todos los sábados y domingos desde que les cambió la voz, y creednos, de eso hace ya algún tiempo. El problema es, precisamente, el que su ineptitud social te acercará a ellos, quienes pensarán que eres un tío la hostia de enrollao y comenzarán a sentir una cierta empatía por ti.

No es bueno que destaques por nada dentro de un grupo como éste. Los frikis son personas (bueno, eso a lo mejor es mucho decir, lo comprobaremos y ampliaremos el post más adelante) con mucho, muchísimo tiempo libre, que por lo general no tienen reparo a la hora de fundir dinero, y a quienes no te conviene tener en tu vida. Sin acritud, amigo lector.

6. Cuando pasen unas horas, y comience a embriagarte la pesambre, la desazón y el regoello, ten presente que, tarde o temprano, todo este infierno terminará y podrás irte con tus verdaderos colegas a beberte unas birras y a descojonarte de esta gentuza.

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Una vez más, PcP ha cumplido, y ha regalado a su audiencia una de esas guías indispensables para la vida diaria del friki y de sus allegados, sean accidentales o intencionados.

Hasta mañana, frikis.

2 comentarios:

Fargold dijo...

Fargold queda herido por el nuevo post del tiránico Dios-Staff. Pero no porque su majestad haya acertado con descripción de la abominable criatura salida del vater de cthulhu en la que se ha convertido Fargold tras jugar tantos años como master de D&D. Eso Fargold ya lo sabía y le importa una mierda. Queda dolido porque sus palabras están llenas de verdad, rabia y desprecio. Palabras con las que todo jugador que ama con locura el rol, describe sus partidas.
Ha llegado a la patata ohh gran sabio y despótico Dios-Staff.

Denis dijo...

Lo de la hoja de pj y la declaración de la renta, me lo apunto. Jodo es buenísimo