jueves, 11 de marzo de 2010

Mitos de la farándula: Sacha Baron Cohen

Buenas, pataliebres. Hoy vamos a dedicarle unas líneas (unas pocas eh, que estamos ya hasta los huevos) a ese joven inglés que lleva años ofreciendo al mundo una serie de personajes capaces de hacer entrevistas serias y desternillantes a la vez y al que pocas veces habréis podido escuchar doblado al castellano. Vamos a dedicarle el post de hoy a Sacha Baron Cohen.



Poco nos importa su carrera hasta su primera aparición televisiva como Ali G, en 1998. Con anterioridad se había dejado ver en refritos en televisiones de poca monta que poco o nada nos interesan.

Fue al cumplir los 27 años cuando el actor abandonó su Londres natal para ver nacer a su personaje insignia, el rapero Ali G.

"Rescepto"


Fue tras su llegada a Chicago cuando consiguió, seguramente con algo de folleque de por medio, una prueba para pasar a sacarse unas perrillas currando en la cadena de televisión HBO. El tipo debió de caerle bien a alguien, y en la cadena dieron luz verde a "Da Ali-G Show", un late-show de corta duración dónde un pintoresco personaje mezclaba un bizarro sentido del humor en entrevistas presuntamente serias.

Este personaje, con el que Sasha Baron Cohen pretendía echarse unas risas a costa del mundo del hip hop, logró entrevistar, entre otros, a Donald Trump, Mohammed Al-Fayed, David Beckham, verios jugadores de la NBA, los directores generales de la CIA y el FBI, e incluso al candidato republicano John McCain.

Sus entrevistas giraban siempre en torno a temas serios, a los que llevaba a niveles de frivolidad pasmosos, por ejemplo, estos comentarios sobre el terrorismo y la posiblidad de darles edificios en vías de demolición a los musulmanes para que hiciesen lo que quisiesen con ellos, o de que se fleten aviones exclusivamente para terroristas.



Obviamente, con aportaciones como estas llegó el escándalo. Y con el escándalo, la posibilidad de sacar una película para ganar algo de pasta y así pagarse sus caprichos.



La película "Ali G Indahouse", traducida por el hermano tonto de alguien como "Ali G anda suelto", pretendía ofrecernos una imagen del rapero en el mundo real, en su barrio, lejos de la silla en la que entrevistaba semanalmente a sus invitados. Aunque iba en la línea de una de las más grandes películas de la historia, "Las Aventuras de Ford Fairlane", a Sacha le faltaba mucho de lo que le sobraba a Andrew Dice Clay, y la cinta fue un fracaso bastante gordo, aunque no por ello deja de merecer que un parásito sin ocupaciones reales como tu se tire una hora y media a verla, a poder ser, eso sí, en versión original. Así te ahorrarás detalles como "Soy Ali G y vengo de Lugo". Desde PcP queremos aprovechar este momento para agradecer a los zagales de Gomaespuma su trabajo en la radio, y decirles, sin acritud, que el doblaje de esta cinta es tan malo como quedarse dormido al volante de un patinete.

¿Cómo? ¿Que te niegas a ver a Sacha en versión original? Pues macho, es casi la única forma que tendrás de verlo nunca, así que acostúmbrate. Además, no te vayas de señorito, que a Sacha no lo verás en inglés, pero a Sasha Grey no te cansas de oirla en otro idioma y no vemos que te la descarges traducida.

Volviendo a lo mismo, los conocimientos del rap y los bajos fondos de Londres (estamos seguros de que un tipo con un nombre como Sacha habría aguantado seis minutos en un barrio bajo de londres antes de que le dejasen el ojals más cedido que el de una becaria de Larry Flint) no fueron lo único que aplicó Sacha para crear personajes. Después de Ali G, su mente enferma le llevó a dar vida a Borat, un reportero de una cadena de televisión de Kazakhstan que se dedica a recorrer yankilandia para mostrarles a sus paisanos las costumbres yankis. Las entrevistas se alternaban ahora con reportajes a pie de calle.

Dentro vídeo de su programa "Borat's Guide to Britain".



Y tampoco terminó aquí, porque después del reportero kazakhstaní, llegó el pedazo de gayer austríaco de Bruno, con el que pretendía meterse con el sector más snob y desfasado. De todas sus personalidades, Bruno era la que más incomodaba a sus invitados que hartos de las insinuaciones del reportero acostumbraban a terminar las entrevistas antes de tiempo.

En este vídeo podeis verle entrevistando a la típica comunidad skinhed americana.



En definitiva, que es un cómico inglés a la altura de los demás mitos de la farándula de PcP, y vosotros, infraseres, deberíais adorarle como hacéis con Bob Esponja.

Hasta mañana, frikis.

2 comentarios:

Fati dijo...

Joer, un tío que intentó acabar con el conflicto de Israelies y Palestinos vestido de cuero con sus dos güevos toreros se merece todo el rescepto del mundo.

Roger dijo...

No me puedo creer que nadie diga nada del vídeo de Borat en Cambridge, es de lo mejor que habéis dejado caer por este magno blog.