martes, 25 de mayo de 2010

Frikijuegos: El Warhammer

Inauguramos en Paranoia con Patatas una nueva sección y, para variar, no se trata de una sección de tetas y culos, no. Se trata de una sección orientada directamente hacia vosotros; una sección que tiene como eje los juegos a los que los frikis gustais de jugar. ¿La galleta? ¿El teto? ¿El pingüino? No, no y no.

Nos referimos a esos juegos que reúnen las siguientes características:

1. Suponen siempre un dispendio económico, el cual, en algunos casos, puede llegar a ser astronómico.

2. Forman parte del llamado "ciclo del friki" por el cual resulta improbable que el jugador medio de cualquiera de estos juegos lo sea durante toda su vida, debiendo sustituirlos, cada cierto tiempo, por otros similares o, por lo menos, igual de frikis... lo que les lleva a vender sus pasatiempos anteriores, siempre perdiendo pasta en la jugada.

3. Son tan minoritarios dentro del "mundo normal" que a muchos frikis les avergüenza reconocer que juegan. Esto no lo terminamos de entender, pero creednos, sucede.

Con estas premisas no debería costaros demasiado mirar a vuestro alrededor y comprender a qué juegos nos referimos...

En cualquier caso, el primer frikijuego que analizaremos a conciencia en PcP es el denominado Warhammer, concretamente el Warhammer Fantasy, que trata de dos ejércitos que se zurran la badana con palos, no como el Warhammer 40.000, en el que los dos mismos ejércitos se zurran la badana con rayos láser.



Warhammer nació en 1983 en la pérfida Albión, de la mano de una de las múltiples empresas inglesas seducidas y dirigidas casi en su totalidad por auténticos ladrones y enfermos mentales: GW (preferimos no decir el nombre completo por si les da por cobrarnos). En la actualidad, 27 años después, cuenta ya con siete ediciones, quince ejércitos y legiones de caóticos fanegas deseosos de viciarse hasta la muerte con los bonitos muñequitos.

¿Qué necesitas para jugar?

Buf. La verdad es que además de una nómina de puta madre (tuya o de tus padres), para jugar al Warhammer necesitas, en primer lugar, dos libros (no, si ya tienes dos libros vas a tener que conseguir estos igual): el reglamento del juego, para que, como pasa con todos los juegos, no metas la pata haciendo barbaridades que no se pueden hacer, y otro, que se llama "Libro de ejército" y en el que se habla concretamente de tus tropas (en el fondo no deja de ser una putada para robarte pasta, pero bueno, nadie te mandó meterte en este mundo).



En segundo lugar vas a necesitar un ejército. Para eso vas a tener que escojer entre los chorrocientos que hay disponibles y realizar un desembolso monetario cuando menos inquietante para poder comenzar a viciarte. Además, como solo los loosers tienen sus ejércitos sin pintar, vas a tener que ponerte a ello, con su consiguiente gasto, pero créenos, tal y como dicen los chicos de GW, "hay pocas cosas más espectaculares que un ejército bien pintado sobre el campo de batalla". Una de ellas puede ser lo de echarte novia, pero los fabricantes no cuentan con que eso suceda.

"Cutter, pegamento, imprimación, pinceles, pinturas, césped, escenografía y amigos no incluídos"


Además vas a necesitar dados de seis caras, una calculadora, un metro, una mesa grande de cojones (probablemente esto te obligue a pasar más tiempo del que imaginabas en tu tienda amiga) y una tarde entera libre (esto último no te costará mucho teniendo en cuenta tu actividad habitual en el Facebook).

Debemos destacar que existen advenedizos que, conocedores del gran desembolso que requiere jugar a un juego como este, deciden descargarse los manuales y recortar folios para simbolizar a las tropas y así, darse de toñas sin gastar un puto euro. Desde PcP condenamos estos actos y nos cagamos en el hueco de la calavera de quienes los perpetran.

Necesitas también a otro ser humano que comande su propio ejército. Teniendo en cuenta que la agenda del móvil del warhammero medio empieza en la letra "M" y termina en la "P" y sólo contiene dos números, te recomendamos que te dediques a montar guardia en tu tienda friki amiga hasta que otra persona en tus mismas circunstancias se deje ver por allí. No tardará, no te preocupes.

¿En qué consiste el juego?

AMbos jugadores se ponen, cada uno, a un lado de una mesa, y van colocando sus respectivos ejércitos. Cada unidad se desplega de una forma que no podemos calificar de otra forma que "de gofre":



Además de estos bloques nos encontramos con todo tipo de miniaturas, diseñadas todas ellas para que puedan quitarte los cuartos de formas que antes ni imaginabas: carros de guerra, cañones, personajes individuales molamucho, triceratops, e incluso ruedas llenas de hamsters.

A partir de ahí se trata de un juego por turnos, los cuales tienen a su vez fases (están a punto de convertir esto en diplomatura) en los que cada jugador va moviendo (contando los centimetritos escrupulosamente), lanzando rayos mágicos (esta fase es lo más parecido que hay a la mesa de un casino), disparando, y, en caso de que las formaciones ya hayan chocado, resolviendo las collejas que se van metiendo los unos y los otros. Todo esto al ritmo de los dados que, al final, son los que lo deciden todo.

Bueno, hay que decir que hay que echarle bastante imaginación a todo esto, porque las miniaturas se quedan ahí como estatuas (como estatuas pequeñas) y cada jugador va retirando las suyas.

Al final gana el machote que controle el ejército que más collejas haya repartido o quien cumpla algún objetivo bizarro e insulso. El perdedor se irá a su casa con la cabeza gacha y aullando por su venganza, y el ganador se irá a la suya con un subidón de adrenalina similar al que sentísteis vosotros al ver The Dark Knight.

¿Cómo puedo identificar a un jugador de Warhammer?

Debes estar atento a los siguientes indicadores: manchas de pintura en los dedos (sólo en la yema, si tienen en la mano y en el brazo es que son o pintores o warhammeros más guarros de lo normal), pegotes de pegamento también en los dedos, probablemente una camiseta negra de algún grupo heavy (esto te puede despistar, ya que lo confunde con el friki medio o alguna de sus variantes), quizás un maletín de plástico (o una maleta con troley en caso de que juegue skavens o goblins), y una verborrea directamente demencial, caracterizada por una base de datos inagotable sobre sucesos históricos sucedidos en un universo ficticio y poco conocido.

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Pues eso, pandafrikis, que esperamos que os haya quedado un poquito más claro el jueguecito este del Warhammer y todo su mundo (bueno, todo no, un poco sólo que nosotros cobramos por post, no por palabra).

Hasta mañana, frikis.

8 comentarios:

JR Machuca dijo...

Mi primera parada dentro del mundo friki. Sólo fue el primero de los círculos por los que he pasado.

Afortunadamente mis padres (o más bien su falta de dinero con que sufragar mis mongólicos gastos) y mi ENORME mala suerte hicieron que desistiera. Lo de la mala suerte es en realidad relativo, porque tenía (y tengo aún) un ejército del Imperio. Es que así no había manera, oigan.

Denis dijo...

Lo primero: VIVAN LOS ORCOS!!!. Dicho esto, y dejando claro que yo tambien he sido seducido por el lado oscuro del warhamer, hay otra cosa que permite diferenciar a un grupo de Warhameros: las discusiones sobre reglas.

Amos, si habeis jugado lo sabeis. Reglas que se contradicen, libros que completan a otros, niños regordetes con la cara llena de granos chillando...y luego todo se dedice tirando una d6 sobre la mesa y el que sace más gana la discusión. ¿Y para qué carajos me compro los compendios entonces?

Creo que esto último fue lo que me alejó del Warhamer...y me hizo caer en el Bloodbowl!!! :P

Roger dijo...

Suscribo al cien por cien lo que dijeron los dos anteriores, principalmente lo de los niños gritones y gordopilos; pero son peores aún los "enteradillos" que observan las partidas y comentan las jugadas desde su atalaya de marginal sabiduría.

Fargold dijo...

Bueno, estoy de acuerdo con lo que dice denis de las innumerables horas aguantado a niños gritar y los tediosos momentos en los que se discutian reglas. Eso si, Denis, has caido bajo. Orcos. Dioses! solo sirven para comprobar lo bien afiladas que estan nuestras hachas y la dureza de nuestros martillos...

Wizzard dijo...

Denis, si es que BloodBowl es lo único decente que han sacado los cabronazos de GW (Salvo el videojuego que está en su linea habitual).

Sapporo dijo...

Los juegos frikis solo están para ganar pasta.

Y una vez sabes eso, solo tienes que dar rienda suelta a tu imaginación...

Yo puse de moda las Magic en mi cole solo para revender las cartas a los pobres inocentes de cursos inferiores a precios que doblaban o triplicaban el valor de mercado...


Bwahahahahahaahahahaaa...


PD: http://www.youtube.com/watch?v=JkhX5W7JoWI

Denis dijo...

Fargold mi ejercito de Orcos guiados por el gran WAG pueden afeitaros vuestras barbas antes siquiera de que os deis cuenta de que ha empezado la batalla!!

Secuestraremos vuestras mujeres y violaremos a vuestros caballos!! :P

Roger comparto tu odio a los enteradillos marginales. CROM TE HE REZADO MUCHO PARA QUE LES ENTRE DIARREA INMEDIATA BIEN LO SABES!!!

Wizzart efectivamente. B.B es de lo mejor que se han sacado los de GW, eso sí, las nuevas reglas con los Big Guys no me terminan de gustar. ¿Por cierto alguien le ha dado al juego de ordenador nuevo? Dicen que es chulo...

Mellington dijo...

El único videojuego de Warhammer que mola (y muchísimo, dicho sea de paso) es el Dawn of War y su digna secuela.
A Machuca: macho, el Imperio era el único ejército que te permitía ganarle a cualquiera sin ser una estafa como el Caos o los Altos Elfos (sexta edición).