lunes, 14 de junio de 2010

Parajes inhóspitos: El hospital

Hola, asquerosos subordinados desconocidos. Hoy estamos aquí para confesaros algo que quizás no os terminéis de creer (no en vano nos consideráis omnipotentes e indestructibles semidioses del mundo friki): en algunas ocasiones, también enfermamos.

No, no nos referimos únicamente a enfermedades mentales. Esas por supuesto que las tenemos, pero tienen un remedio fácil y que es de nuestro agrado (en general cualquier remedio que no conlleve interactuar con otros seres humanos es de nuestro agrado). AL fin y al cabo, el encierro en habitaciones acolchadas, el ver el mundo a través de barrotes, y el uso y abuso de drogas más duras que un clavo en un ataúd siempre nos motiva y ayuda a pensar.

El problema viene cuando debes acudir al médico por una cuestión de salud física y tienes cita en el hospital.

Es un problema, en primer lugar, porque por lo general, para cuando acudes al hospital suelen haber pasado ya unos seis meses desde la fecha en que pediste la vez. Seis meses. Seis meses es el tiempo que estuvieron los de Perdidos en la isla, por favor. Así pues, lo más probable es que para cuando acudas a tu cita con la seguridad social tu problema de salud, el que te movió a pedir cita (no olvidemos que el friki común es hipocondríaco como él sólo y que la vez puede pedirla simplemente porque el olor de sus pies haya murado de "Edam" a "Gouda"), ya haya desaparecido, y que te dirijas al médico sólo para que el señor INSS no te llame por teléfono y se cague en todos tus muertos.

"¡Juro que cuando pedí la vez me dolía!"


La otra posibilidad sería que en esos seis meses, ese dolor de barriga que mantuviste durante aquellas semanas no fuese un simple dolor de barriga y ahora estés muerto.

"Sabía que no eran sólo los burritos"


En cualquier caso (bueno, en cualquiera no, sólo si estás vivo) terminas yendo al hospital a tu cita de las diez de la mañana. Te personas allí, como todo niño hiperactivo, a las nueve y media. Cuando son las diez y cinco comienzas a impacientarte, y a y cuarto es cuando decides que ya has esperado bastante y sacas a pasear tu ordenador portátil.

Para cuando te das cuenta ya es la una del mediodía. A ti te ha dado tiempo a jugar a un emulador chulísimo del Metal Slug, a trollear en todos los foros en los que tienes cuenta y a cagarte un par de veces en el último capítulo de Galáctica. Y del médico nada se sabe.

Pero el mito de la puntualidad en la sanidad pública no será el único que caiga por su propio peso en tu estancia hospitalaria, no. El otro es el de las enfermeras. Tus habituales fuentes de información las sitúan en un punto intermedio entre las colegialas japonesas y las porno chachas francesas.

"Tus tórridos sueños"


Sin embargo, la realidad es una auténtica ramera que gusta de golpear con la mano abierta.

"Profunda y concienzuda"


Y no sólo eso, sino que además descubres que además de pacientes, médicos y decepcionantemente gordas enfermeras (las que no sean gordas perderán el atractivo al momento en cuanto las veas cargando bolsas de orines), se instala toda una fauna que parece haber sido dispuesta allí para joderte el día. Auxiliares de enfermería (que hacen TODO aquéllo que las enfermeras se niegan a hacer, por marrano y por feo); personal de limpieza (que puede tener o no pinta de choni), pacientes preguntones que acaparan mostradores, niños que te harán añorar a Herodes, familias enteras, y todo lo demás, que no es poco.

Un horror, vamos. Pero como como somos hombres de acción, en PcP tenemos soluciones para todos. Hoy os vamos a dar una serie de ideas para que vuestra estancia en el hospital no sea un puto infierno, y podais así matar el rato hasta que lleguéis a casa y os entreguéis a una sesión de películas de Bud Spencer y Terence Hil.

- Disponte a ver House y comprobar como los ánimos de los demás enfermos y sus familias comienzan a crisparse.

- Abrir y cerrar la puerta de la morgue cada cinco minutos.

- Abusar de los videos de Padre de Familia que la Fox mantiene activos en Youtube.



- Esconderse debajo de la cama de un comatoso y hablar en élfico con su familia.

- Colar cuchillos en cualquier habitación en la que el paciente sea joven y sus amigos vistan como chaperos asiáticos amantes del color negro.

- Llévarse unos apuntes fotocopiados de ginecología e infíltrarse entre los estudiantes de prácticas.

- Y la más interesante para cualquier miembro de este Staff que acuda a un centro de salud: colarse en la farmacia y obtener material del bueno.

"¿Donde está Pikachu?"


A la espera de que nos braméis bonitas alternativas para una tarde de asueto en el hospital nos largamos. Que os den a todos. Hasta mañana, frikis.

3 comentarios:

La Diosa de las Nenas Duras dijo...

Tambien podeis mangar material de hospital, en mi última visita la mochila de mi hermana tenia dos mascarillas de oxígeno, un gorro de quirófano, una docena de guantes y una jeringuilla... aun no se que trama hacer con ellos.

Denis dijo...

Yooo no cuento, mucha de mi peña de fiesta y rol es del hospital o bien médicos o del sector enfermeril. Asi que se me hace raro hablar mal de ellos/ellas.

....salvo por esos horarios infernales que nos joden la partida del rol del sabado por la noche. En esos casos me entran unas ganas de practicar el medievo al supervisor de la planta.

LOSTPROPETH dijo...

el vidio estuvo genial