viernes, 18 de junio de 2010

Videojuegos chanantes: Max Payne

Es viernes, pandafrikis, y aunque muchos de vosotros habéis pasado la juerga por ahí, los miembros del Staff han montado guardia en la redacción ya que Albert, el calamar gigante que vive en nuestro salón, padece estos días de ligeros problemas gástricos. No os preocupéis, vuestra noche no ha sido mucho mejor que la nuestra, al fin y al cabo, tanto vosotros como nosotros nos hemos despertado solos, en nuestras propias camas y cubiertos de vómitos.

Superado este interesante impas, volvemos a nuestra sección de Videojuegos Chanantes, y lo hacemos felices, porque le toca el turno a uno de esos juegos que no son ni demasiado clásicos ni demasiado modernos pero a los que, por eso mismo, les hemos dado brasa de lo lindo.

Hoy es el día en que hablaremos del famosísimo, adictivísimo y (pese a lo que muchos dicen) rejugabilisísimo Max Payne. Uno de los mejores juegos de acción que haya parido la calenturienta mente de un diseñador de videojuegos.

"Esta pantalla y la musiquita que la acompaña
nos han dado grandes tardes de diversión"


Max parece un policía neoyorkino normal y corriente, padre de un crío, casado, y que vuelve a casa en un día de trabajo normal y corriente para encontrarse a una pandilla de zumbaos puestos hasta arriba de una nueva droga de diseño que haría las delicias de los canis de medio mundo llamada Valkyr.

Desde ese traumático incidente, Max Payne se fue convirtiendo cada vez en un individuo más triste y taciturno. Se infiltró en una banda de contrabandistas y comenzó a acercarse al origen de la droga, y justo entonces se le vino encima todo el mogollón. Acusado de asesinar a su compañero, Max comienza a recorrer Nueva York en lo que podemos definir como un auténtico "raja y baja" hasta dar con el auténtico, aterrador y conspiranoico origen de la droga.



El juego mola un cojón y parte del adyacente. Además de tener ese toque comiquero que sirve como cortinilla entre escenas, tiene varios guiños a series como Expediente X o películas como Sospechosos Habituales que harían las delicias de cualquiera de nuestros lectores.

"Max descubre la triste realidad"


Introdujo el innovador tiempo bala. No, no lo sacaron de Matrix. El juego ya estaba en camino cuando Neo y Trinity empezaron a dar saltitos. El tema era que apretando el botón derecho del ratón, el tiempo se ralentizaba y tú podías apuntar más lentamente, ver venir la bala, o, en caso de que disparases con un rifle de francotirador, seguirla hasta su objetivo



Tiene algunas fases ciertamente memorables, como aquella en que te atan a una silla y te zurran de lo lindo con un bate de béisbol, pudiendo tú después liberarte para verte en el sótano de un edificio lleno de tipos malos armados hasta los dientes a los que hacer frente únicamente con tu bate de béisbol... o esa otra en la que un friki calvo gordaco aficionado al Warhammer se dedica a hablar de Cthulhu... y luego un par de ellas fruto de la drogadicción del protagonista... lo mejor a lo que puedes jugar después de un par de copas.

Los diferentes modos de juego también son un auténtico puntazo y convierten al título en una epopeya rejugable. Además de los diferentes niveles de dificultad tenía un curioso modo titulado "muerto al llegar" en el que tenías que acabarte el juego siempre con un contador de tiempo jugando en tu contra, contador que sólo se recuperaba según ibas cargándote a los malos.

Salió después una segunda parte y está por llegar una tercera. No tenemos nuestras esperanzas puestas en ninguna de ellas... Y de la película preferimos ni hablar... menudo pestiño...



Pues eso, chavalada, que el juego es la hostia, y que al que diga lo contrario le huele la espalda a Barón Dandy.



Hasta mañana, frikis.

2 comentarios:

JR Machuca dijo...

Grandiosísimo juego, el primero al que jugué con mi por entonces nuevo ordenador (hoy parece una broma decir que es nuevo).

La segunda parte es casi tan buena como la primera. La tercera no pinta mal en verdad.

Recomendadissimo!

Hasseo dijo...

Menudos tiempos con Max Payne...

No me gustaban este tipo de juegos, pero la verdad es que Max Payne era diferente.. menudo tiempo bala, menudas fases... especialmente aquella que mencionais, la del bate de beisbol...

Como dice Machuca, recomendadísimo.

Hasseo