miércoles, 28 de julio de 2010

¡Inconcebible!

"Utilizas mucho esa palabra...
y no creo que signifique lo que tú crees que significa"

- Iñigo Montoya


Hola. Lo sentimos. Debéis hacer una pausa en vuestros quehaceres onanistas y prestar atención a lo que tenemos que deciros hoy. Y es que hoy ha salido a la luz un dato que nos afecta a todos, que afecta a nuestra forma de vida, y que lo hace para mal.

Exacto. Y es que aunque no lo parezca, existen bellas tradiciones en el mundo que deben perpetuarse, aunque parezcan grotescas, primitivas, bárbaras o degradantes. Hablamos de tradiciones tan arraigadas en el subconsciente de esta sociedad que la mera idea de obviarlas, modificarlas, prohibirlas o fingir que no existieron nunca es dañino para cualquiera que pretenda vivir en comunidad.

Pues hoy, hatajo de pitopáusicos, podemos decir que estamos ante un antes y un después en lo que respecta a una de nuestras más respetadas y antiguas tradiciones. Una tradición que muchos intentaron prohibir, por marrana y por fea, y que hoy nos atrevemos a decir desde PcP que tiene los días contados.

Exacto.

Hablamos de esos sitios donde se dice lo de "¡olé! ¡oolé!"

No era muy difícil adivinarlo.

Hablamos...

¡de los clubs nocturnos!



Clubs nocturnos, clubs de striptease, barras americanas, pole dances, o sitios de tetas si padecéis algún retraso mental tienen los días contados. Esos antros donde se perpetúan estereotipos (¡olé!), se masca un extraño olor a sudor (¡oolé!), y se visualizan hembras en movimiento (¡ooolé!)... es curioso lo que se parece vuestra habitación a uno de estos... están condenados a cambiar su forma de trabajar, y todo por culpa de la tecnología. Sucia, sucia tecnología.

Y es que, por primera vez en la historia, un club nocturno ha deicido ofrecer sus habituales espectáculos sugerentes y con una orientación marcadamente onanista para ofrecer... ¡hologramas!

Tal y como confirmaba hoy mismo el periódico de intenné Digital Journal, un club nocturno de Las Vegas ha contratado con la empresa Digital Illusions el que, a partir de ahora, las chiccas que actúen en sus espectáculos sean hologramas.

Así lo anuncian:



Lo tremendo es que va en serio, en la propia página de la empresa Digital Illusions podeis ver una pequeña muestra de lo que estos gilís con mucho tiempo libre, granos y manos con callos y pelos en los callos son capaces de hacer.

Una de las industrias más queridas del mundo, por polémica que fuere, tiene sus días contados.

Recordad: 28 de julio de 2010, muere una forma de entretenimiento.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cordialement pour le partage de l'information avec nous sur paranoiaconpatatas.blogspot.ru.