martes, 20 de julio de 2010

Parajes inhóspitos: Bibliotecas nocturnas

Buenas. Hoy os traemos un nuevo post de nuestra audaz reportera de exteriores Fati McClane. Una vez más, hemos puesto a su servicio los mejores medios, sin reparar en gastos para que pueda llevar a cabo su trabajo con la máxima profesionalidad. Todos tuyos, McClane.

De nuevo, esta jodida panda de vagos me envían al fresco, armada con una carpeta y un boligrafo publicitando nosequé casa de citas (gracias por el material de última generación, generosos). Hoy me han enviado a un submundo acojonante y silencioso; no, no me refiero a Silent Hill, hablo de las...

A-CO-JO-NAN-TES


Debido a la burrería que se apodera de los estudiantes en exámenes los señores de la biblioteca decidieron crear un horario "especial" (palabra que soléis escuchar a vuestros padres cuando se refieren a vosotros), a fin de bajar los índices de fracaso escolar.

Se trata de las mismas bibliotecas que tenemos disponibles todo el año y que no pisamos hasta exámenes pero rodeadas de nocturnidad y alevosía. Suelen constar de:

1.-Libros

2.-Mesas y Sillas: en distintos formatos según la biblioteca (mesa y silla rasa en Biología - mesa y silla de última generación con enchufes, lamparitas y cojincito en Económicas).

3.- Señores trabajadores: en realidad hacen acto presencia y poco más, como el rey. En ocasiones se los ve fuera, echando el cigarrito con el segurata de turno (otro que tal baila) con cara de poco sueldo y demasiado trabajo.

4.- Máquinas expendedoras: éstas se reconocen fácilmente porque suelen viajar en manadas.



Aquí me gustaría hacer un inciso, señores de la biblioteca, ahorremos energía y espacio, pongamos todo en una misma máquina y dejémonos de caralladas. Una especie de Quinto Elemento o máquina suprema, algo como esto:

Leeloo Minai Lekarariba-Laminai-Tchai Ekbat De Sebat


Una vez entramos en la biblioteca, los estudiantes sufren un cambio de personalidad y adoptan una de las personalidades biblio-nocturnas:

- EL SILENCIOSO: Hablan bajito para no molestar a los demás usuarios; luego salen a tomar el cafecito de media noche sin cambiar el chip y siguen hablando bajito, si se queman con el café vocalizan sin sonido (si los ves desde lejos es como ver a los jugadores de fútbol en la tele, sabes lo que dicen pero no los escuchas), hablan por teléfono en bajo y mean en bajo también, a chorros intermitentes para no armar escándalo, tal es su repulsión a la contaminación acústica que algunos llegan a plantearse durante unos minutos el no tirar de la cadena (por favor, no caigamos en esto, panda de marranos).

- HOOLIGANS ILUSTRADOS: suelen ser grupos de cuatro a seis tíos que ocupan toda una mesa y si no caben juntan dos. Los ves estudiando, te confías y te sientas cerca de ellos sin saber que su comportamiento sectario te hará cambiarte de sitio tras recibir un corte o un corte de mangas y varias miradas asqueadas o lascivas. Pasan de pagar por la comida, inclinan las expendedoras hasta formar un ángulo de 30 grados con el suelo de modo que caen todos los paquetes de bollería, tentenpies y coca-colas para después devolverla, a su posición natural con menos delicadeza, pero en bajito debido a la adecuación auditiva de la que ya hablamos antes.

- CONEJO EN CELO: se pasa la noche recorriendo mesas en busca de una mujer aplicando la conocida lógica de descarte de "de noche todos los gatos son pardos-en tiempo de guerra todo agujero es trinchera-ninguna mujer es fea por donde mea". Se pega como culo a calzoncillo, le pide explicaciones, folios, comenta anécdotas del profesor de turno que ha leído en algún foro universitario... y entonces ocurre uno de los dos desenlaces posibles; la chica se siente vejada y se va haciendo una señal de socorro a alguien a fin de que el hombre-conejo no la siga, o se produce el flamante momento del sexo bibliotecario (otra clase de sexo que jamás conoceréis).



- YONKI DE BIBLIOTECA: este último es la derivación más común cuando llevas mucho tiempo estudiando. La biblioteca es su medio natural, allí se lleva su cepillo de dientes, las zapatillas, una mantita si hace frío y celebra los cumpleaños de sus colegas. Llama a los empleados por su nombre y les pregunta por la familia. Se le distingue por ser el único capaz de hablar con su tono de voz habitual. A eso de las cinco de la mañana entra en un estado de trance, deja de estudiar y pasa a distraerse con lo primero que aparece, escribe desde rimas asonantes en la mesa a un "cómeme la polla" como la copa de un pino (si está de buen ver en un momento de sus idas y venidas descubrirá que al lado de esa frase alguien ha escrito un "OK" en rojo y pasará a modo "conejo en celo"), dibuja a su ídolo de la infancia Krillin con todos sus detalles, hace la croqueta por los pasillos y pasa la mayor parte del tiempo de pie en el pasillo con un vaso de café en la mano y diciendo que en quince minutos vuelve a entrar.



En las grandes bibliotecas solemos encontrar 2 zonas bien diferenciadas: la del populacho y la de estantes petados de libros. Esta zona es en donde los habitantes de la biblioteca cortan el bacalao: el yonki duerme entre libros apilados en el suelo, los hooligans trafican con estupefacientes, el silencioso pasea en silencio, el conejo en celo tiene sus momentos de amor tras el trabajo bien hecho y los cazafantasmas tienen su primer contacto con el más allá.

"Estudias o trabajas"


En fin, que a Félix Rodríguez de la Fuente se le olvidó pasarse por esta reserva natural de especies en peligro de extinción. Otros preferirán la seguridad y el confort que les brinda el estudio en casa.



No soñéis, nada parecido os espera en vuestro zulo.

Me despido a la espera de el gran transporte que el staff de Paranoia con Patatas me ha brindado venga a recogerme (por cierto, este bonobús está caducado rácanos del carajo)

2 comentarios:

JR Machuca dijo...

Mi natural animadversión hacia las demás personas en general y hacia las personas que estudian en la biblioteca en particular hacen que sólo vaya a la biblioteca para sacar libros (eso sí, 3 o 4 veces por semana), pero lo que me han contado de lasBibliotecas Nocturnas es escalofriante... en algunas se forman hasta colas. Colas para entrar en la biblioteca!
Outrageous!

Gracias a este reportaje jamás iré a una biblioteca de noche (y las evitaré de día)!

ElCamboyano dijo...

Recuerdo cuando asistía a una biblioteca nocturna(nunca solo) porque alguien llevaba botellón y una guitarrita para hacer algunos (extensos)parones más apasionantes, se repasaban las muchachicas de arribabajo y de una'n'una...si era jueves ya se liaba más la cosa.

Hay mas fauna por allí dentro, recuerdo una especie en especial, como el "hombre Lemur": novio de alguna(ella tiene que estar muy buena y el tio muy cachas) que sí que va a estudiar y el tio pasa el rato(leyendo algun diario deportivo o haciéndose el gafapasta con libros que ni entiende)con los ojos abiertos a ver quién es el graciosillo que se atreve a mirar el escote de su novia cuando se inclina a escribir...más de una noche había tenido percales con esos...se les reconoce por tener la mirada del T1000 reconociendo el terreno y los posibles blancos...

Un saludo!! muy bueno el post xD