martes, 17 de agosto de 2010

[GRABANDO]... y con el mazo [DANDO]

Hola, amigos seguidores del siempre agradecido culto a Onán. Hoy vamos a jugar a ser Carlos Boyero, y vamos a hacer algo que nuestras madres siempre nos dijeron que no podíamos hacer: criticar algo. Algunos pensaréis que hacer una crítica de una peli está tirado, que sólo hay que aprenderse los nombres del director y de los actores y ponerlos a pan pedir diciendo lo malísimos que son. Pues tenéis razón, ese es el espíritu. Sin embargo hay ocasiones en las que eso no se puede hacer, porque la cosa no está tan mal, y basta con decir las pocas impresiones que vuestro celebro llegó a asmilar durante el visionado.

Al margen de explicaciones dignas de un capítulo de Barrio Sésamo, hoy vamos a hablaros de dos producciones del cine español de los últimos años. Sí, a nosotros también nos dan escalofríos sólo de pensar que acabamos de escribir eso... de hecho, de no salir zombis no las habríamos visto ni de puta coña...

Y es que ayer por la noche, aprovechando que uno de los miembros de este staff acababa de llegar de Amsterdam de pasarse unas merecidas vacaciones, y que se trajo una buena cantidad de productos típicos libres de impuestos (y no, no nos referimos a la gonorrea, que seguro que también), para organizar una sesión de cine zombie como sólo en PcP sabemos hacerlo: con pizzas familiares, licor café y cigarritos de la risa. Las películas selecionadas fueron el pepino de [REC] y su secuela [REC]2 (pero el 2 va arriba, que el que diseñó la carátula quiso que quedase como un "al cuadrado", como si fuese a ser la repanocha, algo así como un [REC]x[REC]).



[REC] nos cuenta desde la perspectiva de un falso documental, cómo dos reporteros deben acompañar a lo largo de una noche a los profesionales del cuerpo de bomberos de Barcelona. La acción se desarrolla en un edificio de apartamentos de renta antigua de la ciudad condal, al que acuden los bomberos después de que una anciana haya dado la voz de alarma al quedarse fuera de su piso.



Una vez allí, como imaginaréis, se monta el belén: empiezan a aparecer zombies cabrones y ultraviolentos, y fuera, la policía aisla el edificio con un plástico como los de las pelis de los extraterrestres. En un ambiente tan claustrofóbico como el rellano de las escaleras del típico edificio cochambroso se va a desarrollar una película de zombis que en su momento, y estando todos bajo el influjo de los productos holandeses, hizo que algunos de nosotros nos jiñásemos del susto y otros se measen de la risa.



¿Por qué este variopinto despliegue de efectos fisiológicos? La popoch viene de que la película logra ponerte en el interior del edificio, embriagarte de ese olor a chotuno, y ver lo que el cámara ve escapando todo el puto rato de zombies e intentando verle las mameyas a la protagonista. Lo de hacerse pis de la risa, pues viene de que, seamos serios, no deja de ser una película patria, y como tal es previsible, con un ligero sabor a atracción de feria del estilo del tren de la bruja (zombies esposados que estiran los brazos sin alcanzar a los protagonistas... luces bruscas que son acompañadas por sonidos estridentes y por la aparición de no muertos...).

Pero en cualquier caso, los padres de la criatura, Plaza y Balagueró (unos tipos que pretendían con este filme recuperar el alma que habían vendido al diablo cuando aceptaron el chollo de hacer la película de Operación Triunfo), consiguieron hacer una película española que arrasó en varios festivales (y no todos ellos españoles), que fuese de zombis y molase (algo que con muchos más medios no logró el tarado que dirigió 28 semanas después, su nombre no se pronuncia en este blog), que no aburriese (su duración de poco más de una hora contribuye a esto), y de la que los yankis quisieran hacer un remake para ver si se sacaban unos buenos cuartos.

En general, el veredicto de esta redacción fue de "bien", no "notable", pero tampoco "suficiente", ni "suspenso".

Y así continuamos nuestra sesión de cine zombie festivo y psicotrópico, y lo hicimos, como no podía ser de tora forma, com la que fue consecuencia inevitable del éxito de [REC]:

"Ý tú, gañán, ¿nos haces volver para esto?"


Aunque el efecto del "siego" de los canutos comenzaba a adueñarse de los tronchamozas que dirigimos PcP, no fue suficiente como para que éstos lograsen sacar nada en limpio del visionado de [REC]2.

Aunque hicieron falta dos años para que se decidiesen a rodar esta bazofia la secuela, ésta no sitúa tan sólo tres minutos después de la última escena de la película, con un grupo de GEOS de la policía de Barcelona que se van a adentrar en el edificio en compañía con un médico enviado por el Ministerio de Sanidad para intentar evaluar la infección y encontrar una cura.

"No es un shooter, es [REC]2"


Una vez más, la acción se cuenta desde el punto de vista de una cámara que recorre el edificio en primera persona, pero esta vez lo hacen con las cámaras que cada uno de los GEOS llevan en su casco. Una vez dentro, hay que cumplir la misión, y nadie va a salir de allí hasta que ésta se cumpla y el médico lo certifique. Obviamente, ahí dentro sólo parece haber olor a ajos y una banda de tarados amantes de la violencia gratuíta.

La película comienza a decaer al cuarto de hora, y esto no es un puto spoiler, es una advertencia, cuando los policías descubren que en el edificio hay un grupo de críos corriendo arriba y abajo. Exacto. Críos. Y nadie sabe de donde han salido los condenaos, sólo que llevan otra cámara y se dedican a grabarlo todo. Si dijimos que [REC] podía pasar por la versión de hora y cuarto de "La casa del terror" del parque de atracciones de Madrid, [REC]2 es una especie de crossover mal actuado entre "El exorcista" y la serie de Antena 3 "El internado".



Vale que sí, que se descubre el origen de la infección y toda la vasca, y que no está del todo mal el trasfondo del virus... pero la película es lamentable y ni la más benévola de las rajadas la dejaría en pie. De hecho, nos apostamos lo que "haiga" falta a que los cinco dieces que hay en filmaffinity son de Plaza, Balagueró, y los tres críos, que estaban muy ilusionados porque salían en la tele y los días del rodaje no tenían que ir a clase, y siempre teniendo en cuenta que sus padres les permitirían presentarse a selectivo un año más tarde de lo normal, que por algo son los más listos del pueblo.

De todas formas, pese a haber vivido una película aceptable y, a continuación, otra que recibiría un "necesita mejorar" en primero de EGB, la noche acabó como sólo podía acabar: con el nuevo becario recibiendo lo suyo.

"Si queréis acabar como él, no lo dudéis, agregadnos al Facebook"


Hasta mañana, frikis., y recordad, [REC]x[REC]x[REC] la va a ir a ver... ¡su puta madreeeeee! Y allí estaremos los siempre desocupados chicos de Paranoia con Patatas.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Va a ser que el cinéfilo recauchutado que ha escrito el análisis y la constructiva crítica sobre REC y REC al cuadrado la ha clavado. Más que considerar que el personal de PcP estab bajo el influjo de las delicatessens de Amsterdam, los que iban fumaos fueron Plaza y Balagueró elaborando ese pastiche infantiloide con la secuela de REC.
Mientras la primera entrega resultaba todo un soplo de aire fresco por el planteamiento y su estilo (hablamos de cine español, ese que se mueve en el intimismo soprífero, la enésima versión de lo que ocurrió en la Guerra Civil, la "españolada" de los 60 y 70 o la comedieta simplona y simpática); el intento de apretarle el pescuezo a la gallina de los huevos de oro resultó en una piltrafa sin sentido, con "actores" más que discutibles y la presencia de esos criajos (que se cuelan en un edificio sellado por una alcantarilla) que eran viva imagen del típico adolescente americano de peli de terror: gilipollas, regilipollas y con ganas de morir.
Por cierto, Balagueró y Plaza (o uno de los dos) promete un REC 3 que en realidad será un REC 0, o sea, la precuela con la ñiña Medeiros esa. Yo iré a verla. Porque soy friki...y tonto del culo (leo PcP, así que no tengo remedio...).

Wizzard dijo...

Amén.

(Salvo por lo de ir a ver Rec^3)

LOSTPROPETH dijo...

a mi si me gustaroon

Maeglin dijo...

quienes son esos seres que se meten en mi cerebro y escriben lo que pienso...???