lunes, 30 de agosto de 2010

Se acercan los exámenes... y yo con los garbanzos a cocer

Buenos días, somorgujos. ¿Cómo va todo? Por fin se termina el verano, mangurrianes, por fin. Atrás quedarán sudores, rozamientos de carnes (propias, por supuesto) y la exposición del vello corporal a la vista y la crítica de otros seres humanos. Se va la época del año más sufrida por el friki medio, entendiendo como tal a aquél que gusta de jugar on line y no ha tocado pelo en su vida.

"Es como mirarse en un espejo, ¿verdad?"


Pero ahora se inicia una nueva época para, por lo menos, uno de los tres grupos de público que visitan Paranoia con Patatas: los universitarios; así como también porreros y frikis, quienes pueden verse en la misma situación que los primeros una vez nos encontramos a las puertas de los exámenes de septiembre, para algunos, la última oportunidad de ser algo más en la vida que sujetos de experimentos y para otros, un balón de oxígeno que les permite evitar, one more time, la edad adulta.

Hoy, en Paranoia con Patatas, vamos a centrarnos en una de estas dos motivaciones. Por supuesto, no será en la de dejar de ser uno “dones nadie” sin futuro. No. Hoy vamos a enseñaros a pringar en septiembre como campeones sin disgustar a aquellos que os rodean, véase, a vuestros padres, que llevan más de treinta años esperando a veros fuera de casa y, qué cojones, no tenéis por qué darles el gusto todavía.

Así pues, esta es una nueva guía definitiva PcP, en concreto: la guía definitiva para cargarlas todas en septiembre y quedar como capitanes a ojos de los demás.

Opción 1. Lesiónate.

Desde los albores de la humanidad, cuando los hombres de neanderthal comenzaban a salir de las cuevas y a meterse de palos con otros simpáticos neandertales, las lesiones han servido para dos cosas: joderte durante un tiempo y quizás morir por la gangrena, y borrarse de las situaciones estresantes y que entrañaban cierto peligro. Esta última es la que utilizaremos en este caso.

Quizás se trate de la mejor opción de las que te vamos a ofrecer hoy. De hecho, no creemos que te cueste demasiado lesionarte de gravedad, dado tu forma de vida sedentaria y tu ausencia de musculatura.

En PcP no vamos a enseñarte a autolesionarte, amigo. Las AMPAs nos siguen de cerca (ahora se llaman AMPAs, tú, ya ves) y no podemos permitirnos ningún desliz más con esta gente, sobre todo después de lo de las gemelas Olsen.

Sólo añadiremos una cosa más: que en el último de los casos, para quienes no reúnan los bemoles suficientes como para llevarse una tollina de impresión, siempre os quedará la llamada táctica del “empacho nocturno”. Pídete un 2x1 de pizza, arroz chino, kebap doble con doble de salsas, o dos kilos de empanadillas rellenas de jamón y queso; sazona tu genial compra con medio bote de nocilla, y acompaña esta cena de botella y media de agua y échate a dormir. Es importante que desde que pruebes el primer bocado hasta que te tumbes no pasen más que, ojo al dato, diez minutos, y también lo es que no dejes nada en el plato.

Opción 2. Comete un delito.

No hay mejor excusa para faltar a un examen importante que la de que estás en los calabozos de tu comisaría amiga. Eso sí, elige bien lo que vas a hacer, malandrín, no sea que tengas que dejar empresas y empezar a sacarte pollología y cipótica en la cárcel más cercana.

Otro punto a favor de esta opción es que unos bonitos antecedentes penales siempre quedab bien, y ya sabéis: a las chicas malas les gustan los delincuentes, y todos sabemos que las chicas malas lo hacen mejor que las chicas buenas.

Opción 3. Échale la culpa al transporte público.

¡Si es que ahí no hay quien entre en hora punta! Vosotros no lo sabéis, porque de la habitación al baño podéis ir a pie, y porque cuando bajáis a la calle os echáis el día dándole patadas a una lata, pero uno de los grandes males del siglo veintiuno es el transporte público y lo mal que funciona.

Probablemente se trate de la opción menos intrusiva sobre vuestras libertades y estado físico, pero seamos serios, no cuela ni la cuarta parte que las otras dos, vamosvengahombre... además corréis el riesgo de que vuestros progenitores se presenten en la parada del bus y os lleven por las orejas hasta el aula del examen. Sí, vuestro estilo de vida seguro que los tiene quemados, ¿qué os extraña?

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Andevés tú aprobando, mangurrián. ¿Te has empapado ya de nuestros sabios consejos, o por el contrario quieres aprobar este septiembre y pasarte el resto de tus días viendo como te inyectan productos terminados “pzepan”, “pistol” y “odona”, o quieres seguir viviendo del cuento un poquito más, con tu conexión ADSL y tu disco duro externo cargado de dulce, dulce pornografía?

La pelota está en tu tejado. PcP te ha dicho el cómo. Ahora tú decides el cuándo...

Y recordad:

Esto no existe.


Hasta mañana, frikis

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