sábado, 21 de agosto de 2010

Series mierden: Padres forzosos

Reaparecemos un día más con nuestra sección sobre series mierden, en la que iremos repasando seriales televisivos con mayor o menor éxito y que, sin duda alguna, nunca habrían existido si hubiese habido una dictadura friki en su momento.

Hoy hablaremos de un monstruo que permaneción la inquietante cifra de ocho temporadas en antena: la epopeya de la familia Tanner, Padres Forzosos.

"Siempre así, siempre así..."


La serie echó a andar a mediados de los ochenta, época en la que el arquetipo de la familia feliz, generalmente negra, estaba ya demasiado pasado de vueltas. Por eso los productores decidieron mostrar la historia desde un punto de vista más humano y descarnado pero no por ello menos divertido (Menuda. Mierda). Así nos presentaron a Danny Tanner, un padre de tres hijas que acababa de quedarse viudo (las tragedias siempre hace que les caigas simpático a los espectadores) y que, para sobrellevar la situación, decide pedir ayuda a su cuñado y a su amigo con un leve retraso mental.

¿Quiénes eran los abominables lechones que conformaban la familia Tanner?

Danny Tanner era el cabeza de familia, por lo general ejercía de esa figura que todo hombre de bien odia: la del padre enrollado. Dedicaba su tiempo libre, que curiosamente era de casi todo el día, a solucionar los problemas en los que se iban metiendo sus hijas con la complicidad de los otros dos adultos de la casa... y viceversa. Una vez más, nos encontramos con el odioso padre americano que no sabe liarla cuando debe. Es preocupante cuantos padres americanos de series han sido cortados por el mismo patrón. Curiosamente todos estos padres enrollados eran blancos. No, en serio. Fijaos. El tío Phil no tenía miramientos en cagarse en su prole y en largar a Jazz a la calle siempre que le hinchaba las pelotas; Carl Winslow la tenía siempre montada con Eddie y con su vecino retrasado; y Bill Cosby, menudo era Bill Cosby, no las liaba ni nada... En definitiva, que un plasta, un tipo triste del que toda la familia sabía hacer un pandero.



El tío Jesse era uno de esos personajes que, aparte de en la serie, vivía en dos lugares: las carpetas de las teenagers y las dianas de las personas de bien. Siempre con su chupa de cuero y su melena de joven rebelde, Jesse Katsopolis vivió del cuento en la casa de su cuñado Danny durante años, hasta el punto de que cuando por fin llegó a sentar la cabeza no sólo no se fue de casa, sino que usurpó el ático de los Tanner (probablemente al grito de "hola familia") y se fue a vivir allí con su nueva esposa e incluso llegaron a tener un crío... Si a eso le unimos que la chica era compañera de curro de Danny ya os imagináis el hambiente que debía de haber en la casa.



Joey Gladstone era algo así como el hermano tonto que el protagonista nunca tuvo y que tuvo que buscar por fuera. Con un aire exagerado al oso Yogui, el simpático Joey era el que ponía el contrapunto cómico, es decir, el personaje que estaba destinado a hacer reír al público masculino (¡ja!) que pudiera ver por error la serie. Obviamente, el actor que lo interpretó, Dave Coulier, continuó su carrera por la rama del doblaje de dibujos animados y de las apariciones esporádicas en series para quinceañeros (y proyectos de friki) como "Lois & Clark".



La mayor de las hijas del pobre y malquerido Danny fue D.J. Probablemente el personaje más repelente de la serie, siempre con sus bizarros problemas pseudo amorosos y de popularidad. De hecho, estamos convencidos de que si en vez de ser una chica hubiese tenido rabo, el carácter de su padre habría sido bien diferente.



Sí, el personaje era un asco, pero por un breve instante vamos a recordar a la actriz que lo interpretó: Candace Cameron, hermana del archiconocido Kirk Cameron, el de "Los Problemas Crecen", hija de dos de los padres más oportunistas en interesados del continente americano y titular de este cuerpo serrano:



La segunda hija era Stephanie y nadie la recuerda a día de hoy. Era la del medio, y su personaje tenía problemas para acaparar la atención: los temas demasiado infantiles se le escapaban y los juveniles la dejaban atrás. Con los años cayó en el olvido, en las drogas y en la ruptura del sacramento del matrimonio, sólo le faltó caer en el porno para ser como la hija pequeña de Carl Winslow. Y con un par de años más se convirtió en esta mujerzuela:



Y el último personaje de la serie fue Michelle, que no era una, sino dos, ya que fue interpretada por las gemelas Olsen. Los productores pensaron que si tenían a dos chicas haciendo un sólo papel podrían pagarles sólo como si fuese una, pero les salió mal. No sólo a ellos, sino a todos los que vinieron después. Y es que esta serie lanzó a la fama a dos jovencillas que protagonizaron un sinfin de películas (todsa, obviamente, idénticas, y probablemente dirigidas por ellas mismas a la edad de diez años), se convirtieron en iconos juveniles, y le dieron la droga a Heath Ledger.



Y ahora nos vamos, antes de que se nos pueda acusar de algún delito. Y lo hacemos recordando al protagonista de esta brillante serie, Bob Saget, que tiene un bonito recuerdo para vosotros:

"Que os jodan, lectores de PcP"


Hasta mañana, frikis, y recordad: Danny Tanner era un triste, el tío Jesse horrible, Joey un payaso lamentable, las niñas crecieron y se pusieron tremendas, pero la serie siempre será... ¡UNA MIERDEN!

5 comentarios:

Gaznapiro dijo...

Mierden 100% sí, pero el tronchaquinceañeras Kirk Cameron salía en "Los problemas crecen", serie que espero protagonice la próxima entrega de la sección. El padre de Kirk sí que era el prototipo de padre enrollado odioso...

La Diosa de las Nenas Duras dijo...

Ehm... a ver, no me acuerdo en que canal del maravilloso TDT la están reponiendo y seica el tío Jesse (madre mía que escándalo) era cuñado del tal Danny Tanner y el otro era el amigo acoplado.
Por cierto, ¿que clase de pienso le dieron a las niñas de esa serie? lo bien que les crecieron.

Fláshez dijo...

Dios mío. Con esta serie perdí la inocencia. Aprendí a odiar.

Jesús dijo...

Como Gafapaster os digo, Jesse era el cuñado no el amigo

Denis dijo...

Debo reconocer, con dolor, que del post solo recuerdo la imagen de las gemelas Olsen. Son como Enma Frost pero al cuadrado y con ese toque bizarro que mola mazo.


Madre,madre,madre

O_O!