miércoles, 15 de septiembre de 2010

Pelis que molan: Predators

Hola hola. Comienzaaaaaaaaaaaaaa PcP. Y un día más seguimos con nuestro ciclo dedicado a las dos especies más peligrosas de la galaxia. ¿Las fans de Guti y los osos-lechuza? No...



El motivo más claro por el que este grupo de paralíticos cerebrales que sustentamos Paranoia con Patatas nos hemos decidido a meternos en este bizarro ciclo sobre hostias como ruedas de molino que reparten los aliens a los depredadores, y viceversa, fue el reciente estreno de ese pedazo de películo que es Predators.

Recordemos que, si lo que queremos es poner al alien a la altura del depredador debemos tener en cuenta que su suerte en el campo de lo cinematográfico ha sido bien diferente. Mientras que el xenomorfo tuvo una gran primera aparición, una secuela épica de acción trepidante, una infumable tercera parte y un entretenido final (y próximamente una precuela); el depredador tuvo que conformarse con una brutal primera aparición en 1988, una poco afortunada secuela protagonizada por Danny Glover (por mucho que nos duela no tiene ni pies ni cabeza, no debería de haber salido del VHS) y los dos engendros hijos de malas madres que analizamos ayer.

Al depredador le faltaba esto. Una película a la altura de la primera parte. Una digna secuela de la película original (la cual ya analizamos hace unos meses). Una película de las que, al igual que ocurría con la de "Los Mercenarios", ya no se hacen. Agarraos los machos, remangaos las mangas de vuestras camisas de tristes informáticos y preparaos para tragaros uno de nuestros posts sobre pelis que molan.



"No tenemos nombres para ellos. En el 87, en Guatemala, un grupo del ejército se internó en la selva, eran la élite, seis hombres y un enlace de la CIA. Sólo uno logró salir. En su informe decía que entraron en contacto con algo, daba una descripción detallada: el ser del tótem. Llevaba una especie de camuflaje que se adaptaba ala luz ambiental, lo hacía casi invisible en nuestro espectro. Tenía visión de infrarrojos, y en cuanto a su señal térmica: usó barro para bloquearla. Así fue como les venció. El ser les dio caza y acabó con su grupo. Uno a uno."
- Isabelle


La película arranca con la caída en picado del que, a priori, podemos considerar el protagonista de la película. Royce, interpretado por Adrien Brody (nunca un tipo tan feo se jimbó a una tía tan tremenda), un mercenario, ex del ejército yanki. Si como nosotros estáis acostumbrados a ver al tipo este en papeles de tirillas desnutrido también os llamará la atención su interpretación, pero qué cojones, desde el punto de vista freak está de puta madre y además no le deja de pegar el papel.

"Desde que vimos El Pianista, cada vez que
vemos a este tío nos da la sensación de que tiene hambre"


Pues eso, que el amigo Royce cae en picado y con paracaídas, estrellándose en la selva. Allí, se topa con un grupo de personajes a cada cual más estereotípico. Repasemos por orden de aparición: Cuchillo (interpretado por ese actor fetiche de PcP que es Danny Trejo), miembro de un cártel mexicano, armado con un par de ametralladoras, su tan habitual cara de cabrón y su siempre escasa esperanza de vida; Nikolai, soldado de la Spetsnatz ruso, con su "impaciente", arma que no puede faltar a la hora de enfrentarse a depredadores; Isabelle, francotiradora del ejército israelí; Mombasa, miembro de un frente revolucionario de Sierra Leona; Stans, un condenado a muerte; un silencioso miembro de la Yakuza llamado Hanzo y que protagoniza uno de los momentos más "palots" de la peli; y un tal Edwin, médico de profesión... si jugásemos a hacer grupos y saber quien sobra: ese es Edwin.

"Que sí, que son todos estereotipiquísimos
pero... y lo que molan"


Pronto se darán cuenta de que aquello no es un arca de Noé para salvar a gente de todas las razas sino una cacería (y la israelí tuvo suerte, que llega a pillar la peli Torbe y en vez de una cacería tendríamos un bukkake). Y lo peor. Pronto se darán cuenta de que, a no ser que Saturno se haya movido hasta muy cerquita de nuestro planeta, la luna haya bajado, y el sol esté a tiro de piedra, aquello no es lo que el bueno de Trejo había estudiado en COU.

"Toto, ya no estamos en Kansas"


La película no es precisamente lenta, y del descubrimiento de que no están en su barrio pasamos directamente a monstruosidades con aspecto de jabalí que azuzan a los protagonistas con el fin de distraerlos y llegando las primeras muertes. Y de ahí un no parar. El grupo detectará la presencia de los depredadores y será víctima de argucias propias de escuadrones de la muerte, emboscadas sólo vistas en Vietnam, persecuciones a través de la selva, traiciones, putadas varias, algún que otro superviviente demente, plantas carnívoras, patadas en lo que a conocimientos sobre los depredadores (que provienen de pelis anteriores, obviamente, y no de disertaciones en cafeterías mugrientas... y no miramos a nadie), giros argumentales (esto es lo que nos recuerda que no es una peli de los ochenta) y un final abierto como toda película actual se merece.



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Pues eso, amiguetes, que nosotros ya hemos cumplido. Ahora nos vamos, no sin antes contaros un secreto: hay un mundo entero por descubrir más allá de internet... no tiene tanto porno, pero a lo mejor os acaba gustando.

2 comentarios:

Mith dijo...

Tengo pendiente de verla y lo haré

Denis dijo...

La tengo que ver, la tengo que ver....