viernes, 3 de septiembre de 2010

Series mierden: Los problemas crecen

Hola, chicos, chicas y animales domésticos que frecuentáis Paranoia con Patatas. Hoy vamos a daros una breve lección de nostalgia en forma de un nuevo post de nuestra aclamada saga sobre... ¡SERIES MIERDEN!

Y para ello nos vamos a volver a los ochenta. Una época en la que no había ni Jacobs, ni últimos cylon, ni Takezos Kensei. Una época en la que lo que proliferaban eran las series que contaban el día a día de las familias americanas, que eran las que cortaban el bacalao en el campeonato mundial de familias.

Hablamos de una época en la que las que triunfaban eran series como la que analizaremos hoy: "Los problemas crecen".



La serie nos traslada al hogar de la familia Seaver, familia que, una vez más, era atípica dentro de lo típico. Y es que volvemos a encontrarnos con una familia americana, de estas que viven de puta madre, en la que el padre es el que debe cuidar de todos los críos mientras la madre no para por casa y anda atravesada todo el día por la ciudad. Bueno, no exactamente, pero esto era lo que sacaban en limpio los espectadores mayores de cincuenta años.

Vamos con los personajes que protagonizaban este delirante bodrio:

Jason Seaver: Disculpad, el Doctor Jason Seaver, que no se pasó seis años en la facultad de medicina para que ahora le llamemos "señor". Se trata del padre, el cabeza de familia, el que construyó aquella casa con su esfuerzo... y que ha tenido que mover su consulta a su propia casa. ¿Por qué? Pues porque a la advenediza de su mujer le vino a la cabeza la absurda idea de volver a trabajar. Además, con las coñas, se ha visto en la obligación de cuidar de sus tres hijos, que son los tres unos gilipollas. ¡Y es que estos americanos están locos locos!

"Me parece una idea estupenda, cariño"


Maggie Seaver: Un día es una esposa fiel y que cuida de la casa como debían hacer las americanas en los ochenta, y al día siguiente, se despierta con la movida de que quiere ser periodista. Como no podía ser de otra forma, su carrera como periodista no es que fuera la releche (cada cuatro episodios pasaba a trabajar en un sitio distinto haciendo una cosa diferente, hasta que se enfadó y se fue a trabajar a casa... momento en que su marido se alquiló un despacho... pero esas son otras historias), de hecho sus problemas laborales debían servir como reflejo de los que padecían día a día millones de americanas.

"Billetacos, venid a mí"


Mike Seaver: Este personaje era el auténtico protagonista de la serie. Interpretado por Kirk Cameron (sí, todos le recordáis pero no podéis decirnos nada que haya hecho además de esta innombrable bazofia), el hijo quinceañero de la familia Seaver reunía en su metro cincuenta de estatura todos los componentes que hacían que las quinceañeras de medio mundo tuviesen que correr a cambiarse la ropa interior: piel lechosa, labio leporino, ojos de psicópata y una maraña de pelo en su cabeza lo presentaban como todo un triunfador.

"Soy un puto fucker"


Carol Seaver: Por su parte, Carol, la hija mediana, quien sólo contaba con trece años cuando comenzó la serie y terminó estudiando en Columbia cuando ésta acabó, era un personaje de lo más prescindible, que sólo servía para que el auténtico prota le hiciese la vida imposible. Ya sabéis, "Carol, quítate la careta que ya no estamos en carnaval"; "¡Mamá, Mike se está burlando de mi!"; "Mike Aron Seaver, vete a tu cuarto".

"A PedoBear le gusta esta foto"


Ben Seaver: Ben Seaver, con tan sólo nueve años era, por así decirlo, el premio de consolación con el que debían contentarse las fans más pequeñas del hogar, las que ya habían asumido que Kirk Cameron sería para sus hermanas mayores.

"Desde PcP continuamos recabando firmas para
proponer un aborto retroactivo"


Pues sí, esta era la familia Seaver original. Cinco gañanes que fueron capaces de mantener en antena una serie cargada de moralinas y estúpidas dicusiones parentales con final feliz durante la friolera, cágate lorito, de ocho años, permaneciendo en antena en nuestro país desde mediados de los ochenta hasta la actualidad. Sin parar.

Pero claro, como en todas las series, con cinco personajes no bastaban. Debemos recordar a un par de tipos más cuya mera mención hace que nos llevemos las manos a la cabeza.

Richard Milhous "Boner": Por si no lo recordábais, en este tipo se basaron para parir a Milhouse Van Hooten. Se trataba del amigo meapilas y tímido que acompañaba a Mike, el típico amigo de serie americana, que cuantas más veces lo ves menos gracia te hace y más te convences de que es un gilipollas integral. El actor que lo interpretaba se suicidó en febrero de este año.

"Boner, chico, voy a hacer de ti un pandero"


Luke Browen: El personaje "Luke Browen" es el caso más claro de enchufe trifásico de la historia de la televisión. Por lo menos, vamos. Resulta que algún gerifante de la ABC tenía un chaval recomendado para que apareciese en alguna de sus series, y decidieron meterlo en esta cuando llegaba a la séptima temporada. Querían que fuera cercano, entrañable y, como siempre, cargado de moraleja. Así que crearon a un joven huérfano que era adoptado por los Seaver. De saber que se ahogaría con el Titanic lo habríamos respetado un poco más.

"Soy Amador, el oso que ama el amor"


Y sí, en la serie también salió Brad Pitt, haciendo dos papeles que no tenían nada que ver el uno con el otro: en uno hacía de gañán de instituto que quería jimbarse a Carol porque creía que era la chica más popular (eso es porque la serie era americana, que llega a ser española y querría tirarse a la que tuviese las tetas más gordas, como todo hombre de bien) y en otro hacía de estrella del rock.

"Vámonos al sobre, muñeca"


Mae mía, entre Di Caprio, Brad Pitt y el propio Kirk Cameron, "Los problemas crecen" acaparaban casi el cien por cien de las paredes de los dormitorios femeninos de mediados de los noventa. ¿Y para los masculinos no había nada? Pues no, nada, porque la Carol Seaver siempre dio una grima que os cagáis.

"Tiene derecho a permanecer en silencio,
cualquie cosa que diga podrá ser utilizada..."


Concluyendo, pandilla de freaks nostálgicos y carentes de afecto. Los problemas crecen fue una serie más de los ochenta en la que se nos mostraba cómo los papás se hacían cargo de los críos porque las mamás se iban de parranda; se nos presentaban a un montón de zagales que podrían meterla en adobo allá donde quisieran; unos argumentos escasos, siempre con ese toque moral inquebrantable, y sin una sóla maciza en todo el reparto. En definitiva: ¡UNA MIERDEN!

Hasta mañana, frikis.

8 comentarios:

Wizzard dijo...

jaja, la foto esa de brad pitt me recueda a la peli esa que tiene de instituto, "instituto mortal" o algo así (recomendada a todos los amantes de la serie b)
y efectivamente, una mierden de serie.

Anónimo dijo...

Dato friki importante es que Boner era hijo de Pavel Chejov, tripulante ruso de la Enterprise en Star Trek.

Y también su interpretación del Joker en el corto de Sandy Collora fue sublime.

batman dead end
http://www.youtube.com/watch?v=Hjp0I_okX0w

Mith dijo...

Alguno moriría en una cuneta con una jeringuilla clavada en el brazo... bueno quien dice alguno dice 3

Denis dijo...

A mi la mirada de psicopata del padre me pareció siempre de lo más turbio de la TV de aquellos años. Y hablamos de una época donde en al TV salian los de V jalandose ratas en directo, que ahora nos entra la risa, pero en su época...

elreychapa dijo...

Ahora el dato de mierdael padre de esta serie ha salido en "como conoci a vuestra madre" y en la serie canadiense Jpod

Anónimo dijo...

Joe que nooo, que a mí me gustaba la serieee! T_T

Anónimo dijo...

la reponen de vez en cuando, decir que sobreactuaban bastante. Era una serie mas bien para EEUU, bastante tonta. Ademas ponian que se apuntaban al carro de todo, se graduaban en la universidad siendo mas tontos que pichote todos son excepción. Una serie surrealista.

montse dijo...

pues ojala hubiera mas bodrios como este y como otros que echaban en esa epoca , y no como ahora que de todas las que echan solo puedes sacar 2 o 3 en limpio por que las demas son replicas de una de la otra, es una pena que en el 2011 haya tan poca imaginacion que tienen que copiarse unos a otros