domingo, 3 de octubre de 2010

Cosas que no deberían existir, por marranas y feas, pero que sin embargo existen: Mujeres, Hombres y Viceversa

Un día más volvemos a dirigirnos a vosotros para descubriros o, por lo menos informaros de que existen cosas en este mundo que escapan a nuestra comprensión y control. No todo son películas de tiro, músicas pegadizas, dibujos animados para adultos y videojuegos con modo multijugador.

Hay un colectivo de gente que no consume nada de esto. Consumen otras cosas.

Hoy os traemos un nuevo post de nuestra sección sobre cosas que no deberían existir, por marranas y feas, pero que sin embargo exiten. Hoy vamos a hablar de uno de los programas de televisión que más estragos están haciendo en la actualidad. Otra apuesta de Telahínco. Hombres, Mujeres y Viceversa.



Vaya, pues no sé, no parece nada tan terrible, en el logo no sale ni Belén Esteban ni el mariquita del Tomate, así que...

¡Error! Sí es tan terrible. Sí.

No sabemos si lo hemos entendido del todo, pero creemos que el programa consiste en lo siguiente:

Dos canis o dos jessis del copón (en adelante "tronistas") se sientan en sendas sillas encima de una tarima. Sin subirse en la tarima aguardan varias/os individos del sexo opuesto al de los tronistas (en adelante "pretendientes") distribuídos en dos grupos, uno para cada tronista. Cada tronista irá teniendo cintas con sus pretendientes y cuando elija a uno el programa se acaba.



Sencillo. Nos recuerda a aquél programa mítico del biombo y los adolescentes, ese al que jugaban al final de Mallrats. Pero claro. Son otros tiempos. Tiempos de comida rápida, tiempos de conducción colérica y ligues de una sola noche. Tiempos en los que no basta con ir a la tele un día a hacer el puto ridícilo. Tiempos en los que, para algunos organismos semievolucionados, lo más grande que puede pasar es ser famos@, salir en la tela y que te inviten a discotecas. En un tiempo como este, Hombres, Mujeres y Viceversa tiene un share de pantalla los cinco días de la semana que haría que Joaquín Prats se revolviese en su tumba.

¿Cuáles son las claves del éxito de este bodrio? Os preguntaréis. Pues en Paranoia con Patatas os lo descubriremos, aunque les cueste la vida a algunos de nuestros becarios.

- Los concursantes.

Por lo general todos, sean hombres o mujeres, son modelos. A los tíos los envidiaríais y diríais de ellos que son tontos pero fuertes. A las tías les haríais cosas tan sucias que tendrían que emitirse por páginas porno de pago (¡de pago!).



¿Entonces no hay sitio en el programa para tipos como tú? Mmmm... por lo general, no. Sólo habría dos opciones para que un tipo como tú acabase allí:

1. Que buscasen a una tronista fea. Esto funciona así, por lamentable que parezca. A veces, el tronista no es modelo. A veces ni siquiera es atractivo. A veces es calvo, gordo, bajito o fofo como el blandiblú. En ese caso sus pretendientes tampoco son contactados a través de agencias de modelos. Al parecer hemos podido saber que cuando llevaron a concursar a una modelo de tallas grandes (sí, una gorda, pero una de esas gordas a las que acecharíais por aquello de la baja autoestima) y todos sus pretendientes eran monstruosidades deformes, mientras que a cinco metros una jamelga tremenda optaba entre cinco gañanes fuertes como toros.

2. Que te plantases en el plató y le propusiéseis a una de las tronistas que te aceptase como pretendiente. Obviamente te mandarían a la mierda, pero lograrían aliviar la tensión reinante en el programa con un poco de comicidad introduciendo el sketch en el que ella te ve, te hace el corte de manga a una distancia prudencial y se va moviendo la cabeza a ambos lados.

A medida que van saliendo del programa, los protagonistas se sacan unos dineros acudiendo a fiestas estivales desarrolladas en pueblos dejados de la mano de dios, y siendo invitados a discotecas y otros lugares donde bailar simiecamente mientras turbas de canis les jalean.



- La tensión

Aunque no lo imaginaríais nunca, la gente guapa de la tele también vive en tensión. Daros cuenta de que el programa cuenta como cada tronista tiene varias citas con sus pretendientes en la misma tarde y luego se visionan todas seguidas. Hostia. A lo mejor el tronista se enrolla con tres y a dos les da la mano y les dice que les quiere mucho, o le restriega la lengua por la cara a otro, o se dedica a rajar con cada uno del resto sin terminar de asimilar que todos van a verlo.

Además van largando a la gente. Imagináos. Todos allí acaban sintiéndose como tú cuando ibas al patio y preguntabas si podías jugar al fútbol obteniendo por respuesta sólo el que los equipos estaban completos.

Luego está que hay vida más allá del plató, y suele suceder que quien se deja conquistar por cinco en la tele se acueste con cinco en alguna discoteca de moda. No sabemos si os miraría un tuerto, pero sea como fuere nunca serás uno de esos cinco.

- El público

El público está compuesto por una multitud enfervorecida y plagada de retrasados mentales. Entre éstos se dispersan comentaristas, ex concursantes, una vieja loca con pinta de ninfómana y la presentadora, con la que tendríais más que palabras.



Sirven para hacer ruido y seguirle el rollo al regidor. Suele ser siempre la misma gente, pero eso es porque graban varios programas el mismo día, no porque sobrevivan a su asistencia como público.

- Los consejeros

Son dos monstruos televisivos que acosejan a los tronistas sobre las decisiones que deberían ir tomando. Son siempre los mismos: Pipi Estrada, que sigue insistiendo en que es periodista deportivo y Lucía Lapiedra, que ahora se hace llamar de otra forma aunque todos tenemos en mente esa imagen suya comiendo perritos calientes a pares.



- El teleespectador

El teleespectador es el más lamentable de todos los componentes del programa. Es el único que no sólo no gana absolutamente nada a cambio del valioso tiempo que pierde. El único que no obtiene ni el más mínimo placer.

Si te encuentras entre este colectivo, desde PcP queremos darte tres consejos:

1. Cava un foso.

2. Métete dentro.

3. Pégate un tiro.

Paranoia con Patatas siempre ha estado concienciado por el bien del planeta. Te agradecemos tu colaboración. Por si lo dudábais, hemos dado ejemplo con nuestros becarios.

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Después de este ejercicio de autocontrol e investigación de lo para-anormal, nos vamos, pandilla de freaks.

4 comentarios:

Mith dijo...

Los concursantes saben que trabajar en la calle es duro y sobretodo defender su territorio contra otros put@s con armas varias (cuchillas de afeitar, tijeras, destornilladores, etc...). Telahinco ha sido compasiva y les ha dado un lugar en su canal para que se promocionen y no corran peligro, son buena gente XD

Jefe de estación dijo...

Pues dentro de poco van a emitir la versión para mayores de 65....

Janusz dijo...

El día que llegue el apocalipsis zombie, no nos vamos ni a enterar.
El 80% de la población ya ha sido infectada: gran hermano, pekin express, fama, operación triunfo y todo ésta montaña de mierda catódica.

Por cierto, si la única manera de matar un zombie es destrozándole el cerebro, Belén Esteban debe ser indestructible, no?

Denis dijo...

....lo peor, no es eso, tios. No. En serio. Se puede ir a más.
Atentos a lo que voy a decir, vais a perder 3d10 de cordura.

...lo peor es que conozco personalmente a gente que ha ido a ese concurso, así como a las gemelas de pekin expres.

Algo cambia para mal en tu vida cuando gente que conoces de hace años sale desnuda en el Interviu.

Ale, a tirar los dados.