miércoles, 27 de octubre de 2010

Halloween 2010: ¡Te queremos, Tobe Hooper!

Seguimos en nuestro especial halloweenesco en PcP, y hoy nos disponíamos, para variar, a hablar de cintas serias, como las nunca bien ponderadas por tarados como Bouyero Viernes 13, Halloween, Pesadilla en Elm Street o, la que pretendíamos atacar directamente por contar la historia de un incomprendido con tendencia al descuartizamiento: La Matanza de Texas, de Tobe Hooper.



Tras visionarla esta mañana hemos caído de la burra: La Matanza de Texas es una obra maestra que todos aquellos que no perdieron la vista en los últimos treinta y cinco años debieron ver, y si no la vieron no deberían estar leyendo estas imbecilidades en lugar de ponerse a verla. Y es que Tobe Hooper, su director, fue el genio que nos ilustró con grandes clásicos del terror, como La Matanza o Poltergeist, esta última en colaboración con el plasta de Spielberg. Pero en la vida y obra de Hooper no todo fue un camino de rosas: también fue acusado injustamente de hundir a la productora Cannon Films, productora que constituía un remanso de paz en la selva de demencia en la que se había convertido el cine de terror en los ochenta.

"Enter the Ninja, Hard rock zombies, Masters del Universo, Alien form L.A., Rockola, American Cyborg... ¡las coleccionaría todas a un tiempo!


Hoy toca hablar de los tres clásicos del terror que siguieron al Poltergeist... tres cintas que, si bien no acapararon la atención del gran público como la de los muebles que se movían sólos (payaso homicida incluído) ni tampoco como la odisea homicida de Bubba Leatherface, sí son pequeñas obras maestras que todo lector de PcP apreciará como películas de culto, de esas que deben ser vistas en los solitarios sábados por la noche del friki medio.

Hoy, en Paranoia con Patatas rendimos homenaje a la era de Tobe Hooper como mecenas de la productora Cannon Films.

Lifeforce (1985)


"Peliculón"


Lifeforce es la primera de estas maravillas sólo aptas para escépticos.

Nace directamenta de una novela titulada "Los vampiros del espacio", de Colin Wilson, cuyo guión fue transformado para la gran pantalla y que parió ante nuestros ojos a lo más mejor que se podía topar un freak a mediados de los ochenta: vampiras alienígenas, hordas de zombies y un montón de mujeres enseñando cacho... es tan buena que, pese a haberla visto al menos un gritón de veces aún no tenemos ni pajolera idea de de qué va... ¡ni nos importa!

"Siempre preferimos el poster B"


Todos los esfuerzos de Hooper y de la productora que había confiado en él resultaron ser en vano: Lifeforce no era más que un título de la más rancia serie B con un presupuesto sin precedentes para un filme de estas características.



Obviamente la Cannon casi se fue a tomar por culo con esto... sin embargo no fue así, lo que nos permitió gozar, un año después de...

Invasores de Marte (1986)


"Otro clásico incomprendido"


En esta ocasión nos encontramos otra vez con un cometa (que no lo contamos, pero en Lifeforce ponen al Cometa Haley como causante de todos los males de la humanidad), o un meteorito, o algo así, que se estrella en una pedanía perdida en los yuesei y se va encargando de una forma bizarrísima (un control mental de estos que cantan a leguas) de todos los habitantes del pueblo.

"¡Dicen que Tarancón no figura en el mapa
rumbalarumbalarum..."


Por otra parte está el centro de la conspiración: un marciano que vive en una esfera de cristal medio enterrada en el suelo, que el condenao guarda un parecido razonable con Krang, el malo de las Tortugas Ninja. Colores vivos y un poco mareantes, extraterrestres mutantes, payeses abducidos, y una menor ración de tetas y culos que en la cinta anterior condenaron a "Invasores de Marte" al ostracismo comercial y la convirtieron en otro clásico imprescindible.



Pero pese a ser una pequeña maravilla, seguía muy lejos de otra cinta estrenada ese mismo año y que vivirá por siempre en nuestras retinas:

La Matanza de Texas 2 (1986)




Ay... ay... ay... que nos entran los calores. Si esta mañana nos hemos tragado "La Matanza de Texas", hace tiempo que no tenemos que ver su secuela porque está simplemente viva dentro de nosotros.

Quizás fue la primera vez que un director parodiaba a lo bestia su propia cinta original (algo que, un par de años después, haría Sam Raimi con esa otra obra de culto que fue Evil Dead 2). Esto permitía que nuestro amigo Tobe se saliese del ya por entonces manido guión de la secuela escrita con números romanos para cascarnos una pequeña maravilla. Además de al tarado de Bubba, que en esta ocasión además de utilizar la motosierra para matar, lo hace para gozar, nos encontramos con la triste historia de Chop Top, el hombre que se devora a sí mismo, y con Dennis Hoper interpretando a un Ranger de Texas capaz de retar a la familia de Leatherface a un duelo de motosierras, constituyendo esta última, probablemente, una de las más mejores escenas que dio el cine en toda su historia.

"Acabarré contigo Bauerr"


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Y ya hemos acabado por hoy, panda-tarados, y nos vamos habiéndoos demostrado que no sólo con porrones de pasta y la ayuda de judíos se puede hacer gran cine en Hollywood, no. Tobe Hooper lo hizo sólo, casi sin ayuda, porque lo que hizo la Cannon no fue casi ni ayudarle (la Cannon, troncos, una productora que estuvo a punto de hacer una peli de Spiderman en el 91, con Tom Cruise a la cabeza del reparto, y que en el 93 ya ni existía), y lo hizo tres veces.

Ahora ya tenéis trabajo. Hasta mañana, freacs.

4 comentarios:

Jon Arson dijo...

Ostia, pues "La Matanza" 2 no la he visto, ni siquiera sabía que exitía. Me pongo a ello, másters!

El Staff dijo...

Aguardamos ansiosos tu impresión sobre tamaño filme, Jon.

Mith dijo...

Debo ver la segunda parte de la matanza de Texas, mi orgullo (así como la tenia de mi interior) me obligan

Wintermute dijo...

Yo me quedo con la parte de que os veis pelis los martes por la mañana. La crisis ha llevado a que la élite del pensamiento crítico en España y el análisis socio-cultural esté desocupada.